La estrategia que adoptó buena parte del mundo para disminuir los riesgos por el avance de la pandemia del coronavirus es muy clara: hay que quedarse en casa. Ante este escenario, Wabi, la aplicación que conecta a los consumidores con los kioscos y almacenes de barrio,  surge como una opción muy eficaz tanto para cuidarnos y hacer las compras a distancia, como para mantener en funcionamiento a los pequeños comercios. Gratuita y sin intermediarios, la plataforma permite que el consumidor haga un pedido desde su celular y el comercio adherido más cercano a su domicilio se lo alcanza sin costos de envío. Tan simple como eso.

Y para que durante estas semanas la conexión entre vecinos y comercios de barrio se afiance aún más nació YoMeCuidoConWabi.com, que pone el servicio y todos sus beneficios a disposición de los dueños de los pequeños comercios: sólo deben registrarse en el sitio y un consultor se pondrá en contacto con ellos para acompañarlos en el proceso de alta. “Apuntamos a que nos encuentren como un camino de salida a esta crisis y que no tengan que bajar la persiana ni siquiera de manera preventiva, como está sucediendo”, asegura a Journey Mariana Tófalo, CEO de YOPDev, la compañía argentina que, junto con el apoyo de Coca-Cola, desarrolló la aplicación. Y agrega: “En estos días lo importante es que respetemos el aislamiento y por eso Wabi se convirtió no sólo en una fuente de ingresos sino también de seguridad social: es muchísimo mejor que las tiendas de cercanía entreguen los pedidos a domicilio, a que los consumidores tengan que salir a la calle y aglomerarse haciendo una fila”.

A través de Wabi los usuarios pueden acceder a artículos de limpieza y de cuidado personal, alimentos y bebidas, entre otros productos de consumo masivo, con beneficios exclusivos y sin costo de envío. Para los consumidores es ideal porque además de que no necesitan salir de sus casas, pueden elegir pagar en efectivo o con tarjeta de crédito desde su celular. Para los kiosqueros y almaceneros es una alternativa que les permite trabajar incluso a puertas cerradas, reduciendo los riesgos de contagio.


Las primeras pruebas piloto de Wabi comenzaron en enero de 2019, con el objetivo de que los locales de barrio no perdieran presencia en plena era digital. En América Latina los pequeños comercios le dan trabajo a más de 10 millones de personas, a los que el avance tecnológico los fue dejando afuera. Hoy son más de 6.000 las tiendas adheridas en 14 ciudades de ocho países de América Latina (en Argentina está disponible en Buenos Aires, Córdoba y Salta), pero Mariana asegura de que la región tiene potencial para sumar más de 3,5 millones de comercios. “Creemos que con Wabi se puede sobrellevar mejor este momento tan particular. Ese es nuestro compromiso, y por eso estamos haciendo todos nuestros esfuerzos para que más comercios se sumen a la iniciativa”, sostiene.

Ese aporte en un contexto inédito como el actual es la motivación de las más de 200 personas que trabajan en todo el continente para que Wabi funcione. Y a Mariana, como una de las líderes de la misión, eso le genera un gran orgullo: “Es un desafío enorme, pero a la vez muy reconfortante: uno construye un negocio que colabora con el cuidado de la salud de la gente y con la supervivencia de muchas familias cuyos ingresos dependen del funcionamiento de estos comercios de barrio”.