Alejados de todo y con problemas estructurales que dificultan su progreso, los poblados indígenas y campesinos del norte argentino enfrentan un desafío doble ante la pandemia del coronavirus: atender las cuestiones sanitarias para prevenir los contagios y eludir el impacto socioeconómico de aislarse todavía más de lo habitual.

Con conocimiento de causa y amplia trayectoria en las provincias de Jujuy, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero, la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (Fundapaz) no dudó en sumarse a la convocatoria de Fundación Vida Silvestre (FVSA) y Coca-Cola Argentina para  apoyar iniciativas que ayuden a mitigar las consecuencias del Covid-19 en zonas relegadas, y presentaron un proyecto sanitario que alcanzará al menos a 10.000 personas de esa región del país.

 “No solemos trabajar en situaciones de emergencia, pero cuando recibimos el llamado con la propuesta nos pareció que era importante colaborar a toda velocidad”, aseguró a Journey Gabriel Seghezzo, Director de Fundapaz. En total, la iniciativa recibió $1.125.000 y se prepara para ejecutarlos con celeridad para cumplir los objetivos pautados. En concreto, la iniciativa propone asistencia y seguimiento en 11 localidades, que es donde consideran que están las necesidades más urgentes: en Jujuy, dirán presente en Bananal y Yuto; en Santa Fe, en Vera; en Salta, en Embarcación, La Unión, Los Blancos, Morillo y Santa Victoria Este; y en Santiago del Estero, en Boquerón, Robles y Brea Pozo.

En Vera impulsarán una obra para mejorar el acceso al agua, pero luego la mayor parte del presupuesto se destinó a la compra de insumos básicos para las postas sanitarias y salas de primeros auxilios: se trata de la primera etapa del proyecto, que tuvo su puntapié inicial el 2 de mayo y consiste en la entrega de un cargamento de 8.000 kilos que incluye termómetros infrarrojos, alcohol en gel, jabón, desinfectantes, medicamentos y kits que incluyen barbijos, guantes y gafas. Las compras se hicieron al por mayor y descentralizadas por provincia, lo que garantiza mayor eficiencia en costos y logística. Gabriel destaca que el objetivo es que la distribución involucre a la menor cantidad de personas posibles para evitar también el ingreso del virus a una comunidad aislada. Para eso harán uso de la extensa red con la que cuentan en todo el país, que incluye equipos propios en cada zona, pero también acuerdos con entidades como Cruz Roja Argentina, Cáritas o gobiernos municipales y provinciales.

Más adelante, en una segunda instancia, el proyecto prevé aplicar los convenios con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para dictar unas 10 capacitaciones junto a dirigentes indígenas y campesinos sobre conceptos de prevención e higiene, con el foco puesto en la gestión segura del agua como método preventivo para el contagio de enfermedades.

Un camino largo en el horizonte

“Estamos bastante preocupados por lo que dejará la pandemia. Estas comunidades ya arrastraban problemas alimenticios, déficit de agua y realidades como centros de salud con grandes carencias de insumos, por lo que son altamente vulnerables ante el virus y podrían salir muy debilitadas”, relata Gabriel.

En ese sentido, el referente de Fundapaz se toma el tiempo para remarcar que la crisis no es sólo sanitaria: “No sé qué va a quedar de todo esto, porque si bien en estos lugares prácticamente no hay casos positivos de Covid-19, la situación ya afectó mucho a la changa, a la venta de productos familiares”, explica, y grafica con un ejemplo las dificultades para acceder incluso a la ayuda oficial: “Es muy difícil porque ni siquiera existen los cajeros automáticos, y en algunos casos el banco más cercano queda a 400 kilómetros”.

Pese al panorama algo sombrío, Gabriel rescata el valor de contar con el respaldo del sector privado. “Fortalecer lazos con una empresa como Coca-Cola, que entiende los procesos, es muy importante.  Nosotros pensamos en insistir con lo que venimos haciendo, que es ayudar a que haya más y mejor acceso al agua e intentar solucionar problemas alimentarios y de producción. Esto no termina acá; es de largo aliento”, anticipa.

Fundapaz ganó el Concurso de Agua –que organizan desde hace 13 años FVSA y Coca-Cola Argentina–, en tres ocasiones, incluida la última edición. “Que nos hayan contactado también para este desafío significa que nos entendemos, que nos conocen bien y que hay confianza. Lo tomamos como un voto de reconocimiento y pensamos seguir trabajando de la misma manera”, celebró Gabriel.

Si querés saber más sobre el Concurso de Agua hacé click acá