AdeS nació hace 30 años en la provincia de Tucumán a partir del sueño del argentino Alejandro Gutiérrez-Herrera. Conocé la historia de la marca líder de alimentos a base de semillas en América Latina, que hoy integra el portafolio de Coca-Cola.

Alejandro Gutiérrez-Herrera abre su maletín y desparrama encima de la mesa 30 años de recuerdos. Son fotografías, recortes de periódicos y documentos de toda una vida profesional dedicada a un sueño hecho realidad. Alejandro es el “padre” de AdeS –acrónimo de alimento de semillas–, marca líder en este tipo de productos en América Latina y, desde el año pasado, nuevo miembro de la familia Coca-Cola.

Pero AdeS tiene una larga historia en Argentina: nació en 1988 en la provincia de Tucumán, cuando un abogado emprendedor que poseía miles de hectáreas sembradas con soja le encomendó al joven Alejandro que desarrollara un producto con el que se pudiera sacar provecho de todo el potencial de esa materia prima. “Yo estaba trabajando en la industria láctea y tenía en mente un proyecto para aprovechar la riqueza proteica de la soja, pero con un mejor sabor. En aquella época, una parte muy rica de la soja se descartaba o se destinaba a alimento para animales y yo tenía claro que se podía elaborar con él un alimento líquido y sabroso”, recuerda Alejandro, que vivió 17 años en Tucumán.

Los primeros pasos de AdeS fueron similares los de las exitosas empresas tecnológicas que nacieron en sótanos o garajes de la mano de grandes soñadores. Y es que el primer laboratorio de la bebida se instaló en la mismísima casa de la familia Gutiérrez-Herrera. De hecho, los cuatro hijos de Alejandro conformaron un verdadero focus group casero, ya que fueron los primeros en testear el sabor del novedoso producto. Hoy abuelo de cinco nietos, recordar aquellos tiempos lo emocionan: “Mis hijos tenían entre cuatro y 12 años, y eso fue bueno porque estaban en distintas edades y etapas para poner a prueba a AdeS. Sin dudas, mi familia está muy ligada a este producto”, asegura.

Nuevos sabores

Journey acompaña a Alejandro en su recorrida por la planta ubicada en localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, donde se elabora AdeS en la actualidad. A estas modernas e impecables instalaciones llega la soja en grano desde Tucumán y campos de Buenos Aires. Tras un selectivo y cuidadoso proceso de producción, aquí se obtienen 12.000 litros de AdeS por hora y se empacan 24.000 envases de 200cc (los más pequeños).

Si bien AdeS tiene 30 años de historia, en 2017 pasó a integrar el portafolio de Coca-Cola, que en su camino a convertirse en una Compañía Integral de Bebidas adquirió la marca para sumarse a la creciente tendencia de consumo de este tipo de bebidas a base de semillas, con un gran sabor y valor nutricional. Ahora, la marca emprende un nuevo camino con el lanzamiento de nuevas variantes: leche de almendras y soja chocolatada­. “Tengo enormes expectativas de esta nueva etapa que comenzamos junto a Coca-Cola. Creo que AdeS ha llegado a una empresa que la va a hacer crecer. Estoy ansioso y orgulloso y con ganas de seguir ayudando y colaborando”, confiesa Alejandro, quien luego de más de dos décadas de vida corporativa en empresas familiares y multinacionales, hoy se desempeña como consultor externo en AdeS.

Alejandro está entusiasmado sobre todo con la nueva propuesta de chocolate. La mezcla de la soja con este sabor es, según él, ideal para convertir a AdeS en la bebida preferida para el desayuno o la merienda. “La compañera perfecta de la lunchera”, concluye cómplice, mientras ordena los recuerdos que salieron al abrir su maletín.