Todavía faltan algunos minutos para la hora señalada pero la fila ya es larguísima. Los primeros, impacientes, espían a través de la puerta buscando alguna pista para compartir con los 120 niños que aguardan detrás. Del otro lado los esperan las propuestas de Roboteam, donde la diversión pasa por el conocimiento y la posibilidad de aprender sobre ciencia, tecnología, ingeniería y matemática.

Organizado por la filial argentina del Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés), la asociación más grande del mundo de profesionales en estas ramas científicas, Roboteam es una iniciativa gratuita e itinerante dirigida a niños de entre 8 y 14 años. El objetivo de la iniciativa es ayudar a perderle el miedo a las ciencias “duras”: quienes la impulsan saben que la vocación de una persona puede definirse antes de entrar en la adolescencia, y hacia allí apuntan. “La idea es ofrecer herramientas para que los chicos, cuando crezcan, puedan elegir. Muchas veces la decisión está sesgada por el desconocimiento y nosotros ofrecemos acceso a cierta tecnología a la que los chicos tal vez no accedan de manera cotidiana”, explica a Journey Damián Jerman, uno de los miembros del equipo.

La propuesta también tiene una segunda y ambiciosa intención: plantar una semilla para que crezca la participación femenina en carreras donde los hombres son amplia mayoría. Por eso, las entradas se definen por sorteo priorizando que la relación entre géneros sea pareja. “Nuestro equipo es diverso y queremos que los niños trabajen igual, que vean que todos tenemos capacidades similares, sin importar el género o el origen socioeconómico. Juntos podemos crear mejores soluciones para la humanidad”, sostuvo la coordinadora de Roboteam, Pía Torres.

Tres en uno

Una vez que se abren las puertas, los ansiosos invitados ingresan al salón principal y son divididos en tres grupos. Unos trabajan con circuitos eléctricos para entender cómo funcionan objetos de la vida cotidiana, otros se abocan a la ingeniería y construyen una torre capaz de resistir peso, y los últimos arremeten con la robótica: programan el movimiento de autos en miniatura.

ROBOTEAM
Gratuita e itinerante, la muestra está dirigida a niños de entre 8 y 14 años con la meta de poder “despertar” vocaciones. 
 

Durante las cuatro horas que dura el encuentro todos rotaron por las tres actividades, y además en cada una de ellas se subdividieron en grupos reducidos, de no más de cinco niños y con un instructor dedicado. Eso les permite a los profesionales seguir más de cerca las inquietudes de los niños que, según Damián, siempre los sorprenden. “Vienen mucho más preparados de lo que uno puede pensar. Tienen ideas súper ocurrentes y, a la vez, muy precisas”, expresó.

Los adultos, mientras tanto, participaron de una charla organizada por el equipo de Roboteam donde les explicaron todo lo que pueden hacer para que el estímulo de la jornada tenga continuidad en casa. “Traje a mi hija porque le encanta la tecnología. A veces este tipo de actividades son pagas, y muchas veces los padres no lo podemos costear. Todavía es chica, pero quiero incentivarla a que se desarrolle en lo que le guste”, aseguró Vianney Choquechambi, la mamá de Victoria, de 13 años.

Pía anticipó que en el horizonte de Roboteam queda mucho por venir. A lo largo de los dos años que llevan con el proyecto ya realizaron más de una docena de eventos, aunque este fue el más grande de todos. “Esta iniciativa funciona por el esfuerzo de muchos voluntarios que ofrecemos gratuitamente nuestro tiempo y capacidades. Nos ponemos la camiseta, y el incentivo es la respuesta que obtenemos. Por eso vamos a seguir preparando actividades, y tal vez nos animemos a hacer otro así de grande. A este lo llamamos ‘Desafío de invierno’, así que bien podríamos preparar un ‘Desafío de verano’”, propuso entre risas. ¿Quién se anota?

Si querés conocer el circuito sustentable que podés recorrer en Tecnópolis, leé esta nota