“¡Mirá lo que acabo de conseguir, no lo vas a poder creer!”, le anuncia Claudio emocionado a su esposa Silvia, mientras le muestra un juego vintage de vasos de plástico con sorbete a estrenar con el logo de Coca-Cola. “Hace mucho tiempo que los venía buscando”, reconoce con entusiasmo ante Journey. Claudio Álvarez es uno de los 160 miembros de la Asociación Argentina Coca-Cola Collectors, el club de fanáticos de objetos relacionados con la marca de la bebida más famosa, que desde hace seis años realiza en Buenos Aires una Convención Internacional de Coleccionistas y que, desde 2017, también organiza encuentros más chicos cada dos o tres meses para compartir esta pasión tan especial que los une. El sábado 4 de agosto, Claudio fue uno de los participantes del evento realizado en un bar del micro centro porteño, el último antes de la esperada reunión anual que se realizará el 29 de septiembre en La Rural.

Silvia Grumblatt asegura que fue Claudio quien le contagió el entusiasmo por los objetos relacionados con Coca-Cola y que ahora es una actividad que comparten como matrimonio. “En nuestro departamento hay una habitación solamente para que él guarde todo lo que colecciona. Quiero ponerle unas estanterías para ordenarlo, porque ya no sabe ni lo que tiene”, confiesa la mujer mientras enseña la pequeña muestra de objetos que tienen repetidos y trajeron para vender durante el encuentro: desde distintos tipos de botellas hasta vasos y llaveros. Pero siempre hay algo nuevo para sumar al tesoro personal: como el juego de vasos con sorbete; como el gorro de Argentina de tela-papel del Mundial de Sudáfrica 2010 que también consiguió Claudio.

Locura apasionada

“Todos tenemos la misma locura y la misma pasión por los artículos de Coca-Cola y eso es lo bueno, ya que es lo que nos permitió establecer vínculos de amistad muy importantes”, relata Javier Petrera, presidente de la Asociación Argentina Coca-Cola Collectors.

Osvaldo Putrueli, médico durante más de 30 años en Coca-Cola de Argentina y algunas de sus embotelladoras, es otro apasionado de su colección. Su hija María Paula, que llegó a la “juntada” como su representante, explica que su padre no participa del encuentro “porque en lugar de vender seguro terminaría comprando”. Según cuenta, “al principio, mi padre tenía su colección en cuarto pequeño, pero ahora ya ocupa dos habitaciones. Son 30 años de viajar por diferentes países para Coca-Cola y llegó el momento de empezar a desprenderse de algunas piezas para que las puedan disfrutar otras personas”. Entre los objetos más preciados de la colección Putrueli se puede mencionar a la botella de Coca-Cola de madera que el CEO de la Compañía en Bolivia le regaló a Osvaldo, así como unas estatuas de repartidores históricos de Coca-Cola muy difíciles de conseguir.

Resistirse al encanto que generan los artículos de Coca-Cola es complicado. Martín Mori es un buen ejemplo. “Arranqué coleccionando unas botellas conmemorativas y no pude parar más. Mi colección es modesta. Creo que mi pasión por el coleccionismo viene de mi padre, que fue un gran coleccionista de objetos históricos en general”, explica este Ingeniero en Sistemas, que además alimenta la página web www.cocacolamori.com donde exhibe artículos 'cocacoleros' y sus historias (por ahora solamente argentinos).

El tercer encuentro de 2018 de la Asociación Argentina Coca-Cola Collectors llega a su fin con un sorteo. Se respira el ambiente de camaradería y “locura” compartida. El libro “El trabajo de los días”, editado para celebrar los 75 años de Coca-Cola en la Argentina, y unas mini botellas de la marca, fueron los trofeos que se llevaron algunos de los socios de este peculiar club, donde la pasión y el amor por Coca-Cola no tiene fronteras.

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