En el marco de su iniciativa global 5by20, con la que busca empoderar a 5 millones de mujeres para el año 2020, la Compañía Coca-Cola impulsa en Argentina un programa de capacitaciones para mujeres de distintos ámbitos. En este caso, Journey presenció los talleres en los que participaron educadoras de diversas zonas de Buenos Aires.

Sentadas en ronda en un aula, 16 mujeres se presentan, se escuchan, aportan sus voces y sus vivencias. Son todas maestras, cocineras y personal no docente del Centro de Primera Infancia (CPI) “Donde brilla el sol” de Ciudad Oculta, uno de esos rincones de la Ciudad de Buenos Aires donde falta mucho más de lo que sobra. Participan de un taller de gestión de las emociones, y eso no es casual: en un contexto tan complejo, donde los problemas estructurales abundan y por momentos parecen inabarcables, todas ellas ocupan cada día un rol educativo, sí, pero sobre todo contenedor. Tener un espacio para trabajar esos temas se vuelve, entonces, tan importante como necesario.

La actividad forma parte de Mujeres en acción, un programa de capacitaciones en este y otros temas que realiza Fundación Global en el marco de 5by20, la iniciativa con la que Coca-Cola aspira capacitar a 5 millones de mujeres de todo el mundo para el año 2020. “En estos lugares las educadoras destinan mucha energía a cuidar a los niños que asisten al espacio, pero no tanto a ellas mismas. Por eso lo que trabajamos en estos talleres tiene como finalidad que el foco se corra un poco, que también aprendan a cuidarse”, explica a Journey la capacitadora del encuentro, Adela Sáenz Cavia.

¿Qué son las emociones? “Me gusta definirlas desde lo que significa la palabra: aquello que nos mueve a la acción”, señala Adela, y describe: “Por eso son tan importantes y valiosas. Si no tuviéramos emociones, posiblemente no habríamos llegado hasta acá como especie, no podríamos hacer todo lo que hacemos. Tienen un rol fundamental en nuestra vida, pero también mucha complejidad, por eso está bueno amigarse con ellas, conocerlas y así sacarles el máximo jugo posible para nuestro bienestar”.

A lo largo de tres horas, las mujeres que participan del encuentro trabajan en conjunto a través del diálogo y actividades prácticas para desentramar y mirar con otros ojos buena parte de los temas que enfrentan todos los días. “El año pasado participé de una jornada sobre inteligencias múltiples y se abordó el tema de las emociones. Desde entonces me interesa esta cuestión, así que lo que hicimos hoy me cautivó”, resalta Milena Mora, docente referente de la sala de 3 años del CPI.

El tiempo no alcanza para cosechar cambios concretos, pero todas comparten la sensación de haber dado un primer paso. “Es un proceso y a veces puede ser largo, porque el universo de las emociones es muy amplio e involucra muchas capacidades, pero yo soy de la idea de que todo ayuda. Siempre es valioso el aporte de aquellas herramientas que tal vez no conocíamos y nos permiten pensarnos, vernos o revisarnos a nosotros mismos", resume Adela, que invita al grupo a que se organice y realice encuentros periódicos para convertir este espacio en una actividad que se sostenga en el tiempo.

Otro contexto, mismos problemas

Pocos días después de la experiencia en el CPI de Villa Lugano, las actividades se replican en uno de los salones de un hotel en el barrio de Recoleta. En esta ocasión el auditorio está compuesto por 40 mujeres que pertenecen a comunidades educativas de otros puntos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

“Cuando estás en actividad, el manejo de emociones es como agua hirviendo adentro de una. Esto es necesario, debería ser parte de la educación básica; es muy útil para aplicar tanto en el trabajo como en la vida cotidiana”, analiza María Claudia Elía, que llegó en representación de la Escuela Secundaria N° 3 de Sarandí. Para la cofundadora y Presidenta de Fundación Global, Graciela Adán, el balance es más que positivo y se ilusiona con llegar en agosto a las 1.000 mujeres capacitadas este año en el marco del programa. “Así como en Mujeres en acción dijimos que 'invertir en mujeres es invertir en futuro', en estos últimos talleres la inversión se duplica: son mujeres que educan a nuestros hijos, nietos o sobrinos”, concluye

Si querés saber más sobre el programa de capacitaciones para mujeres kiosqueras y almaceneras que se realiza con apoyo de Coca-Cola de Argentina, leé esta nota