En tiempos donde la autoestima se mide en likes, las críticas despiadadas en las redes sociales pueden arruinar el día, el fin de semana o hasta la vida de una persona. O no.

Precisamente ésa es la invitación de Sprite en su nueva campaña global: promover la aceptación y la revalorización de lo que hace único a cada individuo más allá de las críticas. Bajo la premisa “Es temporada de haters, mantenete fresco”, la marca alienta responder con amor los comentarios nocivos.

Pero, ¿qué es un hater? La traducción literal sería “odiador” pero, para explicarlo en criollo, es una persona que se ampara en el anonimato de las redes sociales para opinar despectivamente de todo lo que percibe como distinto. Caen en sus redes mujeres “demasiado gordas” o “demasiado flacas”, adolescentes con aparatos de ortodoncia, pecosos, jugadoras de fútbol, tatuados, parejas del mismo sexo, artistas…y la lista continúa hasta el infinito. En 5 segundos y 140 caracteres, el hater responde cualquier posteo con una ofensa.

La campaña de Sprite muestra varios de estos ejemplos y cuenta con un ingrediente que la hace aún más atractiva: está protagonizada por personas que fueron blanco de haters y los comentarios que se reproducen son reales.

“Quisimos hacer una campaña distinta, culturalmente relevante, de impacto para conectar con la generación Z. Una generación comprometida, proactiva, directa, tolerante, auténtica e inclusiva, pero sobre todo expresiva. En ese sentido, los valores de autenticidad y transparencia de Sprite fueron claves para poder ir a fondo con toda la campaña”, destaca María Belén Colombo, Gerente Senior de Comunicaciones Integradas para Cono Sur de Coca-Cola. “Creo que todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad, medios, marcas y consumidores para contribuir a un entorno solidario, cooperativo y que se retroalimenta de las buenas causas”, reflexiona.

En entrevista con Journey, Marius Caralt, músico y cantante catalán de 18 años y protagonista de la campaña, recuerda que comenzó a recibir comentarios negativos desde que comenzó a usar las redes sociales, 6 años atrás. “Eran personas de mi pueblo que criticaban mi estilo gay, pero no lograron cambiar mi actitud; todo lo contrario: hicieron que me fortaleciera y eso es algo que uso ahora sobre el escenario. No tengo miedo de lo que los otros piensen”. Y si bien reconoce que en su momento “raccionaba” y respondía esos comentarios con más odio, hoy ya no lo hace.

David Pérez, activista de la comunidad LGTB de España, también tomó conciencia de su fortaleza ante la adversidad. “Recibo comentarios negativos desde que tengo uso de razón, incluso antes de que existieran las redes sociales. Comentarios que me hacían sentir muy mal. Pero ahora veo los posteos de los haters como una validación de quien soy, quien fui y la manera en la que evolucioné. Los comentarios agresivos provienen del miedo y la ignorancia.” Cuando le ofrecieron participar de la campaña de Sprite, David aceptó sin dudar: “Lo vi como una forma de potenciar nuestra voz, como una oportunidad para llegar a los jóvenes que están atravesando el infierno que solía atravesar yo y hacerles saber que son hermosos y no están solos: que hay un mundo de personas que los ven y los aceptan”.