En el marco del panel que abrió la serie de encuentros de Ámbito Financiero de este año,  Mariale Álvarez compartió las acciones de la Compañía junto a referentes de Unilever y Danone.

“Es imposible concebir que una empresa de consumo masivo prospere si a la sociedad no le va bien. Por eso, el beneficio de una compañía tiene que ser también el de la comunidad”, aseguró Mariale Álvarez, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola Argentina y Uruguay durante la nueva edición de Ámbito Debate, la serie de encuentros organizados por el diario Ámbito Financiero que, en esta oportunidad, puso el foco en el impacto ambiental y social que generan las grandes compañías.

En el marco de "Empresas sustentables de cara al futuro", el panel moderado por el periodista Julián Guarino, Mariale presentó los pilares que marcan el rumbo de Coca-Cola como Compañía: “Lo que la pandemia nos confirmó es que veníamos bien orientados, en el sentido de que la sustentabilidad es pensar el negocio en el larguísimo plazo”. Y especificó: “Nos enfocamos en la gestión de nuestros envases posconsumo; en el uso racional, sostenible y compartido del agua; y en la cadena de valor, tanto para atrás con nuestros proveedores en el agro, como para adelante, con los clientes que venden nuestros productos y que en su mayoría son kioscos y almacenes muy pequeños que funcionan como sostén de familia”.

En cuanto al primer punto, Mariale resaltó el impulso de la Compañía a los envases retornables, que hoy representan el 35% de sus ventas: “Tienen un efecto que minimiza el volumen de plástico y vidrio que suele terminar en los desechos”. Y destacó la adopción de la estrategia de la botella única, que sirve para las bebidas del portafolio de la Compañía que se venden en opción retornable: “Cada producto tenía su empaque con diseño propio, algo que era muy bueno a nivel marketing, pero no así en cuanto a lo ambiental. Con esta migración a un envase genérico optimizamos la cantidad de material que utilizamos para empacar nuestras bebidas”.

En el panel, del que también participaron Karen Vizental, Vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Unilever América Latina y Cono Sur, y Miguel Devoto, Gerente General del Negocio de Nutrición Especializada de Danone Argentina, Mariale hizo referencia además a la importancia que tiene el cuidado del agua para la Compañía: “Constituye el 99% de nuestros productos. Nuestro negocio no es viable sin ella, pero tampoco lo es la vida”, dijo, y contó que puertas adentro todos los procesos buscan un uso responsable de este recurso, mientras que hacia afuera llevan adelante iniciativas junto al sector público y la sociedad civil que permiten abordar grandes problemáticas, como el estrés hídrico de la cuenca del río Mendoza o las múltiples problemáticas que amenazan el caudal de la cuenca del río Chubut. “Desde 2015 podemos decir que somos neutros en consumo de agua; que podemos devolverle a la naturaleza la misma cantidad que utilizamos para fabricar nuestros productos”, resaltó.

Del campo a tu mesa

Por último, Mariale destacó el trabajo de la Compañía para impulsar el desarrollo de ambos extremos de la enorme cadena de valor del Sistema Coca-Cola en el país. Empezando por el campo, definió: “Argentina es un punto de suministro muy importante para nosotros: hoy te tomás una Sprite en cualquier parte del mundo y fue producida con limones de nuestro país. Así es que trabajamos mucho con el sector citrícola, para que avance hacia prácticas más amigables con el ambiente, para que obtengan una mejor productividad y para que exporte más. Es un negocio muy importante para el país y para las economías regionales”, definió.

En cuanto a la otra punta de la cadena de valor, Mariale mencionó a los pequeños comercios de barrio, que representan el 80% del volumen de ventas de Coca-Cola en Argentina. “El año pasado, la gran mayoría estuvo en situación de riesgo”, graficó y presentó Estemos abiertos, el programa en el que la Compañía invirtió 770 millones de pesos para colaborar con la reactivación de 25.000 kioscos y almacenes a través de un esquema de reposición gratuita de mercadería, el aporte de elementos de protección sanitaria para operar bajo los protocolos de bioseguridad más seguros y hasta una ayuda económica que les permitiera volver a levantar las persianas.

Si bien Mariale fue optimista respecto al futuro en materia sustentable, no pudo dejar de lado el contexto actual dentro de su análisis: “Tenemos claro el largo plazo, la orientación y las tendencias del consumidor, pero hoy también existe una realidad apremiante en la Argentina. Por eso, si bien la gente no deja de pensar en cuán sustentable son sus decisiones, la mayoría de las familias tiene que elegir sus productos en base al precio”, reconoció. Y concluyó: “El gran desafío para los que estamos gestionando estas áreas en las empresas es encontrar la manera de conciliar esta estrategia de largo aliento con la realidad apremiante del cortísimo plazo”.

 

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