“¡Bienvenido a casa, James! Bienvenido a South Latin”. La frase que mostraban las pantallas del auditorio de Coca-Cola en Buenos Aires no era una metáfora: James Quincey, actual Presidente y CEO global de The Coca-Cola Company, trabajó cinco años en la Argentina y por eso en el aire se respiraba la alegría por el regreso de un viejo amigo al que se echa de menos. El sentimiento fue recíproco: luego de una cálida recibida que hasta incluyó la melodía de “Seven Nation Army”, el tema que se hizo popular en los estadios de fútbol, el británico propuso una conversación con los asociados que se caracterizó por lo afable, un auténtico mano a mano liberado de cualquier sensación de distancia que su cargo pudiera imponer.

Fue la primera visita al país de James como Presidente de la Compañía, posición que asumió en abril pasado. Y si bien no pasó tanto tiempo desde su viaje anterior, en octubre de 2017, sí es cierto que en este año y ocho meses sucedieron muchas cosas en la filial argentina, incluyendo la mudanza a una nueva sede. “Es una linda casa, mucho más cómoda y lujosa ¡Y ya no me choco la cabeza con el techo!”, se río en un español de pronunciación bien rioplatense. Sin embargo, enseguida reconoció que tiene los mejores recuerdos de aquellas oficinas del microcentro porteño: “Casi que extraño (al edificio de la calle) Paraguay y los restaurantes de alrededor. A lo mejor un día hagamos un paseo nostálgico por esa zona”.

Por más que el escenario haya cambiado, bastó con verlo interactuar durante unos segundos para confirmar que se siente muy a gusto en Buenos Aires. Y no es para menos: muchos de los presentes en el auditorio fueron sus compañeros de viaje en un barco que debió capear temporales como la crisis argentina de 2001 y 2002, una experiencia que lo marcó y que, aunque con diferencias, le sirve como punto de referencia para el momento actual del país: “En Argentina tenemos que estar preparados para cuando la situación mejore. Va a llegar el momento en el cual el cohete empezará a subir y entonces podremos emerger más fuertes”, alentó.

La importancia de saber adaptarse

Fiel a su estilo, el discurso de James fue breve: su disertación duró apenas siete minutos y luego abrió el juego a una interesante intercambio de preguntas y respuestas con los asociados, tanto de los presentes como de aquellos que siguieron de cerca el evento desde otras sedes del cono sur, como Santiago de Chile o Lima.


Respecto al aporte de la región a la Compañía a nivel global, James rescató el valor de los talentos locales: “Creo que el haber invertido en las últimas décadas en capacitación está dando sus frutos. Hay que reconocer que América Latina es uno de los mejores lugares del mundo para la Compañía en términos de éxito, desarrollo del negocio y rentabilidad. Es una plataforma tanto para los que quieran irse como para los que venimos de otros lugares, como yo”, explicó. Y resaltó la calidad de las campañas publicitarias gestadas en estas tierras. “Argentina ha sido una gran fuente de ideas. Yo sigo pensando que ‘Para todos’ es el mejor comercial de la historia”, reconoció en referencia al aviso de 2002 que nació en la Argentina y se difundió en más de 40 países.

Para James, en la actualidad un líder debe caracterizarse por su capacidad de adaptación. “Es importante expandir la caja de herramientas y entender cuál es la más apropiada para usar cada día. Un líder se da cuenta de que si siempre utiliza la misma las cosas no van a funcionar”. En este contexto remarcó la necesidad de cambiar hacia un enfoque digital para favorecer la experiencia del usuario, e instó a apostar por la economía circular y ser responsables con el medio ambiente, favoreciendo el reciclaje del plástico para la fabricación de nuevas botellas y empaques. “El problema de fondo con el plástico no tiene que ver con el tema de los desechos, sino con su huella de carbono y su impacto en el cambio climático. La vida de todos tiene que ser mucho más eficiente en términos de recursos y, en ese sentido, la huella de carbono de una botella reciclada de plástico es una fracción de la de una lata o la de una de vidrio. Entonces, a largo plazo lo mejor que puede pasar es recoger y reusar las botellas de plástico”, explicó.

Apenas terminada su participación, James se corrió del foco para dar lugar a un homenaje sorpresa: luego de 39 años de trabajo en la sede de Buenos Aires, Concepción Loiacono, una histórica asistente en la sede porteña de la Compañía, se retira para dar inicio a una nueva etapa en su vida. El CEO no quiso dejar de agasajarla. Sin previo aviso, “Conce” fue convocada al escenario y se convirtió en  la protagonista de la última (y más grande) ovación del mediodía. Y ofreció el cierre perfecto a una emotiva jornada de entrecasa.

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