“Soy una mujer separada y trabajar desde mi casa me permite estar más tiempo con mis hijos y poder atenderlos como corresponde. Llegué acá porque estaba sin empleo,  me enteré de que estaban buscando personas que supieran coser y me pareció una buena oportunidad”. Madre de tres varones, María Huauya es, junto a su hijo mayor, el sostén económico de su familia. Cuando dice “acá”, María hace referencia a Daravi, empresa social que busca generar impacto positivo en la comunidad empleando a mujeres en situación de vulnerabilidad.

El modelo laboral que propone Daravi es sencillo: en la fábrica se capacita a las mujeres de la zona (Tigre, provincia de Buenos Aires) para que puedan realizar diferentes productos simples desde sus casas, que confeccionan a partir de desperdicios industriales que allí les proveen. De esta manera, no sólo se transforman en una fuente de producción económica sino que además ayudan al cuidado del medio ambiente.

Desde su fundación, en 2016, Daravi ya capacitó y le dio empleo a más de 35 mujeres, la gran mayoría con hijos, a quienes el trabajo desde el hogar les permite acompañarlos en su crecimiento mientras generan ingresos económicos.

Un nombre inspirador

Ubicado en Mumbai, India, Dharavi es considerado uno de los asentamientos más grandes del mundo. Su economía es mayormente informal y se basa, sobre todo, en pequeños emprendimientos a partir de descartes. Lo que para muchos es considerado basura, para sus habitantes es una verdadera fuente de subsistencia. La similitud con el nombre de la fábrica instalada en el norte del conurbano bonaerense (sólo hay una “h” de diferencia) y su modelo de desarrollo no es mera coincidencia. “La fábrica surge con el objetivo de generar oportunidades de trabajo a las mujeres de la zona. La inspiración del nombre viene de la villa más grande de Asia. Cuando estuvimos allí y vimos cómo a partir de los descartes se generaba un sistema de emprendimiento y trabajo, pensamos en replicarlo en el país”, resume Rocío González, co-fundadora de Daravi.

Coherente con sus iniciativas de promover el empoderamiento femenino y el cuidado del medio ambiente, Coca-Cola de Argentina le encargó a Daravi la elaboración de regalos corporativos para la Compañía. Rocío agradece la confianza: “Para nosotros es muy importante trabajar con empresas como Coca-Cola, ya que eso nos permite mostrar que además del proyecto social somos una empresa proveedora como cualquier otra”.

Desde hace unos meses, Bilma Zamudio y Melisa Agurto, madre e hija, comparten algo más que el vínculo familiar: encontraron una forma conjunta de aportar dinero para mantener sus hogares. “Antes de entrar a Daravi producía más que nada ropa de vestir, pero acá hago de todo y puedo ayudar a mis hijos y cinco nietos”, resume Bilma. A su lado, Melisa agrega: “Siempre la veía coser a mi mamá y fabricar cosas, pero yo no sabía hacerlo. Acá me enseñaron. Lo que más me gusta hacer son los collares”, enfatiza.

Cartucheras, llaveros y bolsas reutilizables son apenas algunos de los productos que confeccionan para la empresa. Detrás de cada uno de ellos hay botones, telas y el sueño de un futuro mejor.

 

Si querés saber más sobre 5By20, la iniciativa de Coca-Cola para empoderar a las mujeres, leé esta nota