Para Javier Petrera, Presidente de Argentina Coca-Cola Collectors (ACCC), no hay dudas: lo mejor del coleccionismo no pasa por los objetos que se consiguen, sino por las amistades que se cosechan en el camino. Y en Journey fuimos testigos directos de hasta qué punto es así. El encuentro virtual que se realizó para celebrar el primer Día del Coleccionista Argentino de Coca-Cola fue una verdadera reunión de amigos, de profesiones y lugares distintos pero que el viento cocacolero se encargó de juntar.

Realizado el 19 de mayo –fecha elegida en homenaje al día en que se fundó el club local de coleccionistas de la marca, en 2012–, el festejo contó con la participación de casi medio centenar de socios de todos los rincones del país, más algunos invitados extranjeros que se sumaron al encuentro a través de la pantalla.

El último gran encuentro presencial fue la Convención Internacional de Coleccionistas llevada a cabo en Buenos Aires en 2019; el año pasado, los coleccionistas debieron suspender su cita. “Nos merecemos este día porque es algo que hacemos con mucha pasión”, resaltó Javier, dando comienzo a la reunión.

Como si estuvieran en el quincho de una casa, los invitados pasaron la mayor parte del rato entre bromas y poniéndose al día, y hasta hubo lugar para los juegos: la cita incluía la consigna de que cada uno tuviera a mano la pieza favorita de su colección, algo que todos cumplieron a rajatabla. Una botella gigante que pertenece a Martín Mori se llevó todos los aplausos. También surgieron propuestas espontáneas, como la de Luis Fridman que, atento a que durante la reunión estaba jugando River Plate, sorteó dos latas con el escudo del Millonario.

Regalo especial

El momento más emotivo del encuentro llegó cuando se develó la gran sorpresa que la ACCC tenía preparada para sus socios: una lata de Coca-Cola conmemorativa y personalizada. “Es la primera lata oficial del Club. Hemos hecho varias botellas y esta vez no queríamos dejar afuera a los lateros”, explicó Gonzalo Conde, uno de los encargados del diseño, en referencia a los fanáticos de los empaques de aluminio.

Así, cada socio tendrá una lata con su nombre y apellido, y junto a ella un prendedor también pensado para conmemorar el día. “Después de nueve años de mucho e intenso trabajo para fomentar el coleccionismo en nuestro país, te queremos decir gracias por estar, participar y ser parte de este sano hobby”, reza la caja que contiene los obsequios.

La ACCC entregará a cada uno de sus socios una lata conmemorativa personalizada y un prendedor.  

De a poco, llegó la hora del cierre y el brindis de rigor para celebrar un día que probablemente termine siendo un hito en el universo coleccionista de nuestro país. “Quiero agradecer la amistad, el compañerismo, la ayuda y el empuje de todos. Tenerlos como amigos es algo que me alegra muchísimo la vida”, expresó un emocionado Javier, que alzando su vaso de Coca-Cola, igual que el resto de los socios, deseó: “Salud por esta gran pasión que tenemos, por este Día nuevo, por la amistad y por el coleccionismo. ¡Por muchos años más!”.

Si querés conocer la historia de Coca-Cola en la Argentina a través de la visión de un coleccionista de objetos antiguos de la marca, te invitamos a leer esta nota