Según los especialistas, el cambio climático provocará la pérdida de una parte importante de la reserva de agua dulce del planeta: se espera que en 2030 la demanda de este recurso supere a la oferta en un 40 por ciento.

En el marco de la Semana Europea de Desarrollo Sustentable (ESDW, por sus siglas en inglés), Journey Portugal conversó con Ulrike Sapiro, Directora Global de Agua y Agricultura Sustentable de Coca-Cola, sobre el estrés hídrico, la agricultura sustentable y el cambio climático, entre otros temas.

Ulrike Sapiro, Directora Global de Agua y Agricultura Sustentable de Coca-Cola.


- ¿Qué podemos hacer, como sociedad, para evitar la reducción nuestras reservas de agua dulce?

- Lo primero que hay que aclarar es que no vamos a perder el agua. Esta afirmación es una mala interpretación de lo que realmente significa el cambio climático: el agua es infinitamente renovable y reciclable. Lo cierto es que esa agua estará en lugares diferentes, y no necesariamente donde las personas o la naturaleza la necesitan. Puede significar también que existe una gran cantidad de agua en un período de tiempo corto, provocando inundaciones. Lo que hay que evitar es que tanto la naturaleza como los seres humanos estén mal preparados para adaptarse a estos cambios; eso causa lo que conocemos como estrés hídrico.

- ¿El aumento de la urbanización agravará el problema?

- Habrá regiones con una población mayor que necesitará más agua, pero por varias razones tendrá menos disponibilidad. Además, una mayor concentración de la población generalmente significa una cantidad de agua menor, y que, aunque esta agua exista, no puede ser utilizada porque está contaminada. Podemos revertir esa tendencia. Por ejemplo, entender mejor cómo utilizamos nuestras fuentes de agua e impulsar el uso eficiente de ese recurso. No sólo los consumidores y la industria sino también la agricultura, que es responsable del 70% del uso de agua. Hay muchas oportunidades en nuevas técnicas de riego y reutilización hídrica pero, a largo plazo, la elección de los cultivos adecuados para el cuidado del agua local será la clave para resolver el problema. También es importante mantener el agua limpia para tener la certeza de que es utilizable y no está contaminada. Por eso, hay que incentivar su tratamiento y calidad. En Coca-Cola exigimos que nuestros socios embotelladores mantengan patrones rigurosos en el tratamiento de efluentes.

- ¿Cómo se logra cambiar esta situación?

- Todos los usuarios de una cuenca hidrográfica dependen de su administración adecuada; ninguna organización o entidad puede hacer lo que quiera por su cuenta. Por lo tanto, la colaboración entre los diferentes actores es absolutamente esencial para una gestión sustentable del agua y para resolver los problemas que surgen en el futuro. La administración de estos recursos hídricos es generalmente responsabilidad del Estado, por lo que una buena legislación es indispensable. Pero empresas y consumidores también deben jugar un papel importante. Hay que crear un modelo de negocio que impulse este cambio. Como gran comprador de productos agrícolas, Coca-Cola puede desempeñar un rol fundamental en ayudar a nuestros proveedores –y, en última instancia, a los agricultores– a emprender prácticas sustentables que incluyan un uso responsable del agua. Estuve hace poco con agricultores de cítricos en la ciudad española de Murcia y quedé impresionada por sus esfuerzos para mejorar el uso eficiente del agua. Hay muchos factores: la legislación, el precio del agua y las preferencias de los consumidores. Si existe un modelo de negocio en el que los agricultores y las empresas inviertan en una mayor eficiencia en la utilización del agua, estamos en el camino correcto.

Ulrike Sapiro destacó el compromiso global de Coca-Cola de devolver cada año a la naturaleza el equivalente al 100% del agua que utiliza; meta que alcanzó en 2015, cinco años antes de lo previsto.


- ¿Cuáles son los planes de Coca-Cola para preservar ese recurso indispensable?

