Pocos días antes de que 2018 llegara a su fin, los kiosqueros latinoamericanos se reunieron en Buenos Aires para debatir sobre la situación de sus negocios y prepararse para los desafíos que tienen por delante. Entre otros objetivos, se pusieron como meta para 2019 fortalecer los comercios de proximidad. Entrevistado por Journey, Adrián Palacios, Presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), aseguró que   es necesario adaptar a los kioscos a las nuevas tecnologías y resaltó el rol de las kiosqueras en el barrio.

-       Se acaba de celebrar en Buenos Aires un nuevo Encuentro Internacional de Negocio Kiosquero, ¿cuál es su balance?

Este fue nuestro 4° encuentro internacional. Tuvimos la suerte de contar con la presencia de los presidentes de asociaciones de kiosqueros de Perú, Uruguay, Paraguay y Chile. Junto a ellos, y a las asociaciones de kiosqueros de Ecuador, Colombia y Bolivia, hemos conformado en la región una alianza estratégica para sostener el comercio de kiosco minorista, dado que la presencia de nuestros comercios en Latinoamérica tiende a disminuir. Nosotros vendemos los productos más populares, masivos y este congreso buscó, justamente, defender este espacio como un canal de trabajo, de emprendimiento, de contención a la familia y de atención a nuestros consumidores, que son nuestros vecinos.

-       ¿Cuáles son los principales retos y desafíos que enfrentan hoy los kioscos?

 Estamos trabajando con los dueños, las cámaras y las asociaciones para modernizar y darle un nuevo marco tecnológico al kiosco; por ejemplo, a través de nuevas herramientas para el cobro de servicios municipales o bancarios. En Latinoamérica, el kiosco es algo cultural, de familia, tiene que ver con el acercamiento cotidiano a nuestros vecinos y hay que adaptarlo a las nuevas tecnologías.

-       ¿Cómo se imagina el kiosco del futuro?

Va a ser más tecnológico y orientado a nuevos servicios. Los kioscos no van a desaparecer, pero sí se van a transformar y profesionalizar.

-       En Argentina, y en la región, hay una gran proporción de kioscos liderados por mujeres, ¿qué indica este dato y qué valor aportan al modelo de negocio?

En América Latina, cerca del 80% de los kioscos son liderados por mujeres. Se trata de  emprendedoras y jefas de familia, y su relación con los vecinos y el barrio es fundamental. Ellas son las que guían y orientan. Existe una fraternidad entre las mujeres kiosqueras y los vecinos.

-       ¿Qué significa ser kiosquero o kiosquera en la Argentina?

Cuando los países están en crisis económicas, el kiosco es el sostén del barrio; es el que tiene la libreta para contener y fiar a los vecinos con problemas laborales o familiares. La relación del dueño del kiosco con su vecino es íntima, de mutuo acuerdo y colaboración. Queremos que ese vínculo sea igual entre kioscos y empresas proveedoras: que el dueño del kiosco tenga una relación directa con las empresas para que pueda haber armonía entre todos.

-       ¿Qué es lo más gratificante de ser kiosquero?

Es tener el contacto directo con el consumidor y el vecino. Hay un ida y vuelta a la hora de vender. Esa es la gran diferencia con otros modelos de negocios donde simplemente compran un producto y se van. Nosotros tenemos un diálogo permanente con nuestros vecinos y eso se va a seguir manteniendo a lo largo del tiempo.

Si querés saber más sobre el 4° Encuentro Internacional de Negocios Kiosqueros, leé esta nota