Contribuir con el sector gastronómico, tan golpeado debido a las restricciones por la pandemia, y ayudar a llevar platos de comida a quienes más lo necesitan. De eso se trata Para todas las mesas, el nuevo programa con el que buscamos reducir el impacto del coronavirus en siete países de Latinoamérica. En esta nota te presentamos el trabajo de Caminos Solidarios, la ONG que recibirá el aporte de esta cadena solidaria.

Un día cualquiera de hace ya muchos inviernos, Mariela Fumarola vio en una revista un aviso de Red Solidaria convocando a voluntarios para que ninguna persona en situación de calle muriera de frío ni de hambre. Decidió anotarse para dar una mano, y nunca más paró. “Fue un viaje de ida: me encariñé, me fasciné”, describe. Y aunque el interés por ayudar a los que menos tienen la acompaña desde pequeña, ese paso formal fue la antesala de su propio proyecto, que comenzó hace ya 10 años: la ONG Caminos Solidarios. A través de ella se brinda comida caliente, abrigo y ropa a quienes lo necesitan, pero también contención y palabras de afecto.

“Mi empatía es completa. En ellos me puedo ver a mí o a un familiar o un a amigo”, explica Mariela, que no está sola en la cruzada: Caminos Solidarios tiene al menos 50 voluntarios incondicionales y otros tantos que van y vienen, según su tiempo disponible. Entre todos se reparten las tareas de la organización y trabajan codo a codo para que la ayuda, que nace en su gran mayoría de donaciones particulares, pueda llegar a unas 500 personas por semana. “Somos lo que ves; no tenemos cocineros ni cocina, todo lo preparamos en nuestras casas que, al mismo tiempo, también son nuestros depósitos. Si hay que arreglar algo, lo resolvemos nosotros”, resume Mariela.

Para llegar a la mayor cantidad de personas posibles, Caminos Solidarios propone diferentes puntos de encuentro dentro de la Ciudad de Buenos Aires, cada uno con un día y un horario fijo. En la primera noche verdaderamente helada de 2021, la cita fue en la esquina de avenida Rivadavia y Castro Barros, en pleno barrio de Almagro. Hasta allí se acercó Journey y fue testigo del enorme trabajo que hacen Mariela y equipo: los voluntarios repartían sopa entre las aproximadamente 90 personas que hacían fila de manera ordenada y tranquila mientras esperaban para recibir su vianda: un plato principal bien caliente, que por las medidas de prevención del coronavirus se entrega cerrado y listo para llevar, un vaso de gaseosa y un postre, en este caso una porción de arrollado de dulce de leche elaborado especialmente por uno de los miembros de la ONG.

CAMINO_SOLIDARIO
En una noche helada de junio, Mariela Fumarola entrega vasos de sopa para alivianar el frío de quienes esperan para recibir la vianda preparada por Caminos Solidarios.

Que nunca falte una mano

Para colaborar con el trabajo que realiza Caminos Solidarios, Coca-Cola Argentina decidió ponerla en el centro del programa Para Todas las Mesas, con el que la Compañía busca generar un círculo virtuoso en siete países de América Latina. En nuestro país, quienes hasta el 4 de julio encarguen a través de Rappi, PedidosYa o Wabi un combo de un restaurante adherido que incluya una bebida del portafolio de Coca-Cola, estarán ayudando también a la ONG fundada por Mariela, ya que la Compañía realizará una donación a Caminos Solidarios, que transformará lo recibido en platos de comida para alguien que lo necesite. Pero no sólo eso, la acción también busca darle visibilidad a uno de los rubros más golpeados por la pandemia como es el gastronómico.

Al ingresar en alguna de las plataformas de delivery mencionadas, sólo hay que buscar la sección “Pedí un combo con Coca-Cola y doná” y luego adquirir alguno de las opciones a precio diferencial que figuran en el listado de McDonalds, Subway, KFC, Wendy´s, La Brioche Dorée, Burger 54, La Panera Rosa, Sushi Club o La Guitarrita. “Que una compañía como Coca-Cola haya llegado a nosotros y nos dé esta oportunidad es como una fantasía que uno nunca cree que pueda ocurrir”, señala Mariela. Y agrega: “Nos da una gran alegría y una gran tranquilidad, porque Caminos Solidarios no cuenta con ningún tipo de subsidio; somos solamente personas comunes trabajando juntas para tender una mano y nunca tenemos nada asegurado”.

Mariela celebra la ayuda y pone el foco en la calidad. “Vamos a poder preparar 10 mil buenos platos de comida: bien ricos, con carne, con eso que reconforta. Algo que a cualquiera de nosotros le gustaría comer”, imagina. Y concluye: “Ni siquiera se trata de darles una segunda oportunidad. A muchos de los que se acercan a recibir nuestra ayuda les hace falta la primera, una que nunca tuvieron. Por eso acá estamos y seguiremos estando mientras haya alguien que nos necesite”.

Si querés conocer la historia de La Guitarrita, una de las pizzerías emblemáticas de Buenos Aires que participan de Para todas las mesas, podés leer esta nota.