Símbolo inequívoco de los Juegos Olímpicos y de la antigua Grecia, la llama Olímpica nació en conmemoración del robo del fuego de los dioses por parte de Prometeo, el titán amigo de los mortales, y su entrega a la Humanidad. Como elemento sagrado de la mitología griega, el fuego se mantenía ardiendo durante la célebre competencia atlética, que se realizó por primera vez en el año 776 a.C. Aún hoy la llama simboliza el espíritu de paz y confraternidad que caracteriza al evento.

Sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, Buenos Aires acaba de recibir el fuego que llegó desde Atenas, un gran paso que evidencia que el inicio de la competencia está más cerca. La ceremonia de encendido comenzó en el estadio Panathinaikó, en Grecia, y culminó dos días después en el sector de piletas de la flamante Villa Olímpica porteña. Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno de la Ciudad, fue quien dio inicio al relevo del fuego Olímpico, encendiendo la antorcha que le acercó el ciclista Juan Esteban Curuchet, el momento más emotivo de la mañana. Luego de un breve trote, la antorcha pasó por las manos de los deportistas Sol Ordas, Dante Cittadini, Sebastián Crismanich, Victoria Saputo y Teresa Romairone. Todo era seguido con atención por Pandi, la mascota de los Juegos Olímpicos de la Juventud, que desde el 6 de octubre reunirá a casi 4000 atletas de 206 países.

“Hoy estamos dando un gran paso en este sueño hecho realidad. Queremos mostrarle al mundo las cosas que podemos hacer los argentinos. Los juegos representan muchos de nuestros valores, como el trabajo en equipo. Además, vamos a impulsar el desarrollo de la zona sur de la ciudad, que históricamente estuvo olvidada”, señaló Horacio Rodríguez Larreta durante la presentación realizada en el predio olímpico ubicado en Villa Soldati.

Por su parte, el Presidente del Comité Organizador Buenos Aires 2018, Gerardo Werthein, resaltó los valores que rescatan los juegos en los jóvenes. “En el mundo olímpico, estos juegos se ven como una gran oportunidad para que los chicos tengan una vida sana. Siempre decimos que la única vacuna es el deporte”, resaltó Gerardo durante la ceremonia, de la que también participaron el Secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister; figuras del deporte; voluntarios y personal que trabajó en la construcción de los predios.

A 74 días del inicio de la competencia, la llama más famosa ya está en Buenos Aires, pero no se quedará quieta. El 5 de agosto comienza el “Tour de la Antorcha Olímpica” en La Plata, y llevará el símbolo de los Juegos a otras 16 ciudades del país.

Una larga historia compartida

Coca-Cola es patrocinadora oficial de los Juegos Olímpicos desde Amsterdam 1928 y su capítulo dedicado a los jóvenes no es la excepción. En el caso de Buenos Aires 2018, la Compañía será, además, la proveedora e hidratante oficial de los atletas con todo su portafolio de bebidas.


“Esta ceremonia es un hito en el calendario deportivo argentino porque es la primera vez que somos sede de unos Juegos Olímpicos. Coca-Cola es patrocinadora de este evento deportivo de manera ininterrumpida desde hace 90 años”, resaltó ante Journey Martín Miguens, Jefe de Proyecto de Coca-Cola para los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018.

Martín tiene una historia personal que lo relaciona a la llama olímpica. “A raíz de mi trabajo en Coca-Cola viví en Brasil y trabajé para los Juegos Olímpicos de Río 2016. Durante el relevo de la antorcha, y ante la falta de una de las personas que tenía que trasladarla, me ofrecieron que la llevara yo. Fue un momento inolvidable en mi vida”, recordó Martín, que ya cuenta ansioso los días que faltan para que empiecen los Juegos Olímpicos de la Juventud que tienen a Buenos Aires como protagonista.

Si querés saber más sobre cómo se preparó Coca-Cola para los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, leé esta nota.