“Es una epidemia que al comienzo nos muestra una falsa realidad y nos hace pensar que se trata de una enfermedad más; algo simple de manejar”. Como Jefe de la Agencia Chajarí del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Sebastián Perini sabe muy bien el tremendo impacto sobre los cítricos del Huanglongbing (o HLB), la enfermedad más devastadora de este tipo de cultivos a nivel mundial. Ocurre que, a diferencia de otras afecciones, no basta con una poda para detener el avance del problema: el efecto del HLB es irreversible en las plantas jóvenes, que nunca alcanzan a dar frutos; y en las de mayor edad, que ven afectado su rendimiento y en menos de cinco años dejan de ser productivas.

Sebastián compartió sus conocimientos con productores de cítricos de todo el país durante un debate virtual realizado por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), que contó con el apoyo de Coca-Cola Argentina. Transmitido en vivo por Facebook y YouTube, el encuentro “Soy productor, ¿cómo enfrento el HLB?” buscó acercar información y recomendaciones para evitar el avance de la enfermedad en el país. Adriana Alve, ingeniera agrónoma y representante del Ministerio de Producción de la provincia de Corrientes; y Juan Pablo Stivanello, consultor externo y especialista citrícola, fueron los otros integrantes del panel.

El HLB afecta a todas las plantas cítricas y a algunas ornamentales, como el mirto o el jazmín árabe. Se propaga a través de yemas de ejemplares infectados o bien por su insecto vector, la Diaphorina citri –conocida informalmente como “chicharrita”, que se reproduce y alimenta en sus brotes y hojas. Como tiene una enorme capacidad de propagación, cuando se detecta un ejemplar infectado el protocolo indica que se lo debe eliminar de inmediato. “Si se trata de una zona donde ya hubo casos y el productor tiene experiencia y está capacitado, no hace falta que espere el resultado del análisis de PCR para erradicar la planta. Esa tarea es su obligación”, resaltó Adriana Alve.

En línea con los planes de contingencia vigentes en la Argentina, el panel coincidió en tres pilares de acción que todos los productores deben tener en cuenta ante un posible caso de HLB:

●      Detección visual: las plantas con síntomas pueden presentar desde maduración invertida del fruto, cáscara más gruesa en su exterior y poca o nula presencia de semillas; hasta un moteado difuso y asimétrico en las hojas, que muchas veces exhiben una nervadura central más gruesa y amarilla de lo normal.

●      Supresión de la población del insecto vector: existen productos habilitados por los organismos competentes del país.

●      Uso de variedades y materiales certificados y de alta calidad: es clave a la hora de hacer nuevas implantaciones o reposiciones de cultivos.

Una causa urgente

Como principal compradora de cítricos de la Argentina, Coca-Cola respalda las acciones que permitan redoblar esfuerzos para mitigar el avance de una enfermedad como el HLB. Por eso, desde 2017, y en alianza con la Asociación de Citricultores de Concordia, colabora para acelerar el monitoreo de los cítricos de la región, un esfuerzo que contribuye a que la industria local pique en punta a nivel mundial en el tratamiento de esta problemática. La compañía adquiere cada año 42.000 toneladas anuales de jugo concentrado de frutas y sus derivados, lo que equivale al 60% de la producción de jugo de naranja del país y al 29% de la producción de jugo de limón y de pomelo.

“Ya hemos visto en otras regiones del mundo la velocidad de propagación que tiene el HLB. Por eso es importante que el productor se involucre para su detección temprana, antes de que vuelva improductivo a todo un lote”, insistió Juan Pablo Stivanello. En ese sentido, Sebastián Perini enfatizó que ésta es la mejor época del año para hacerlo: “El otoño y el invierno son momentos muy prácticos para salir a buscar las plantas infectadas, porque es cuando muestran muchos síntomas”, explicó. Y añadió que la primavera y el verano son las estaciones ideales para trabajar sobre el vector.

Sobre el final del encuentro se alentó a los productores a no quedarse con dudas y a apoyarse en organismos como el INTA o el Senasa o en sus técnicos e ingenieros de confianza para tratar estos temas. “Al principio a todos nos costó, pero una vez que se aprende a identificarla, la enfermedad del HLB es simple de definir y de diagnosticar”, animó por último Sebastián.

Si querés saber de qué se trató la campaña “Vos te movés, las plantas no” que con nuestro apoyo llevó adelante el Senasa este verano podés leer esta nota.