A pesar del avance de la humanidad en diversos aspectos, la alimentación sigue siendo un gran desafío. Sin ir más lejos, mientras unas 800 millones de personas en el mundo están desnutridas, 600 millones padecen obesidad. ¿Cómo superar esta problemática? ¿De qué manera se pueden mejorar los cultivos para hacerlos más productivos y de mejor calidad y así poder alimentar a un planeta cuya población crece a un ritmo vertiginoso? ¿Qué rol cumple la educación? Sobre estas cuestiones se debatió en el panel “Desafíos de para un futuro inclusivo y sustentable” del foro Business 20 (B20), la cumbre internacional del sector privado realizada en Buenos Aires, cuyas recomendaciones finales serán elevadas a los líderes del G20 que se reunirán antes de fin de año en la capital argentina.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cada año un tercio de los alimentos que salen al mercado –cerca de 1.300 millones de toneladas– se pierde en la cadena productiva; esto quiere decir que termina en la basura. Si se los aprovechara, podría alimentarse a 2.000 millones de personas. En este sentido, lograr la sustentabilidad en los cultivos y la alimentación también implica aprovechar al máximo aquello que se produce y no se comercializa.

“Hay que considerar qué uso hacemos de los recursos, ya que muchos se podrían reutilizar como insumos o, incluso, ver cómo logramos que los alimentos que ‘sobran’ se puedan consumir. Es necesario ser más eficientes y lograr una economía completamente circular”, señaló durante su presentación Michael Goltzman, Vicepresidente de Política Pública Global, Sustentabilidad Ambiental e Impacto Social de Coca-Cola, quien compartió el debate con Alejandro Finocchiario, Ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación; Francisco Camacho, Vicepresidente Ejecutivo de Danone; Shea Gopaul, Directora Ejecutiva de Global Apprenticeship Network; y Luis Pagani, CEO de Arcor y Jefe del grupo de trabajo sobre “Sistema Alimentario Sostenible” del B20, evento en el que participaron 1.800 empresarios y autoridades de gobierno.

Se trató de un panel ágil, con aportes concretos y concisos, en una ronda de opiniones rápida donde lo que sí quedó claro por parte de todos es que para promover y potenciar una agricultura plenamente sustentable se debe contar con el apoyo de todas las empresas que conforman el B20. Abastecer a un planeta necesitado de alimentos de calidad, saludables y producidos de manera más rápida y voluminosa es uno de los grandes desafíos. En este sentido, para Luis Pagani, CEO de Arcor, este escenario pone a la Argentina en una posición estratégica “por su potencial agroindustrial, que puede duplicarse de ahora hasta el 2050 con capacidad para alimentar a 400 millones de personas”.

Otro de los retos para abordar los problemas de nutrición a nivel global tiene que ver con cómo eliminar las barreras comerciales cuando se trata de alimentos. Michael Goltzman, de Coca-Cola, destacó que “el Business 20 respalda un sistema de comercio abierto con reglas claras”, y que habría que “impulsar un sistema con menos barreras comerciales para potenciar un nuevo modelo de crecimiento”.

Educación sustentable

Para lograr un futuro más sustentable e inclusivo, los panelistas también señalaron la necesidad de mejorar la educación. En este sentido, Shea Gopaul, Directora Ejecutiva de Apprenticeship Network, un grupo de profesionales de Inglaterra que promueve el aprendizaje como la primera opción de carrera y brindar información a empleadores, jóvenes y personas que buscan trabajo, defendió las pasantías no sólo para estudiantes terciarios sino también para personas que fueron despedidas o que se están reinventando: “Ya no miramos los títulos, sino las habilidades. La educación necesita disrupción”, indicó.

Por su parte, el ministro Alejandro Finocchiaro destacó que “la educación es una obligación del Estado, pero cuando los empresarios hacen buenos programas de becas o sistemas de tutoría permiten no sólo adquirir habilidades, sino también que chicos ubicados en la punta de la pirámide salgan de su torre de marfil y que aquellos en la base tengan nuevas posibilidades”. En esta línea, el representante de Coca-Cola resaltó la importancia del trabajo conjunto, en el que las comunidades agrícolas sean el eje de las estrategias de las empresas. “La colaboración público-privada es fundamental. No hay un único actor que pueda solucionar por sí solo los problemas”.

El B20 ratificó en su totalidad el multilateralismo como sistema de comercio y aconsejó desarrollar tres grandes ejes: promover la igualdad de oportunidades y la inclusión; impulsar el crecimiento económico; y asegurar el uso sustentable de los recursos naturales en relación al cambio climático. Tras dos días de debate, los empresarios entregaron una serie de recomendaciones al presidente argentino, Mauricio Macri, para que, como líder del encuentro del G20  de este año, las eleve a los mandatarios que se reunirán del 30 de noviembre al 1 de diciembre en Buenos Aires.

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