La edición número 14 del certamen que organiza anualmente Coca-Cola Argentina junto a Fundación Vida Silvestre Argentina, y que este año contó con apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, ya tiene sus ganadores: un proyecto para “cosechar agua” en el monte santiagueño y otro para restaurar un espejo de agua dulce en Mendoza, clave para los productores ganaderos de la zona.

En un año marcado por la pandemia, la continuidad de iniciativas fue un desafío por partida doble. Con el orgullo de poder decir más que nunca “misión cumplida”, Coca-Cola Argentina y Fundación Vida Silvestre Argentina acaban de anunciar los ganadores de la 14ª edición del Concurso de Agua, certamen que organizan de manera conjunta para promover proyectos de alto impacto relacionados al acceso y la conservación de este recurso en nuestro país.

“Tenemos el orgullo y el honor, una vez más, de dar a conocer los ganadores de la nueva convocatoria del Concurso de Agua: la Asociación Civil Ingeniería sin Fronteras y la Fundación Humedales accederán a los recursos para colaborar con el acceso a agua segura tanto en comunidades rurales aisladas en la zona de San Antonio de Copo, en Santiago del Estero, como en productores ganaderos de Mendoza, que podrán recuperar los servicios ecosistémicos del humedal en la cuenca cerrada afluente a la Laguna Llancanelo”, celebró Manuel Jaramillo, Director General de Fundación Vida Silvestre Argentina.

El jurado -integrado por miembros de Vida Silvestre, la Universidad de San Andrés y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación-, señaló que las organizaciones ganadoras se destacaron entre los 45 proyectos presentados este año por tener “la suficiente capacidad institucional y un plan de actividades que aprovecha con eficiencia los recursos y las alianzas”. Como premio, cada proyecto recibirá $800.000 para poder concretarse.

Impacto positivo

El proyecto de Ingeniería sin Fronteras apunta a mejorar las condiciones sanitarias de 78 habitantes de San Antonio de Copo, un paraje ubicado en el medio del monte de Santiago del Estero sin caminos accesibles, viviendas adecuadas, ni acceso a servicios básicos como agua potable, saneamiento, energía o transporte. De manera articulada con la Escuela de la Familia Agrícola (EFA), una escuela-hogar ubicada a 40 kilómetros de allí que recibe a jóvenes de parajes rurales, se construirán sistemas de captación y almacenamiento de agua de lluvia para regularizar la situación de las 10 familias, además de rediseñar los techos de cosecha de agua para que los habitantes puedan mejorar las condiciones de sus viviendas a futuro.

La iniciativa prevé la participación de la comunidad y de los distintos actores, ya que la meta es alcanzar de manera indirecta a 400 personas de parajes aledaños y estudiantes, docentes de la EFA y voluntarios que participarán en el desarrollo del proyecto.

Por su parte, la propuesta ganadora de Fundación Humedales apunta a restablecer los servicios ecosistémicos en la cuenca de la laguna de Llancanelo, en el sur mendocino, esencial para la producción ganadera de la zona, conocida como Pozos de Carapacho. Degradado por sequías prolongadas, incendios, sobrepastoreo, el impacto de la presencia de jabalíes y la invasión de tamarindos, el proyecto apunta a realizar acciones para recuperar 100 hectáreas de pastizales del humedal, cuya función ecológica fundamental es el mantenimiento de agua dulce. Con 65.000 hectáreas, este humedal es el más importante de la provincia y hogar de más de 150 especies de aves, entre ellas cisnes y flamencos. La iniciativa beneficiará a unas 15 familias que se sostienen gracias a la ganadería, además de miembros del cuerpo de guardaparques (zona sur), técnicos de la Reserva Provincial Humedal Laguna Llancanelo y docentes y alumnos de la Escuela-Albergue de Carapacho. Y de manera indirecta también impactará de forma positiva en todos los actores del turismo local de los departamentos de Malargüe y San Rafael.

Frutos de un trabajo sostenido

Ante un escenario sin precedentes como el que planteó 2020, la edición número 14 del Concurso de Agua estuvo precedida por una acción especial entre FVSA y Coca-Cola Argentina para apoyar acciones de urgencia que atendieran las necesidades vinculadas a la pandemia, un esfuerzo que demandó un total de $6.750.000 aportados por Fundación Coca-Cola para financiar cinco proyectos sanitarios y prevenir el impacto del coronavirus.

Acciones como estas demuestran que, ante la necesidad de respuestas, es esencial el trabajo mancomunado entre distintos sectores de la sociedad, como el que realizan desde 2006 Coca-Cola Argentina y Vida Silvestre. “Es sin dudas un placer, un honor y un orgullo tener esta continuidad, trabajando en conjunto con múltiples organizaciones para lograr un mayor impacto y sobre todo para poder llevar soluciones claras y concisas a las personas que más lo necesitan y, de esta forma, también ayudar al ambiente”, señaló Manuel.

En la misma línea, Mariale Álvarez, Directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola Argentina, resaltó: “La sustentabilidad es un pilar de nuestro negocio: es difícil que nos vaya bien si no pensamos en la sociedad y el ambiente que nos rodea. En un contexto como el actual, donde las necesidades quedaron más expuestas que nunca antes, celebramos la vigencia del Concurso de Agua y nuestro trabajo junto a Vida Silvestre”. Y concluyó “Dejar capacidades instaladas es, sin dudas, lo que permite pensar en un futuro mejor”.

 

Si querés conocer los ganadores de la edición número 13 del Concurso de Agua leé esta nota.