A pesar de que en los últimos años la agenda de género ganó relevancia en Argentina, todavía cuatro de cada diez mujeres no tienen empleo ni buscan uno de manera activa. Y las que sí lo hacen afrontan dificultades que les impiden competir con los hombres en igualdad de condiciones. Estas y otras alarmas se encienden a partir de “Mujeres en el mercado de trabajo: una deuda y una oportunidad”, iniciativa que lleva adelante el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) que, a través de distintas publicaciones, busca poner en evidencia esta problemática y promover acciones para resolverlas.

Los investigadores del CIPPEC trabajan desde hace casi dos años en este proyecto, que desde diciembre cuenta con el apoyo de la Fundación Coca-Cola, sumándose así a un consorcio de empresas líderes, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales interesados en aquellos estudios que buscan evidenciar las brechas de género en el mercado laboral. En diálogo con Journey, Gala Díaz Langou, Directora de Protección Social del CIPPEC, aporta datos contundentes sobre la disparidad: “La estadística indica que las mujeres ocupan más puestos informales y peor remunerados; el 64% de las que participan del mercado laboral cumple roles en tareas domésticas, comercio, educación y salud, sectores mucho menos dinámicos que finanzas, ciencia y tecnología, por ejemplo, donde los hombres son mayoría”.

Según Gala, una de las claves para solucionar este escenario es cambiar la percepción del rol de la mujer en una familia, particularmente en los sectores con menos recursos, donde pueden llegar a dedicarle hasta ocho horas y media por día a la crianza de los hijos y los quehaceres de la casa. “En los hogares con pobreza crónica, casi el 48% de la población es menor de 15 años y la proporción de jefaturas femeninas es mucho mayor que en el resto de la sociedad. ¿Cuánto tiempo le puede quedar disponible a esas mujeres para salir al mercado laboral?”, se pregunta.

En busca de soluciones

¿Podrá algún día cerrarse esa brecha para siempre? Para Gala hay indicadores interesantes: en los sectores más calificados, la distancia tiende a acortarse, lo que invita a analizar los motivos por los que no sucede lo mismo en otros estratos. Por eso insiste en tener en cuenta el impacto del trabajo no remunerado: “Hay que entender que éste permite la existencia de las actividades que sí tienen una compensación económica. ¿Quién me plancha la camisa para ir a trabajar? ¿Quién prepara la comida para la noche? ¿Quién cuida a los chicos?”, dice. Y resalta que en las pequeñas acciones individuales de todos los días se puede aportar un granito de arena para la construcción del camino hacia un nuevo paradigma cultural.

“Lo primero es reconocer las brechas, no ignorarlas. Y hay que tener en cuenta que nuestros comportamientos, por más cotidianos y coloquiales que sean, afectan a las normas sociales; hacer un chiste machista, o decir ‘que se levante María a hacer el café, que es la mujer’, contribuye negativamente”. Con todo, para la especialista el paso más grande lo debe dar el Estado, a través de nuevas leyes y programas de gobierno.

“Existe legislación vigente desde 1921, o incluso políticas como las licencias por nacimiento de un hijo, que al otorgar 90 días a la madre y apenas dos al padre terminan reforzando ciertos roles: ‘Vos cuidá a tu bebé recién nacido y vos, tu trabajo’”, ejemplifica la referente de este proyecto que a fin de año tomarán forma de libro y cuyos resultados fueron compartidos con todos los candidatos presidenciales.

Con esto en mente, desde el CIPPEC estudiaron tres posibles medidas que, aunque reconocen que demandarían una fuerte inversión por parte del Estado, tienen el potencial de ofrecer retornos económicos, incluso, a corto plazo: elevar los montos de las transferencias a las familias con niños, extender la jornada educativa en las escuelas públicas para que pase de 4 a 6 horas y expandir los centros de cuidados para menores de 4 años. Sobre el último punto, Gala explica que en la actualidad sólo el 32% de los niños de esa edad accede a este tipo de servicios, y completa con un escenario muy gráfico: “Si esa cifra creciera al 53% durante la próxima gestión de gobierno, no sólo más mujeres tendrían más tiempo para dedicarse a trabajos remunerados, sino que además se generarían 1.300.000 puestos de empleo”.

Según la experta del CIPPEC, “estas propuestas pueden ayudar a revertir las tendencias macroeconómicas, a reactivar la economía. En contextos como el actual, entonces, son inversiones urgentes”, concluye.

Si querés ver el video con el que Coca-Cola invitó a la sociedad a reflexionar sobre el poder transformador de la mujer,  hacé click acá