La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), de la cual Coca-Cola era socia junto a otras empresas y organismos, cambió su nombre y ahora se llama Latitud R. La nueva plataforma, que igual que la anterior también ejecuta Fundación Avina, renueva sus objetivos para afianzar aún más el reciclaje inclusivo en América latina.

Luego de una década de actividad, la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), una plataforma con presencia en 18 países de Latinoamérica y de la que formó parte Coca-Cola desde sus inicios, cambió su nombre; ahora se llama Latitud R. Una decisión que significa mucho más que una mudanza de piel: en este caso, es el reflejo de una evolución.

“Después de tantos años de recorrido, la decisión fue dejar de ser una propuesta montada para que dure un determinado tiempo y consolidar una plataforma de largo plazo, posicionada en la región para promover el reciclaje inclusivo como un aporte a la economía circular”, explica a Journey Gonzalo Roqué, Director Programático de Fundación Avina, la socia fundadora de la IRR junto al Banco Interamericano de Desarrollo, BID LAB, Coca-Cola Latinoamérica, PepsiCo Latinoamérica, y la Red Latinoamericana y del Caribe de Recicladores. A todos ellos ahora se sumó Dow Chemical y juntos le dieron forma a Latitud R, de la que Fundación Avina es la unidad ejecutora.

Bajo esa misión, el primer objetivo en esta nueva etapa es el de abordar el desafío del reciclaje en América Latina a través de una mirada más integral, apuntando a fortalecer todos los eslabones de la cadena de la economía circular. “Hasta ahora estábamos enfocados en aumentar la recuperación de materiales a partir del trabajo junto a municipios y recicladores;  pero en esta instancia también queremos incrementar su demanda”, especifica Gonzalo.

Para lograr esta meta, Latitud R montó la primera Aceleradora de Negocios en Economía Circular de la región, que buscará apoyar emprendimientos de innovación tecnológica y soluciones industriales para darle una segunda vida a materiales que hoy todavía no se reciclan. La primera etapa será una puesta en marcha que durará cuatro años, tiempo en el cual buscarán impulsar entre 12 y 15 negocios con un capital de alrededor de 7 millones de dólares.

Al mismo tiempo, la plataforma aprovechará el sistema de monitoreo y evaluación que desarrollaron en su casi una década de trabajo en América Latina como IRR para crear una Unidad de Ciencia de Datos, que tendrá el objetivo de aportar información confiable sobre el sector de los residuos sólidos. Así, buscan alentar la formulación de políticas públicas y la toma de decisiones estratégicas de gobiernos, empresas y organizaciones.

“Esperamos ser relevantes, aportar conocimiento y acercar posiciones”, se entusiasma Gonzalo, y advierte sobre la necesidad de nuevos marcos normativos, por ejemplo, en Argentina. “Es el país de la región con menor desarrollo en la materia: la estrategia de residuos es anticuada y no tenemos leyes de economía circular. Es necesario avanzar en políticas públicas y regulaciones que ayuden a que se recuperen más residuos”, enfatiza.

Cambiar en plena pandemia

El destino quiso que la transición de IRR a Latitud R se llevara a cabo en medio de la crisis sanitaria mundial que produjo la pandemia por el coronavirus, hecho que tuvo sus consecuencias. “Los procesos internos los pudimos resolver sin grandes conflictos, pero somos una plataforma que opera en la realidad, así que por supuesto eso nos condicionó, sobre todo porque retrasó proyectos que ya estaban en curso”, subraya Gonzalo, pero destaca que el trabajo que venían desarrollado desde hace tanto tiempo les permitió utilizar a la plataforma como un instrumento de rápida respuesta para asistir a los sectores más golpeados de la economía circular. “Gracias a eso y al aporte de Fundación Coca-Cola, que prácticamente duplicó los fondos disponibles, pudimos construir en poco tiempo un plan de ayuda directa que impactó en 15.000 recicladores de 16 países”, celebra.

Coca-Cola  participa de la iniciativa en el marco de su compromiso global por Un Mundo sin Residuos, con el que aspira a recuperar y reciclar el equivalente al 100% del plástico que pone en el mercado para 2030.

Gonzalo Roqué, Director Programático de Fundación Avina, la unidad ejecutora de Latitud R. 


La visión que moviliza a Latitud R es sumar voces comprometidas con el ambiente, abarcar a toda la cadena de la economía circular y llegar de manera positiva a cada vez más personas. Por eso Gonzalo aspira a que la plataforma pueda seguir profundizando el trabajo en los países donde ya tienen programas en funcionamiento, pero también les permita explorar nuevos territorios. “Tenemos a cargo recursos, herramientas y conocimiento para que la región avance en esta agenda. Es difícil hacer una proyección, pero somos optimistas, estamos trabajando para eso”, concluye Gonzalo. Y cuenta que para que el círculo se agrande buscan permanentemente aliados para acciones puntuales que les permitan lograr una mayor efectividad y alcance.

Si querés leer sobre la IRR y algunos de los proyectos que encaró en la Argentina, leé esta nota