El proyecto de Fundación Humedales para realizar acciones de restauración ecológica en Pozos de Carapacho y capacitar a los productores locales para reducir el impacto negativo del pastoreo fue uno de los dos ganadores de la última edición del certamen que, desde 2006, llevan adelante Fundación Vida Silvestre y Coca-Cola Argentina.

La laguna de Llancanelo es una de las gemas mejor guardadas de Mendoza: ubicada en el sur de la provincia, en el departamento de Malargüe, ostenta en sus 65.000 hectáreas una fauna amplia y diversa, con más de 150 especies de aves acuáticas entre las que se destacan los cisnes y flamencos que le dan al lugar un toque único, casi de ensueño.

Pero al tratarse de un espejo de agua salada, son los bañados que rodean a la laguna los que cumplen una función fundamental para la producción ganadera de la región, ya que son los que generan y retienen el agua dulce. Sin embargo no todos gozan de buena salud: el de Pozos de Carapacho, por ejemplo, tiene a sus servicios ecosistémicos en riesgo debido al sobrepastoreo, las sequías prolongadas, los incendios, el impacto de la presencia de jabalíes y la invasión de tamarindos, entre otros problemas. Así, las funciones del bañado se fueron degradando y en lugar de conservar el agua, ésta se pierde cada vez más hacia la laguna.

Si no se detiene ese proceso, advierten los expertos, podría directamente convertirse en un arroyo, una alteración antinatural que afectaría a la biota, la composición de la laguna y las características de todo el lugar, además de perjudicar la actividad productiva porque en un bañado el agua dulce permanece más tiempo a disposición de los animales que en un arroyo.

Para atender esta problemática, la Fundación Humedales apuesta a recuperar 100 hectáreas de un tipo de pastizal clave del bañado a través de obras para el manejo de caudales, retención de sedimentos, recuperación de niveles de base de cursos de agua y revegetación de trincheras palustres. Además, busca promover entre los lugareños mejores prácticas de pastoreo, con el objetivo de que la actividad consiga reducir su impacto en los humedales.

Todo esto será posible gracias a que el proyecto fue uno de los dos ganadores de la 14ª edición del Concurso de Agua, iniciativa que desde 2006 organizan Coca-Cola Argentina y Fundación Vida Silvestre para promover acciones vinculadas a la conservación de este recurso esencial y la mejora de su acceso en todo el país. Con los $800.000 del premio, Fundación Humedales llevará adelante el trabajo que, estiman, habrá concluido hacia octubre o noviembre.

Un equipo que se conoce bien

“Afortunadamente contamos con capacidad local instalada, lo que nos permite ejecutar las tareas en territorio a pesar de las dificultades para los traslados que ha impuesto la pandemia”, explica a Journey Daniel Blanco, Director Ejecutivo de la Fundación Humedales. Por eso, además de un grupo de especialistas de su equipo que ya está allí, se sumarán los guardaparques del lugar y alumnos de la Tecnicatura Superior en Conservación de la Naturaleza del Instituto de Educación Física 9-016 "Dr. Jorge E. Coll".

Se trata de la tercera vez que la Fundación Humedales gana el Concurso de Agua: la primera fue en 2010 con un proyecto para restaurar humedales en Guanacache, también en la provincia de Mendoza, y que benefició a 2.650 personas que volvieron a tener agua para vivir y para producir. La segunda ocasión fue en 2015, esta vez cerca de Ushuaia y a partir de una iniciativa que permitió preservar las 15 hectáreas de la turbera de Río Valdez, un importante reservorio de agua dulce en el Parque Nacional Tierra del Fuego.

Así, Fundación Humedales consiguió financiar a través del Concurso de Agua un proyecto cada cinco años, algo que más que un dato de color es una garantía de buenos resultados. “En paralelo ya trabajamos en otras iniciativas como aliados de Fundación Vida Silvestre y con Coca-Cola Argentina, con proyectos que canalizamos a través de Fundación Avina. Por eso, para nosotros volver a unir fuerzas es una muy buena noticia”, agrega Daniel. Y refuerza la idea de que el trabajo en equipo es el camino más directo hacia los grandes objetivos.

Una vez terminadas, las tareas en Pozos de Carapacho beneficiarán a la biodiversidad de la zona y a 15 familias productoras, además de los guardaparques y técnicos de la Reserva Provincial Humedal Laguna Llancanelo y 120 personas, entre docentes y alumnos, de la Escuela albergue Primaria y Secundaria de Carapacho.

Si querés conocer el proyecto de Ingeniería sin Fronteras que también ganó la edición número 14 del Concurso de Agua, hacé click acá