Creamos un mundo en el que extraemos, fabricamos, consumimos y luego desechamos. Sin embargo, a lo largo de este camino aparecen iniciativas comprometidas con el reciclado, reabastecimiento y reutilización. Mejorar esa economía circular no sólo es posible sino necesario; y en ningún lugar es tan visible cuán necesario resulta hacerlo como en nuestros mares y océanos.

Filtros de cigarrillos, latas, botellas, bolsas y redes forman parte del paisaje habitual de las costas. Sin embargo, la mayor parte de la basura que llega al mar se acumula donde no la vemos: en los fondos marinos y en medio de los océanos. Según la Fundación Ellen MacArthur, impulsora del flamante Acuerdo Global de la Nueva Economía del Plástico, en 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos del mundo.

Para evitar este escenario sombrío, Coca-Cola lanzó en Portugal y España el proyecto Mares Circulares, con el objetivo de recoger los desperdicios en orillas, playas, reservas marinas y fondos del mar. La meta final, fijada para 2025, es recuperar el equivalente al 100% de las latas y botellas comercializadas, apostar por la innovación en envases sostenibles y reciclables y fomentar la reutilización y el reciclaje.

Un proyecto ambicioso que no habría sido posible sin la ayuda del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, de la Fundación Ecomar y de las asociaciones Chelonia y Vertidos Cero, así como la colaboración civil y ciudadana a través de más de 100 organizaciones públicas y privadas -municipios, ONG, universidades y asociaciones-.

Limpiar, reciclar, concientizar

“En general, entre el 70 y el 80% de los residuos se encuentra en el fondo del mar”, explica Estíbaliz López-Samaniego, directora de proyectos de Vertidos Cero -una de las asociaciones que colaboran en el proyecto Mares Circulares-, y expone cuán complejo es el problema que deviene de la basura presente en los mares y océanos.

Hay mucho por hacer. Cerca de ocho millones de toneladas de desperdicios acaban en el mar cada año. Es una tarea de todos impedir que la basura llegue hasta allí; por eso, el trabajo de concientización y reciclaje del suelo es esencial. En ese camino, Mares Circulares se estructura en tres grandes ejes: intervención y voluntariado para el acopio de residuos; formación y concientización para el reciclaje; y promoción de la economía circular.

En números, los objetivos son ambiciosos. Al final de la campaña de este año, se espera juntar 250 toneladas de residuos, 25 de los cuales serán plásticos PET. Las acciones de limpieza ya se realizaron en seis playas de Portugal y en la Reserva Marina en la isla de San Miguel, Azores.

Costas, reservas y fondos marinos más limpios

En la playa hay mucho por hacer: trabajar codo a codo con los voluntarios, sensibilizar a los pescadores y a educar a través de charlas y talleres. Son varias las asociaciones que se han involucrado desde hace años en acciones de intervención directa para alcanzar el equilibrio y la sustentabilidad de los mares. Coca-Cola Ibérica contó con tres de ellos: Chelonia, Ecomar y Vertidos Cero, para desarrollar la primera de las áreas de acción en la Península Ibérica.

Durante todo el año, con la ayuda de Chelonia se recogen residuos en reservas marinas de la Península Ibérica. Varios buzos y marineros voluntarios trabajan en cada una de las 12 campañas de limpieza, que se extienden por dos o tres días.

Además, en colaboración con Vertidos Cero y 12 asociaciones de pescadores españoles y portugueses se podrá utilizar parte de la flota de arrastre para recoger basura por debajo de 80 metros de profundidad.

Además de la limpieza, se realizarán tareas de monitoreo de la playa: tipos de residuos, su origen, su estatus y sus posibilidades de reciclaje. El objetivo es generar estudios científicos en conjunto con universidades -como la Universidad Autónoma de Barcelona o la Universidad de Valencia- para mejorar la forma en que estos desafíos ambientales pueden ser abordados y resueltos en el futuro.

Por último, Coca-Cola desarrollará programas de sensibilización ambiental en 12 de las playas que reciben cerca de 10.000 visitantes diarios en el verano.

Sensibilizar y generar conocimiento

“Cada vez más se habla de la contaminación de los océanos, y es muy bueno que así sea. Coca-Cola Iberia tiene mucha visibilidad y gran capacidad de acción. Si hace uso de toda esa capacidad para destacar este problema, va más allá de lo que un país o una comunidad autónoma podría alguna vez alcanzar ", explica Manuel Merchán, presidente de Chelonia.

Sacar 250 toneladas de basura fuera del mar permite que el océano quede más limpio. Y también genera un cambio de mentalidad.

“Por mucho que limpiemos, la concientización es casi más importante que la cantidad de basura que se pueda extraer de los mares. Lo importante es el mensaje pueda permanecer en el tiempo”, dice Theresa Zabell, bicampeona olímpica y presidenta de la Fundación Ecomar.

Si no entendemos el tamaño de este problema, difícilmente podremos resolverlo. Y si no lo hacemos propio, no podremos reaccionar con la fuerza necesaria.