Se los conoce como ecobloques y son considerados auténticos súper materiales. Su bajo costo y alta calidad los convierten en una alternativa atractiva para la construcción y una forma de dar nueva vida a los plásticos en desuso. Son livianos, excelentes aislantes térmicos, usan desechos como materia prima y, además, su producción es tan sencilla que rápidamente se pueden montar cooperativas para fabricarlos con lo que haya a mano. Los ecobloques son una novedad que promete romper con todo lo establecido en el sector de la construcción, y sus beneficios son tantos que darán mucho que hablar en los próximos años.

La idea y fabricación de este innovador producto tiene su origen en el Centro Experimental de la Producción (CEP), un espacio que funciona en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA. Allí, un grupo de arquitectos logró dar un paso más en el proceso de elaboración de los ya famosos ecoladrillos –botellas de plástico PET rellenas con materiales que de otro modo irían a parar a la basura– y desarrolló un método que permite llevar el proyecto a gran escala. Cabe aclarar que los ecoladrillos no sólo fueron un disparador de esta iniciativa sino que, literalmente, están en el corazón del producto: en su interior, cada bloque contiene al menos uno de estos envases “rellenos”.

“Todo parte de una buena idea comunitaria, pero sin aplicación real. No terminaba de ser una técnica de construcción. Lo que hicimos acá fue darle una finalidad práctica a eso que las personas ya realizaban y que así puede funcionar a mayor escala”, explica a Journey el director del CEP, Carlos Levinton.

Desde ese espacio piensan y desarrollan ideas y modelos productivos para que luego las cooperativas se capaciten e implementen en sus lugares de origen. Ya hay fábricas en José C. Paz, General Rodríguez y Pinamar que producen los ecobloques con los residuos o materias primas que tienen a su alcance. “Tratamos de que cumplan una función social y tengan prestaciones distintas a las que ya existen en el mercado, sobre todo con fines sustentables, cuidando el medio ambiente y a quienes están en situaciones más vulnerables”, resume la investigadora del CEP, Alejandra Cardozo. Ella forma parte de un numeroso equipo que incluye a docentes y también a estudiantes de la FADU, que hacen pasantías en distintos proyectos y que, además de la experiencia profesional, cosechan una nueva forma de ver las cosas: “Estando acá tomé conciencia de que vivimos rodeados de plástico y que lo desaprovechamos”, reflexiona Belén Uriburu, alumna de Diseño Industrial.

Los pasos para fabricar un ecobloque

Como si se tratara de una receta de cocina, el arquitecto Ricardo Tartaglia detalla el proceso de fabricación y explica que cada pieza está compuesta por una parte de cemento, otra de arena y cinco del desecho que se quiera aprovechar; en este caso, tapitas de las botellas previamente trituradas. Todo ello, mezclado con agua, se vuelca en un molde que también contiene al ecoladrillo y donde el producto tomará su forma final. A partir de ahí, sólo resta dejarlo reposar hasta que el cubo esté seco, fraguado y listo para salir de la línea de producción. Los tiempos varían según la materia prima y las condiciones climáticas, pero Ricardo estima que un ecobloque puede estar listo para ser utilizado en no más de tres semanas.


“Queremos que los ecobloques compitan no sólo en costos, sino que también tengan menor peso y ofrezcan mayor aislación térmica, algo que colabora en la lucha contra el cambio climático porque permite ahorrar energía”, profundiza Silvana Sutelman, otra de las  investigadoras del equipo. En ese sentido, Carlos se anima a ir más allá y anticipa que el mañana no será negro, como lo pintan los más pesimistas: “Nuestro rol es el de aportar al diseño del futuro y sumar a la mayor cantidad de gente posible dentro de ese paradigma. La Universidad tiene la responsabilidad de pensar antídotos y plantearle a los jóvenes la esperanza de que, si ellos intervienen, el mundo puede ser sensacional”.

Las cooperativas interesadas en recibir capacitaciones sobre este modelo constructivo pueden escribir a clevinton@yahoo.com.ar

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