Los motivos que inspiran obra de arte son diversos: puede ser una imagen, una experiencia de vida, o la preocupación por el futuro del planeta. A Fabiana Gadano la inquietaba la cantidad de plástico que desechaba cada día en su casa y decidió hacer algo al respecto. Se propuso reutilizar ese material y darle una segunda oportunidad. Transformar el descarte en una obra de joyería contemporánea.

 “Desde que era chica, la práctica artística, la investigación con materiales, la búsqueda de nuevas imágenes, de cosas que no existían, fueron temas de interés para mí”, asegura Fabiana, que comenzó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes Carlos Morel, de Quilmes. Luego se recibió de Diseñadora Industrial en la Universidad Nacional de la Plata y en 1989 se mudó a Nueva York para realizar cursos en la School of Visual Arts. De cada uno de esos lugares puede rescatar un aprendizaje diferente. 

“En la Escuela de Bellas Artes se enseñaba con las técnicas tradicionales del modelo vivo, de la naturaleza muerta, pero también había lugar para la creación y la investigación. En la carrera de Diseño Industrial me acerqué al aspecto tecnológico, a la introducción a los materiales; teníamos un taller de maquetas y profesores muy especializados que nos ayudaban a resolver nuestros propios diseños. En Nueva York hice los primeros cursos relacionados con los metales y la joyería contemporánea”, recuerda.

El trabajo con PET (tetrafelato de polietileno) surgió de la combinación de dos factores: su preocupación por el cuidado del Medio Ambiente y un seminario al que asistió, dictado por los artistas japoneses Jiro Kamata y Sayumi Yokouchi. “Hicimos un relevamiento del ambiente que fue muy revelador. Trabajamos con el concepto de MA que significa ‘espacio entre’, ‘pausa’. Empecé a jugar con el PET, a hacer algunas formas y no pude evitar relacionarlas con esa idea”, asegura.

En el plástico Fabiana descubrió un material apto para experimentar. Así fue que combinó los conocimientos que había adquirido en su trabajo en metales con la búsqueda de expresiones artísticas que pretendía lograr. Una tarea que por momentos resultó difícil, pero que al mismo tiempo fue muy gratificante. “El camino de trabajo con el PET fue lento y por momentos frustrante, pero fue saliendo”, destaca orgullosa la artista, que este año expuso sus joyas en el Museo Nacional de Arte Decorativo.

Colección premiada en Italia

El trabajo de Fabiana fue mencionado en varias publicaciones y recibió diversos premios, pero hay uno que tiene un valor especial. Su colección “Natura”, realizada a partir de plástico PET reciclado de botellas de agua y gaseosas, obtuvo en 2015 una Mención especial de la Fundación Cominelli en Italia, organización que fomenta la joyería contemporánea. “Había empezado a trabajar con esos materiales y me parecía que eran unos diseños súper innovadores y los quería difundir. Me aceptaron con dos piezas y fue una gran alegría cuando me dieron la Mención”, afirma. “Natura” está integrada por 170 piezas, creadas a partir de 700 botellas plásticas, y propone una paradoja: la imitación de la naturaleza a partir de un material sintético como es el PET.

La artista desarrolló luego otras dos colecciones con botellas de PET recicladas (H2O y Océanos) y se encuentra trabajando en la cuarta, “Ciudades”, que presentará en abril en el Museo de Arte y Diseño de Nueva York (MAD).

En la joyería de Gadano hay algo más que obras para disfrutar. Existe un mensaje, un deseo de cambiar el mundo, de evitar su deterioro. “Creo joyas con PET… pero, ¿cuántas se pueden hacer? Si bien me gustaría que en el largo plazo haya cada vez menos disponibilidad de este material, mientras tanto doy el mensaje de que no se tire, de que tenga una vida más prolongada”, concluye, y ya piensa en su próxima obra.

Para leer más sobre las posibilidades del reciclaje, hacé click acá.