Cada día hay más conciencia de lo que significa reciclar. Cada vez nos hace más ruido tirar directamente a la basura una lata o una botella de bebida. Así, el reciclaje se asoma como una buena alternativa para darle nuevos aires a nuestro planeta.

En ese contexto, la nueva economía de los plásticos, que propone un rediseño en los envases que incluya más innovación, cobra fuerza.

Existen siete tipos diferentes de plásticos. Si queremos reciclar de manera correcta hay que entender algunos datos básicos para facilitar la labor de los recicladores de base: es clave que todos los envases lleguen limpios de residuos orgánicos, no todo el plástico se recicla de la misma manera y existen algunas categorías que directamente no son reciclables en el mercado argentino hoy. Por lo mismo, es fundamental tomar real conciencia de los materiales, sus usos y dificultades a la hora de poner fin a su vida útil, para realizar decisiones de compra sustentables y medioambientalmente responsables.

* PET (Polietileno tereftalato)

Lo podemos encontrar en envases de alimentos y bebidas. Es liviano, barato y completamente reciclable.  Una vez reciclado, el PET se puede utilizar en muebles, fibras textiles, piezas de automóvil e incluso en nuevos envases de alimentos. Existe una excepción: aunque sean de PET, los envases de aceite no pueden reciclarse por la dificultad que implica su limpieza.

* PEAD (Polietileno de alta densidad)

Es uno de los materiales más usados en la industria y se utiliza en bolsas de basura, envases de artículos para el hogar como lavandina y detergentes, empaques de leche, yogur y jugos. Se recicla de diversas formas, como botellas, muebles de jardín, cañerías, entre otros.

* PVC (Policloruro de vinilo)

Tiene mucha resistencia y se utiliza en botellas de detergente, aceite de cocina, mangueras, tubos de drenaje, forro para cables. Lo que se recicla se hace más bien a nivel industrial.

* PEBD (Polietileno de baja densidad)

Es fuerte y transparente. Se utiliza en algunas botellas más flexibles como las de crema o jabón y en bolsas como las de comida congelada, del pan o de basura. Se puede reciclar para usarse en nuevos envases, tuberías, sobres.

* PP (Polipropileno)

Permite contener líquidos y alimentos calientes. Se utiliza en la fabricación de envases médicos, yogures, tapas, contenedores de cocina y vasos. Se recicla en cables de batería, escobas, cepillos, baldes o bandejas.

* PS (Poliestireno)

Se utiliza principalmente en platos y cubiertos desechables, envases de huevos y bandejas para carne, potes de yogur, helado o margarina, cajas de CD o de medicamentos. Pueden reciclarse sólo si no tienen restos de comida y, en el caso de los envases de yogur, las etiquetas que tienen pegadas inviabilizan el proceso.

* Otros plásticos

En esta categoría se incluyen muchas mezclas de plástico que se logran reciclar en muy baja escala debido a la alta variabilidad que presentan. Los ejemplos más típicos –y no reciclables– son tubos de pasta de dientes o envases de embutidos, cuyo consumo es mejor desincentivar.

Si querés leer sobre cómo la Compañía Coca-Cola se compromete con el reciclaje y la reutilización del plástico, leé esta nota.