A partir del aislamiento obligatorio, kioscos y almacenes se animaron a incorporar herramientas digitales –como Wabi o el pago electrónico con código QR, entre otras– a sus propuestas comerciales. Así, se sumaron a una tendencia que empieza a instalarse en el país, impulsada por la necesidad que generó la pandemia: según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la facturación de abril por canales digitales fue un 84% mayor a la de un mes promedio del primer trimestre de 2020.

La pandemia obligó a los kioscos y pequeños almacenes, primer punto de abastecimiento de los barrios, a adaptarse a los nuevos tiempos: para hacer frente a la cuarentena, muchos dieron el salto tecnológico que venía un poco rezagado en el sector. Así, se animaron a migrar sus propuestas comerciales a catálogos en línea, incorporaron diversas opciones para pagos remotos, se registraron en aplicaciones como Wabi, que les permite de manera gratuita realizar ventas y llevar los productos a las propias casas de los vecinos, y hasta crearon  redes de whatsapp para hacer entregas a domicilio. “La mayoría de las alternativas no requieren inversión y son muy fáciles de implementar”, señaló a Journey Gustavo Sambucetti, Director Institucional de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

Los números son contundentes y revelan que una nueva forma de hacer la cosas comienza a instalarse: según datos de la CACE, la facturación de abril por vías digitales fue un 84% mayor respecto a la de un mes promedio del primer trimestre de 2020. Y la cifra crece hasta el 111% si se toma únicamente lo ocurrido a partir del día 20 de ese mes, cuando se habilitó la venta minorista por e-commerce para todos los rubros, y se lo coteja con una quincena promedio del cuarto de año inicial.

“Sin dudas hay un antes y un después de la pandemia para el comercio electrónico en el país”, define Gustavo Sambucetti, Director Institucional de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

De acuerdo al relevamiento elaborado junto a la consultora Kantar, la tendencia fue todavía más profunda entre los comercios que venden productos esenciales, que no detuvieron sus operaciones en ningún momento: para ellos lo facturado en abril creció en promedio el 149%, registrando, además, un alza del 182% en la cantidad de unidades vendidas y del 103% en las órdenes de compra. A eso hay que agregarle que cuatro de cada diez de esas operaciones fueron realizadas por nuevos clientes.

“Sin dudas hay un antes y un después de la pandemia para el comercio electrónico, particularmente para el rubro alimentación, bebidas y limpieza”, aseguró Gustavo. Y agregó: “Dado que las grandes cadenas ya venían trabajando en el desarrollo de su e-commerce, el principal cambio se está dando, y se va a dar, en los comercios más pequeños”.

Coincide con él Fernando Zerboni, docente de la Universidad de San Andrés e investigador en marketing con foco en la transformación digital de las organizaciones y el desarrollo de nuevos modelos de negocios: “Todavía es muy pronto para tomar estas tendencias como definitivas, pero es cierto que durante la pandemia se están probando muchas cosas nuevas, y eso es una ventaja para el ecosistema digital”, analizó.

Aplicaciones como Wabi permiten recibir pedidos del catálogo digital y llevarlos a domicilio. 

Un futuro con lo mejor de cada mundo

“Durante el aislamiento, el vínculo con la tecnología cambió y se ha integrado al uso diario, pero con roles más claros y producto de una necesidad inmediata”, señaló Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity y Presidenta de la Sociedad Argentina de Investigadores de Marketing y Opinión (SAIMO). “La transformación digital es algo que está ocurriendo. Estamos atravesando una cuarta revolución del conocimiento, y esta pandemia aceleró el proceso”, añadió Mariela, quien anticipó que lo que se viene es un nuevo equilibrio entre la experiencia cara a cara y la digital, un concepto que aplica también para la compra y venta de productos.

“Aunque sean analógicos, al transformarse los comercios y negocios van a poder tener una herramienta más de venta que lo que tienen en la actualidad”, puntualizó la experta en analizar tendencias. Entre las novedades que pueden haber llegado para quedarse, Mariela destacó al pago electrónico con código QR, que se está popularizando a partir de la pandemia.

Los expertos aportaron algunos consejos prácticos para poder avanzar en la digitalización de kioscos y almacenes. Estos son:

  1. Los medios electrónicos no vienen a reemplazar lo que ya existe; son complementos que ayudan a potenciar los negocios.
  2. Vale la pena aprovechar las plataformas gratuitas como Wabi, que conecta a los consumidores con los kioscos y almacenes de su barrio.
  3. Las redes sociales pueden ser útiles para tomar pedidos de los clientes, o bien para comunicar el catálogo de productos y ofertas, más allá de si se ofrece o no servicio de entrega a domicilio.
  4. También se puede incorporar tecnología en los procesos de cobro presencial, como el código QR.

Si querés saber cómo hizo Cristian para reinventar su kiosco en plena pandemia leé esta nota