La presentación de “El género del trabajo: entre la casa, el sueldo y los derechos”, el libro del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), sirvió como marco ideal para que expertos internacionales debatieran en Buenos Aires acerca de las brechas entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, tanto en la Argentina como en América Latina y el resto del mundo.

El encuentro, que se realizó en el auditorio de la Fundación Santander y contó con el apoyo de Coca-Cola Argentina, se multiplicó en diversos paneles, que trataron las distintas temáticas que aborda el libro. Moderado por el periodista y conductor Diego Iglesias, el primer segmento se tituló “Definir para actuar: ¿Qué es la autonomía económica de las mujeres?”.

“No debe pensarse sólo desde el punto de vista de los ingresos, sino que se trata de una variable multidimensional que depende de muchos elementos. Se requieren recursos, pero también trabajar en la eliminación de obstáculos”, definió Raquel Coello, especialista de Políticas de Empoderamiento Económico de la Oficina Regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres. Por su parte, Ariane Hegewisch, Directora del Programa para Empleo e Ingreso del Instituto para la Investigación de la Política de Mujeres (IWPR, por sus siglas en inglés), mencionó la necesidad de un entorno favorable: “Cuando hablamos de la brecha de sueldos nos dicen que la discriminación no se puede resolver porque es un problema cultural. Y se la justifica diciendo que son elecciones que toman las propias mujeres cuando, en realidad, existen factores externos que funcionan como barreras a la hora de asumir un puesto laboral”.

Si bien todavía falta mucho camino por recorrer, hay herramientas que mejoran las posibilidades y acortan las distancias. En ese sentido, Guillermina Martín, especialista en políticas de género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en América Latina y el Caribe, mencionó los Sellos de Igualdad de Género del Programa de certificación para instituciones públicas y privadas que impulsa el PNUD: una iniciativa que involucra a gobiernos, sector privado y sociedad civil para establecer y alcanzar estándares que empoderen a las mujeres. Las instituciones que cumplen ciertas metas (eliminación de la brecha salarial basada en género, aumento del número de mujeres en posiciones de toma de decisión, entre otras) reciben el Sello como un símbolo de que buscan la igualdad de género. “Queremos que este tema no sea exclusivo ni de un Ministerio de la Mujer ni de las feministas: es de todos y para todos, y es una forma de entender el Desarrollo Sostenible. No hay posibilidad de lograrlo sin la autonomía de las mujeres”, enfatizó Guillermina.

Responsabilidad compartida

Por su parte, durante el panel la “Organización social del cuidado: el imperativo de las cuatro Rs” se abordó la necesidad de reconocer, redistribuir, reducir y representar la importancia de las tareas del cuidado. Y se puso en evidencia cómo la distribución desigual del trabajo doméstico se relaciona de manera directa con una menor participación de las mujeres en el mercado laboral. “No es lo mismo desarrollar políticas de cuidado que trabajar por un sistema integral que permita tomar conciencia de lo que implica la responsabilidad compartida de la sociedad”, señaló Patricia Cossani, de la Secretaría Nacional de Cuidados del Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay.

En este sentido, Sarah Gammage, Directora de Género, Empoderamiento Económico y Medios de Vida del International Centre for Research on Women (ICRW, por sus siglas en inglés), resaltó: “La manera en que abordemos el tema de los cuidados dará forma a las economías de nuestros países. Ya lo anticipó la Organización Internacional del Trabajo cuando aseguró que el futuro laboral tendrá que ver con brindar cuidado”.

En un contexto en el que las mujeres son las que suelen estar a cargo de estas cuestiones, es evidente que para cerrar la brecha de género se deben emprender cambios profundos. Por eso Yariela Quirós Álvarez, Directora Ejecutiva de la Secretaría Técnica de la Red Nacional de Cuidado y Desarrollo Infantil de Costa Rica, reforzó la idea de pensar este tema como algo transversal: “No se trata sólo de crear servicios, sino también de un cambio cultural; el cuidado es familiar, pero también público, estatal y empresarial”.

Si querés saber más acerca de la brecha de género en el mercado laboral argentino, leé esta nota