Una buena noticia para celebrar este Día Mundial del Agua: Argentina trabajará en el diseño de un segundo Fondo de Agua. Liderado por The Nature Conservancy (TNC) y con la participación de Coca-Cola, el mecanismo participativo brindará soluciones para mitigar los impactos del cambio climático y la demanda intensiva de agua que afecta la cuenca del río Chubut.

Conmemoramos el Día Mundial del Agua con buenas noticias que llegan desde la Patagonia: The Nature Conservancy (TNC) confirmó que ya está todo listo para firmar el memorándum de entendimiento que sentará las bases del Fondo de Agua de Chubut, una propuesta que apela al trabajo conjunto entre los sectores público, privado y de la sociedad civil para contribuir a la seguridad hídrica en la cuenca del río del mismo nombre, la segunda más extensa del sur de nuestro país.

Con una superficie de 53.801 kilómetros cuadrados, la cuenca del río Chubut nace en las áreas húmedas cordilleranas de la provincia de Río Negro y Chubut y atraviesa la Patagonia de oeste a este hasta desembocar en el océano Atlántico. A su alrededor viven unas 300.000 personas, la mayoría concentradas en el valle inferior, una zona de intensa actividad agrícola y ganadera pero también un polo industrial, turístico y de servicios. El uso ineficiente del agua, sumado a los efectos ineludibles del cambio climático, está amenazando el caudal de la cuenca, al punto de que, según las proyecciones de los expertos, en los próximos 70 años su producción de agua podría reducirse en hasta un 40 por ciento.

Presentes en todo el continente desde comienzos de siglo y promovidos por The Nature Conservancy (TNC) y la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua, los Fondos de Agua son organizaciones multisectoriales que diseñan e impulsan mecanismos financieros y de gobernanza para garantizar la seguridad hídrica y el manejo sostenible de determinadas cuencas, a partir de soluciones basadas en la naturaleza. El del río Chubut será el segundo en implementarse en nuestro país: el primero ya avanza sobre el río Mendoza, que nace del deshielo del Aconcagua y del que dependen los 1.200.000 habitantes de la capital provincial, y buena parte de los procesos productivos de la región.

Como no hay una receta única porque cada cuenca tiene sus particularidades, antes de poner manos a la obra, científicos y técnicos realizan estudios para determinar las problemáticas en las que una organización como un Fondo de Agua podría brindar soluciones. En el caso del río Chubut, los especialistas verificaron cuatro: turbiedad en el agua, uso ineficiente para el riego, creciente peligro de inundaciones y pronóstico incierto de la disponibilidad y usos del agua a futuro.

En el valle inferior de la cuenca se practica una intensa actividad agrícola y ganadera, pero también funciona un polo industrial, turístico y de servicios. (Foto: Microsoft Argentina).


Una vez concluida esa etapa, llamada de factibilidad, el Fondo de Agua avanza hacia la fase de Diseño; es decir, el análisis de las áreas prioritarias, los estudios financieros y la definición del plan estratégico para la puesta en marcha. En este caso hubo que sumar un paso intermedio, que es el que se transita hoy: la suma de voluntades. “Tenemos identificados los problemas y las líneas de trabajo para solucionarlos, y también a los actores comprometidos: ahora buscaremos consolidar esa voluntad colectiva en acciones concretas”, detalló a Journey Miguel Pascual, Investigador del IPEEC-CENPAT-CONICET y Coordinador de las etapas de Factibilidad y del proceso de construcción participativa del Fondo de Agua de Chubut.

Hay equipo

Con participación activa en la experiencia mendocina, Coca-Cola Argentina se sumó también al Fondo de Agua de Chubut.  Estas acciones se enmarcan en la política global de cuidado de agua de la Compañía, que se traduce en la reducción de su uso, recuperación y tratamiento en las plantas embotelladoras, programas de acceso a agua en comunidades vulnerables y el apoyo a iniciativas de preservación y protección de cuencas. De esta manera, desde 2015 cumplimos el compromiso de devolver a la naturaleza el 100% del agua que utilizamos en nuestras bebidas, una meta que alcanzamos cinco años antes de lo previsto.

Este año la Compañía Coca-Cola reafirma el compromiso con el cuidado del agua a través de su estrategia global al 2030 con una visión: lograr la seguridad hídrica para las comunidades en las que opera y para los productores agropecuarios que están al inicio de su cadena de valor. Este es un objetivo compartido con sus socios embotelladores e implica una asociación en todo su sistema y junto a los gobiernos, las ONG, el sector privado y la sociedad civil en todo el mundo para marcar la diferencia donde más se necesita. De esta forma, en la próxima década se potenciará la construcción de soluciones colectivas como las que ya transformaron la vida de más de 10,6 millones de personas alrededor del mundo.

Un objetivo que va más allá del negocio y que se basa en la comprensión de que en este tema el esfuerzo debe ser precompetitivo y en pos de un bien común. De hecho, en el Fondo de Agua de Mendoza participan también otras empresas de la industria de la bebida.

“Lo que pretende el Fondo de Agua es armar equipo a partir de un diagnóstico consensuado, elaborar un plan de acción y llevarlo a cabo. Si esto fuera fútbol, diría que cada actor juega en una posición estratégica para que en equipo podamos llegar al arco y meter el gol”, graficó Ana Beccar Varela, Coordinadora de los Proyectos de Aguas en TNC Argentina.

Por su parte, y haciendo un balance entre el camino ya recorrido y lo que está por venir, Miguel destaca: “En este momento los problemas ya se pueden ver, pero afortunadamente estamos a tiempo para encontrar soluciones”. Sin embargo, aclaró la importancia de poner manos a la obra cuanto antes. “Estamos en un contexto de cambio climático y de urgencia por tomar acciones. Hay que moverse rápido”, alertó.

Si querés conocer de qué se trata el Concurso de Agua que realizamos desde 2006, hacé click acá.