En la era del empoderamiento femenino y la voluntad de poner fin a las desigualdades de género, la manera de guiar equipos se convirtió en un desafío que interpela a las mujeres de todo el mundo. Así fue como la cuarta edición del Women Leadership Forum, organizado por el diario El Cronista, fue un éxito por la convocatoria gracias a las referentes de los ámbitos público y privado que fueron convocadas para abordar estos temas.

Una de las invitadas, María Ana Lacquaniti, Gerente de Comunicaciones Institucionales de Coca-Cola para el Sur de América Latina, ofreció su experiencia como líder en una compañía que se caracteriza por su cultura laboral diversa e inclusiva.

Guiada por las preguntas de Andrea del Río, Editora de Tendencias del El Cronista, María Ana destacó la figura del Global Women’s Leadership Council, un espacio de encuentro de la Compañía a nivel mundial que desde 2008 desarrolla estrategias para impulsar el talento femenino y garantizar el equilibrio de género. “Está conformado por diez mujeres y, desde hace algunos años, también por cinco hombres”, explicó María Ana, y puntualizó que la idea es sumar todas las voces posibles para conseguir resultados integrales. “Es importante contar con diferentes miradas para abordar estas cuestiones, y que no sea únicamente desde la mujer para la mujer. Se trata de un tema social”, remarcó.

Esa concepción inclusiva no termina en las sedes de la Compañía: se expande y conecta con su entorno. “Somos un actor social eso se traduce en cada uno de nuestros pasos, tanto hacia adentro como hacia afuera”, enfatizó María Ana e hizo referencia a 5by20, el programa global con el que en 2010 Coca-Cola se planteó impulsar el empoderamiento económico de 5 millones de mujeres emprendedoras alrededor del mundo para 2020. “Para Coca-Cola, la mujer es un factor fundamental para el desarrollo económico. Hay indicadores para entender su rol transformador: hoy ellas invierten cerca del 90% de sus ingresos en las familias y las comunidades. Si no aprovechamos esa circunstancia para impulsar su desarrollo, estamos perdiendo una enorme oportunidad”, sostuvo.

Una mirada personal

María Ana compartió con el auditorio su propia experiencia como mujer dentro del Sistema Coca-Cola. Hizo hincapié en una decisión que tomó en 2007 y marcó toda su carrera: dejar la Argentina para radicarse nueve años en México. “La verdad es que no sabía cómo iban a resultar las cosas, todo sucedió con un enorme grado de inconsciencia”, confesó entre risas y enseguida agregó: “Pero me parece que ése es el factor clave: asumir riesgos ¡Terminó siendo la mejor resolución de mi vida profesional! Creo que una de las características de las mujeres es que procuramos analizar todo antes de dar el siguiente paso, cuando en realidad lo importante es avanzar”.

Para la ejecutiva, México significó un gran desafío sobre todo desde el punto de vista cultural: “Es un país de muchísimas oportunidades, pero también con algunos prejuicios que te obligan a avanzar contra viento y marea. Eso hizo que desarrollara habilidades interesantes en un mundo predominantemente masculino”, explicó. Y reconoció que para atravesar ese proceso requirió de ayuda externa: “Tuve un mentor que sembró en mí la semilla de la autoconfianza”.

En este punto María Ana aprovechó para celebrar la política de sponsorship de la Compañía e instó a todas las mujeres a aprovechar ese tipo de oportunidades: “No sólo por el hecho del aprendizaje y la experiencia, sino también porque te ayuda a obtener la visibilidad que necesitás para fortalecer tus redes y estar donde tenés que estar para que tu carrera siga creciendo”.

Si querés saber más sobre el cambio de cultura laboral dentro de Coca-Cola leé esta nota