La industria del fútbol se suma a los esfuerzos por reducir la huella de carbono en el medio ambiente. Así como la FIFA decidió unirse a la campaña Climate Neutral Now de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), para lograr convertirse en un emisor neutral al año 2050; las principales marcas deportivas aprovecharon el Mundial de Rusia 2018 para que los uniformes oficiales y de entrenamiento de las diferentes selecciones de fútbol sean un ejemplo de sostenibilidad.

La marca que viste a España, Argentina, Colombia, Alemania y Rusia, entre otras siete selecciones, tiene un acuerdo con la ONG Parley for the Oceans desde abril del 2015. Esta alianza ha permitido que sus productos sean elaborados con un porcentaje de plástico recogido de playas y comunidades costeras, antes de que éstos lleguen al océano. Puntualmente, en el caso del Mundial, las camisetas que se usan en la etapa de calentamiento (Pre-match jersey) tienen hasta un 49% de poliéster reciclado.

Si bien el poliéster es un producto derivado del petróleo con un fuerte impacto en el medio ambiente, la tecnología se ha perfeccionado lo suficiente como para crear este material a partir de botellas de plástico. Esto permite que use un 75% menos de petróleo, reduzca el consumo de energía y emita menos CO2 durante su proceso de elaboración, sin perder impermeabilidad, flexibilidad y resistencia al uso y a las altas temperaturas.

“Esta iniciativa empezó con los productos de la categoría de running, a nivel global, como parte de nuestro compromiso con el cuidado de los océanos y del medio ambiente. El primer producto que lanzamos fue un calzado para runners y luego se extendió a otras categorías. Lo que queremos es que a partir del 2020 todos nuestros productos eleven progresivamente el rango de material reciclado utilizado para su elaboración”, asegura Gustavo Espinoza, Manager de Fútbol de Adidas en el Perú.

Así como sucede con la marca alemana, Nike también se volcó a la fabricación de prendas deportivas con material reciclado. En el terreno de la sostenibilidad, la firma estadounidense elaboró por tercer Mundial consecutivo las camisetas oficiales de los diez países que viste (Brasil, Portugal, Inglaterra, Francia, entre otras) con el 100% de poliéster reciclado, y en los uniformes oficiales que las selecciones están empleando en los partidos mundialistas de Rusia 2018.  

Cada camiseta de esta firma fue elaborada a partir de diez botellas de plástico PET como parte de su política de compromiso ambiental. Nike Better World es una campaña lanzada para reducir el impacto en el medio ambiente a través de materiales que se puedan reciclar, como botellas, zapatillas usadas, pistas de atletismo y pisos de parques infantiles. A través de la tecnología Flyknit elaboramos camisetas, pero también la parte interior de los nuevos modelos de zapatillas”, explica Lorena Cortez, Ekin Manager Regional de Nike.

Por ahora, debido a su alto costo las camisetas con este procesamiento son de uso exclusivo de los integrantes de las selecciones, pero, en el caso del calzado, sí puede ser adquirido por el público en general. “El plan de Nike es trabajar en la reducción de la cantidad de materiales usados en sus productos. Eso ayuda a simplificar la fase de diseño y la cadena de suministros”, añade la representante de la firma deportiva.

Según un estudio de la consultora deportiva Euromericas Sport Marketing, la camiseta de Brasil, elaborada con botellas recicladas, ha sido la más vendida a nivel global durante el Mundial de Rusia 2018, con 4,8 millones de unidades, solo por debajo de Alemania (5,3). Más atrás figuran las de Rusia (3,4), Nigeria (3,3), España (3,3), México (3,2), Portugal (2,6), Argentina (1,9), Colombia (1,7) e Inglaterra (1,6).