Puede que el nombre de Lettie Pate Whitehead Evans suene desconocido, pero la realidad es que esta mujer, que murió en 1953 a los 81 años, jugó un rol importante en la historia de Coca-Cola y en la de la participación femenina en el mundo de las grandes empresas. De hecho, ella fue la primera mujer en un ocupar un cargo de liderazgo en la Compañía y dejó un legado que, hasta el día de hoy, sostiene el trabajo de dos importantes fundaciones.

En su honor se bautizó una de la salas de reuniones del campus de Coca-Cola en Atlanta (específicamente la sala Empower en North Avenue Tower), un reconocimiento que han tenido sólo los grandes líderes de la empresa.

La sala del campus de Coca-Cola en Atlanta que rinde homenaje al legado de Lettie.

"Ella es una figura importante de la Compañía. La historia de su vida en el Sistema Coca-Cola es realmente notable y su influencia aún se siente a través de sus fundaciones", explicó la Directora Financiera de Coca-Cola, Kathy Waller, principal promotora de esta idea.

La historia de Lettie Pate y la Compañía comenzó en 1894, cuando ella se casa con el abogado Joseph B. Whitehead cerca de Chattanooga, Tennessee. La joven pareja tenía una vida tranquila y ella se dedicaba a la crianza de sus dos niños. Pero Joseph y su amigo Benjamin F. Thomas comenzaron a explorar la posibilidad de obtener los derechos para embotellar Coca-Cola, que en ese momento era sólo una bebida que se vendía en dispensadores. Su único contacto para lograrlo era Sam Erwin, un primo lejano de Asa G. Candler, presidente de Coca-Cola.

El 21 de julio de 1899 tuvieron la reunión en Atlanta, de la que salieron con un contrato con los derechos para embotellar y vender la bebida en gran parte de Estados Unidos. Una vez sellado el negocio, Thomas construyó la primera planta embotelladora en Chattanooga, mientras que Whitehead se asoció con otro empresario, John T. Lupton, para construir una en Atlanta. Estas empresas embotelladoras se convirtieron en la base de un sistema que ahora se extiende por el mundo.

Un nuevo futuro

En 1906, y con sólo 41 años, Joseph murió de neumonía, dejando a su viuda y sus dos hijos, que tenían 8 y 11 años. Lettie Pate Whitehead, de 34 años, tomó el toro por las astas y se hizo cargo de la participación de su marido en el negocio, así como de sus intereses inmobiliarios. Para ello creó las empresas Whitehead Holding Company y Whitehead Realty Company.

Durante la primera mitad del siglo XX, el sistema de Coca-Cola comenzó a expandirse enormemente. En 1919, Ernest W. Woodruff y los inversionistas adquirieron la Compañía de Asa G. Candler. El hijo de Woodruff, Robert,  se convirtió en presidente de la compañía, y para 1928 las ventas de botellas superaban a las de dispensadores.

Robert se convirtió en un mentor, amigo cercano y consejero de Lettie, que a esas alturas había vuelto a casarse con coronel retirado Arthur Kelly Evans. En 1934 le compró la Coca-Cola Bottling Company de Atlanta a cambio de acciones de la Compañía.  

Tras el negocio, Lettie fue nombrada miembro del Consejo de Administración de Coca-Cola, cargo que ocupó durante casi dos décadas. Eso la convirtió en una de las primeras mujeres en Estados Unidos en formar parte del Consejo de una importante corporación y la primera en hacerlo en Coca-Cola.

Lettie dóno cifras millonarias a más de 130 organizaciones y en 1945 creó las Fundación Lettie Pate Evans y Lettie Pate Whitehead, dedicadas a la caridad, la educación y la religión, beneficiando a organizaciones como Emory University y el Georgia Institute of Technology . Ambas operan hasta el día de hoy y anualmente realizan subsidios y donaciones por más de 50 millones de dólares.