Hay que transitar al menos 14 kilómetros de camino de tierra desde Miraflores, en el corazón del Impenetrable chaqueño, para llegar a los parajes rurales denominados Techat, habitados en mayor medida por familias wichís. Aislados de todo e inclusive muy dispersos entre sí, los pobladores afrontan severas complicaciones para trabajar y vivir, empezando por la falta de recursos básicos; algunos, por ejemplo, deben caminar hasta 10 kilómetros para llegar a una represa o reservorio donde obtener agua.

Para mejorar esta situación, la Agencia de Cooperación para el Desarrollo (Acerca) diagramó un proyecto simple y a la vez efectivo que se basa en adaptar los techos de los hogares para recolectar agua de lluvia. La iniciativa, que se estima beneficiará a unas 450 familias de los Techat 3, 4 y 5 y otros parajes como Lote 14 y Las Carpas, donde viven pequeños productores criollos, fue una de las tres ganadoras del Concurso de Agua de este año, que desde 2006 organizan en conjunto Fundación Vida Silvestre (FVSA) y Coca-Cola Argentina. 

“La prioridad número uno es que accedan al agua y luego que puedan cambiar sus condiciones de producción hortícola”, aseguró a Journey Joni Marcelo Torres, voluntario de Acerca y uno de los referentes de este proyecto. Y profundizó: “Esto permitirá mejorar la alimentación y, en definitiva, la salud de los habitantes de estos poblados, que hoy basan su dieta en harinas y carne, sin nutrientes, lo que repercute hasta en el rendimiento intelectual y educativo”.

Por las particularidades de cada caso, explicó Joni, en las áreas donde no se puedan optimizar los techos ya existentes construirán galpones comunitarios, con la prioridad de que sean equidistantes a la mayor cantidad de personas posible. Como complemento primordial, la iniciativa contempla obras para almacenar el agua recolectada, como nuevos aljibes y una represa que permitirá aprovechar el recurso en las huertas orgánicas, además de sumar bombas de agua, un tanque de 500 litros y mangueras de polietileno para mejorar el sistema de riego.

La iniciativa también contempla aprovechar el agua para regar las huertas orgánicas y así mejorar la alimentación de la comunidad.

“Estas acciones nos pueden dar resultados para iniciar un proceso, pero desde la Fundación aspiramos a la continuidad”, aclaró Joni. Así, pensando en el impacto a largo plazo, una vez que los riesgos de la pandemia del coronavirus disminuyan y las normas sanitarias lo permitan, se realizarán capacitaciones y talleres para que los pobladores aprendan nuevas técnicas para trabajar la tierra, de manera de optimizar el uso de los nuevos recursos disponibles. Para Acerca, involucrar a la comunidad en todo el proceso contribuye a que el proyecto se pueda sostener en el tiempo. Como parte de esa integración, por ejemplo, buscarán que los mismos pobladores sean quienes trabajen en la construcción de la infraestructura. 

Una responsabilidad de todos

Con los $750.000 del premio que recibieron por haber ganado el Concurso de Agua, en Acerca esperan poder iniciar las obras lo antes posible. “Representa un enorme responsabilidad que asumimos con el compromiso que nos caracteriza”, destacó Joni. 

La participación de Coca-Cola en iniciativas como el Concurso de Agua se enmarca dentro de su política global para el cuidado del agua, con diversas acciones como la reducción de su uso dentro de las plantas embotelladoras, su tratamiento para reutilizarla, y programas de protección de cuencas y acceso a agua segura en las comunidades en las que opera.  

“Tengo mucha fe en este proyecto, y mi objetivo como técnico es que podamos ejecutarlo de la mejor manera posible, de manera transparente y con resultados reales y concretos”, enfatizó Joni. Y anticipó: “Por esta zona hay cientos de lugares en los que un proyecto de estas características se podría replicar a la perfección. Nos gustaría que este fuera el puntapié inicial”.

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