- Nuestro compromiso global es devolver a la naturaleza el equivalente al 100% del agua que utilizamos para productos y procesos productivos a partir de dos caminos. Por un lado, el uso responsable del recurso –saber de dónde viene, gestionar esa fuente de manera sustentable, ser muy eficiente durante su utilización en los procesos de producción y devolverlo nuevamente al medio ambiente. En Europa estamos trabajando para reducir el agua que usamos en nuestros procesos de producción en un 20% en relación a 2010. Por otro lado, devolver a la naturaleza el equivalente a toda agua que usamos en nuestros productos a través de proyectos hídricos de diferentes tipos. Este es un objetivo que alcanzamos en 2015 a nivel global, cinco años antes de lo previsto. Por otro lado, debemos ser conscientes de que, si seguimos creciendo como un negocio y queremos ser una Compañía Integral de Bebidas, nuestras necesidades de agua van a aumentar. Por lo tanto, nuestro compromiso a futuro debe apuntar a un equilibrio entre el crecimiento y las necesidades locales.

- ¿Qué proyecto de reabastecimiento de agua en el mundo le llamó más la atención?

- A nivel global, destacamos nuestra relación con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), los proyectos de conservación de cuencas hidrográficas de los principales ríos de Asia, América del Sur y África, que son replicados localmente en Europa. Es un ejemplo perfecto que grafica cómo podemos conciliar compromisos de escala global con relevancia local.

- ¿Qué evaluaciones se realizan antes de instalar una fábrica en áreas con estrés hídrico? ¿Se realizan exámenes de forma periódica?

- Supervisamos constantemente nuestros riesgos globales del agua. Tenemos herramientas para monitorear el estrés hídrico y los riesgos relacionados con el agua en todo el mundo, para que sepamos en qué áreas existen riesgos o aparecerán en el futuro. Como Compañía debemos garantizar que las nuestras fábricas tengan una larga vida útil, porque requieren una gran inversión. Por otro lado, aquellas que ya están funcionando deben también controlar constantemente sus fuentes de agua. Y eso es posible a través de la obtención de informaciones relevantes para preparar planes de inversión y protección del recurso. Así se preparan para enfrentar cualquier eventualidad.

Embalagens sustentáveis
“Em algumas das nossas fábricas, apenas 1,2 litros de água são necessários para cada litro de bebida produzido”, refere Ulrike Sapiro, para sublinhar a redução na quantidade de água utilizada pela Companhia Coca-Cola nos seus processos de produção”


- ¿Qué valor ambiental desean legar en la sociedad actual y las generaciones futuras?

- El significado literal de “sustentabilidad”, es “sostener, soportar”. Entonces la cuestión es: como sociedad y como Compañía, ¿qué estamos sosteniendo? Debemos impulsar la equidad y compartir el valor que generan nuestros negocios. No sólo con nuestros inversores, empleados y clientes, sino también con la sociedad, las comunidades y la naturaleza. Nuestros proyectos y compromisos con la capacitación de mujeres y jóvenes, la lucha por los derechos humanos, nuestras acciones en el agua, la agricultura sustentable, los envases, el clima, son un reflejo de los valores que queremos compartir. En sintonía con lo que se hace a nivel global, Coca-Cola de Argentina lleva adelante diversos programas vinculados al cuidado del agua. Por ejemplo, trabajó junto a la Fundación Avina y la Fundación Humedales para revertir la desertificación de los humedales del norte de Mendoza, clave para el ecosistema y la actividad económico-ganadera de sus habitantes; y desde hace 11 años organiza el Concurso de Agua junto a Fundación Vida Silvestre Argentina, que premia proyectos que apunten a la protección de cuencas o faciliten el acceso al agua. Además, en 2017 estableció una alianza con Proyecto Agua Segura para instalar filtros y llevar agua de calidad a niños de escuelas rurales argentinas.

Si te interesa conocer en detalle los proyectos de Coca-Cola vinculados al medio ambiente, te invitamos a visitar esta página.