“Tenemos que lograr impactos que cambien la realidad y eso no puede alcanzarse de forma aislada. El Estado puede aportar su poder de multiplicador y la escalabilidad; las empresas, su agilidad y la asignación de recursos; y la sociedad civil, el conocimiento de la materia con la que se está trabajando”. Mariale Álvarez, Directora de Asuntos Públicos, Sustentabilidad y Comunicación de Coca-Cola de Argentina, dejó en claro la importancia de una colaboración multisectorial para lograr iniciativas potentes que redunden en beneficios generales. Lo hizo durante la segunda edición del encuentro sobre Sustentabilidad, organizado por el diario La Nación y el ITBA.

La transición hacia un nuevo modelo de negocios y el crecimiento de esta tendencia en el mundo corporativo fue uno de los ejes temáticos del encuentro realizado en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), del que participaron autoridades nacionales, líderes de empresas y representantes del tercer sector. “Este es un camino de ensayo y error. Coca-Cola pasó por todas las olas de la Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad. Tal vez, lo más notorio es que la sustentabilidad se integra al corazón del negocio. Y aunque no es sencillo, está ocurriendo”, señaló Mariale para explicar que hoy la Compañía lleva la sustentabilidad en su ADN. Además resaltó que “Coca-Cola se animó a cuestionar hasta el producto que sacamos al mercado. Si hay problemas de obesidad, hay que innovar con bebidas que tomen en cuenta esta problemática, porque nuestro negocio prospera en sociedades que prosperaran”, ejemplificó durante su presentación en el panel “Trabajar con conciencia social”.

Por su parte, Gabriela Korovsky, socia fundadora de URBAN Grupo de Comunicación, expuso acerca de cómo comenzó a modificarse el modelo de negocio de las empresas, que empezaron a incorporar el concepto de la sustentabilidad en su día a día. Y contó su experiencia en el trabajo con diversas marcas. “La basura es una creación humana, es un error de diseño del hombre, algo que hay que rediseñar para repensar los procesos”, describió la también Directora General de Sustainable Brands Buenos Aires, espacio que cada año busca generar conversaciones y reflexiones para lograr un mundo mejor. “La economía circular se basa en ese propósito y avanza como generadora de riqueza reciclando, repensando los materiales, minimizando su uso. Estamos viviendo la revolución tecnológica y científica más importante en la historia de la humanidad, pero la inequidad social es abrumadora. Crece la contaminación y hemos agotado los recursos del planeta. Hay que rediseñar el paradigma en el que vivimos”, resaltó Gabriela.

Contagiar, mejor que convencer

Los expositores celebraron que las empresas quieran dar un golpe de timón y navegar por un rumbo diferente, con nuevos valores. El gran reto es cómo lograrlo. Según Francisco Murray, Director Ejecutivo de Sistema B Argentina, una organización que trabaja asesorando a compañías que además del rédito económico buscan generar impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad, la clave está en que los líderes seduzcan y contagien a los equipos de trabajo. “Convencer es más complicado. El ejemplo es la mejor acción”, resumió.

Para Francisco, la sustentabilidad es innovación. “Unos la vieron primero; otros se están sumando a ella y el resto se sumará, no hay dudas. El objetivo es que los líderes incluyan en su día a día la sustentabilidad para que deje de ser un área separada de la empresa”, señaló.

Coincidió con él Félix Bombarolo, asesor en planificación estratégica y responsabilidad social empresaria (RSE): “La sustentabilidad ya no es simplemente un área de las compañías ubicada en el piso 15; es un concepto que impulsa un cambio en el modelo de negocio de las empresas”, resumió Félix, referente del Tercer Sector.

Este nuevo paradigma que se va imponiendo de a poco no sólo tiene que ver con el cuidado del medio ambiente durante los procesos productivos. La sustentabilidad también implica que las empresas lideren cambios sociales. En ese sentido, Victoria Morales Gorleri, Directora Nacional de Responsabilidad Social del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, destacó “el rol fundamental de las compañías privadas. Los que las lideran deben sentirse una parte fundamental de los cambios de su país”, señaló.

Empujadas por las nuevas generaciones de consumidores que esperan una actitud responsable de las marcas, son cada vez más  las compañías que “mutan” hacia este ADN sustentable. “Hay un recambio generacional muy claro, con activistas que ya lo son desde la niñez, generaciones que demandan a las empresas un rol social distinto”, concluyó Gabriela Korovsky. Tanto para ella como para el resto de los oradores y el público quedó claro que la sustentabilidad es un camino sin retorno.

Si querés conocer la iniciativa de la ONU para que las empresas midan su impacto social y ambiental, leé esta nota.