Evangelina Suárez llega a la sede de Coca-Cola en Buenos Aires con una pequeña valija  de mano y sube hasta el séptimo piso. Una vez allí, se ubica en uno de los tantos escritorios del lugar. Aunque es la flamante Gerente General de Coca-Cola para Argentina, Paraguay y Uruguay, su espacio de trabajo no posee puertas o vidrios que lo separen del resto del equipo, fiel al estilo de la nueva cultura corporativa de la Compañía. Por eso mismo, explica, siempre se traslada con la valijita, a la que define como su “oficina rodante”.

Elocuente y desenvuelta a la hora de dar definiciones, para Evangelina este puesto significa mucho más que un nuevo cargo para agregar a su currículum: por un lado, implica su regreso al país luego de dos años liderando la filial de la Compañía en Perú; por otro, la convierte en la primera mujer en ocupar ese puesto estratégico regional.

“Es una alegría y un gran desafío a nivel personal y profesional”, resume en la charla con Journey. Y agrega: “En lo profesional, por lo que significa Coca-Cola y el Sistema Coca-Cola en estos países; y en lo personal, porque mi familia vuelve a estar toda junta, como nos gusta”. Mamá de Juan Francisco, de 11 años; Bautista, de 9; y Guadalupe, de 8, Evangelina cuenta que si bien vivió con ellos en Lima, su esposo se quedó en la Argentina por cuestiones laborales. Ahora, volvieron a la convivencia añorada sin traslados permanentes para reencontrarse.

Paso a paso

Nacida en Vicente López, Evangelina fue a una escuela con pedagogía Waldorf de la zona y, como muchos otros chicos, se imaginaba astronauta. Pero su sueño tocó tierra a medida que fue creciendo y finalmente decidió estudiar las carreras de Contador Público y Administración de Empresas. Tras finalizar un MBA en la Kellogg School of Management de Chicago, Estados Unidos, ocupó distintos roles en consultoras y empresas y también incursionó en el mundo emprendedor. En 2011 tuvo la oportunidad de llegar a Coca-Cola como Directora de Planeamiento Estratégico para América Latina y no lo dudó. Cuatro años después, previo a su llegada a Perú, asumió como Directora de Franquicias de Argentina y Paraguay. Hoy estrena su nuevo cargo para Argentina, Paraguay y Uruguay.

“Siempre tuve muy claro que éste era un lugar en el que quería estar. Creo que una gerencia general te permite ver el futuro y soñar, pero al mismo tiempo te obliga a estar con los pies sobre la tierra para hacer las cosas que hacen falta hoy. Y esos dos mundos tienen que convivir”, explica la mujer que cuando era chica asociaba a Coca-Cola con los cumpleaños y las canciones de las publicidades de la época. “Era un símbolo de compartir momentos lindos. Hoy, visto desde adentro, confirmo que eso es así, lo que nos genera la gran responsabilidad de ver cómo nos transformamos para poder dar respuestas a las diferentes necesidades de la gente y las comunidades en las que operamos”, reflexiona.

Amante del arte –una pasión que comparte con su marido–, Evangelina cuenta que disfruta mucho salir a caminar y conversar durante las caminatas. Y no esconde que ser la primera mujer en ocupar este cargo la llena de orgullo, pero siente que también es algo que la desafía. “Muchas veces se acercan y me preguntan cómo hice con los tres chicos, el colegio y mi marido viajando ida y vuelta… en verdad, muchos de los desafíos que yo tengo los enfrentamos todas las mujeres en los diferentes lugares de trabajo. Yo soy la misma persona de siempre, pero sé que por el rol que ocupo muchas mujeres me ven como un ejemplo. Eso hace que sienta la responsabilidad de hacer las cosas de la mejor manera posible para lograr que muchas más mujeres lleguen a ese lugar que sueñan”, señala. Y aprovecha para destacar las acciones concretas que realiza la Compañía en pos de la igualdad y equidad de género. En ese sentido, destaca las iniciativas internas como las políticas de flexibilidad y la paridad de cupos y, puertas afuera, programas como 5by20, que se propone capacitar a nivel global a 5 millones de mujeres emprendedoras para el año 2020.

¿Qué mujeres la inspiran a ella? Evangelina no duda y menciona en primer lugar a su madre. “Quedó viuda a los 44 años, con cuatro hijos y tenía una empresa pequeña en la que siguió trabajando. La lucha y lo que eso implica es enorme. Las mujeres que admiro son aquellas que con muy poco hacen un montón”, explica y menciona a una amiga que tiene tres trabajos para mantener a su familia y a una recicladora peruana de un programa de Coca-Cola que pasó de sentir que juntaba basura a autodefinirse como ambientalista. “Admiro el esfuerzo y la determinación por hacer las cosas no desde un lugar de víctima, sino desde el estar seguras de lo pueden lograr y hacer todo para conseguirlo”, se emociona.

A la hora de reflexionar sobre las características personales que suman en su rol profesional, Evangelina señala su disposición a ponerse al servicio de las personas con las que trabaja para que todos puedan alcanzar su máximo potencial, y el ser humilde y que la sientan cercana. “Los líderes somos las personas, no el título de nuestras posiciones. Los cargos son efímeros, lo importante es cómo somos y que nos mostremos de esa manera”, explica.

La nueva Gerente General de Coca-Cola para Argentina, Uruguay y Paraguay asume su tarea en un contexto económico agitado, pero para ella el rumbo es claro: “Lo que me ocupa es que logremos las soluciones para que nuestros consumidores sepan que los estamos acompañando y podamos invertir en los lugares correctos. Coca-Cola tiene 133 años de historia y en Argentina está hace 76 años. En todo este tiempo hemos atravesado y acompañado distintos momentos y así seguirá siendo”.