El programa que Coca-Cola Argentina implementó durante 2020 junto a sus socios locales permitió dar nuevo impulso a pequeños comercios en 13 distritos del país. Los comerciantes que recibieron ayuda económica no reembolsable continuaron con la cadena de favores ayudando a sus comunidades.

Transformar la incertidumbre en compromiso y convertir la crisis en oportunidad. Ese fue el espíritu con el que la Compañía Coca-Cola decidió enfrentar la pandemia, con el foco puesto en dos plataformas regionales: Juntos Hacemos la Diferencia, centrada en donaciones y acciones solidarias hacia la comunidad; y Juntos Salimos Adelante, con el objetivo de reimpulsar a los pequeños comercios de barrio. En ese contexto nació Estemos Abiertos, un programa de apoyo a la reactivación económica de almacenes y kioscos, que en la Argentina representan el 90% de sus 264.000 clientes en el país y que se vieron muy afectados debido a las restricciones de circulación y el confinamiento obligatorio que impusieron las autoridades durante 2020.

Hoy podemos decir que el balance que dejó el programa es más que alentador y permite a Coca-Cola Argentina celebrar un nuevo hito en su decisión de trabajar y crecer junto a la comunidad para alcanzar un mejor futuro compartido: de la mano de aliados estratégicos como Solidagro, UnidadCom, la Unión Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) y la Federación de Almaceneros de Buenos Aires (FABA), 795 kioscos y almacenes del país fueron seleccionados para recibir una ayuda económica no reembolsable que les permitió tomar impulso en los momentos más duros de la pandemia. Además, gracias al apoyo de las cuatro socias embotelladoras de la Compañía –Arca Continental Argentina, Coca-Cola Andina, FEMSA Argentina y Reginald Lee–, unos 25.000 dueños de comercios recibieron materiales de bioseguridad, bebidas sin cargo y capacitaciones. 


Pasos de la reactivación

Una vez acreditado el dinero de la ayuda económica de Coca-Cola, que recibieron de manera rápida y efectiva a través de la billetera electrónica Wabi Pay, los comerciantes tuvieron la libertad de disponer de esos recursos de la manera que creyeran más conveniente para su comercio. Hubo quienes los aprovecharon para renovar su capital de trabajo y comprar mercadería, otros para ofrecer el servicio de entrega a domicilio, y algunos sumaron elementos de seguridad para transitar la pandemia.

“Recibimos muchos mensajes emotivos, de personas a quienes esta ayuda les hizo la diferencia. Poder acompañarlos en un año tan difícil, llevarles un poco de esperanza, para nosotros fue muy gratificante”, asegura a Journey Luz Beccar Varela, Project Manager de UnidadCom, socia de Coca-Cola en esta iniciativa. Luz destacó especialmente a quienes declinaron la oferta porque entendían que otros colegas la estaban pasando peor que ellos. “Son actitudes que te sorprenden. De algún modo, apareció ese gen solidario que tenemos los argentinos en los momentos de crisis”, reflexionó.

La propuesta fue más allá de acompañar a los pequeños comercios de la Ciudad de Buenos Aires y 12 provincias (Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Buenos Aires); buscó, además, que el apoyo económico funcionara como el puntapié inicial de una cadena de favores y que una vez superada la crisis que puso en peligro a sus negocios pudieran ayudar a conformar un círculo virtuoso que beneficiara a sus propios vecinos y clientes: Estemos Abiertos invitó a los beneficiarios a colaborar con acciones solidarias en su comunidad.

“Muchos se sorprendían por la propuesta, porque se trataba de recibir ayuda pero también de colaborar con sus propios vecinos y clientes, que la estaban pasando tan mal como ellos”, señala Verónica Gil Libarona, Responsable de Programas y Proyectos de Solidagro y una de las personas encargadas de comunicarse con los comerciantes seleccionados para participar del programa. Y cuenta que las acciones fueron de lo más variadas, y así como algunos realizaron acciones comunitarias, otros donaron productos a comedores y merenderos, a los Bomberos Voluntarios de la zona o al hospital más cercano, o repartieron golosinas a los niños durante la Navidad.

Con Estemos Abiertos, la Compañía, sus socias embotelladoras y aliados estratégicos, buscan impulsar el desarrollo de las personas que forman parte de la extensa cadena de valor de Coca-Cola en el país. En total, se destinaron $770 millones para reactivar el canal de ventas tradicional, ese que se compone de miles y miles de historias mínimas, pero que son vitales en el día a día de los barrios y las comunidades.

 

Si querés saber más sobre Estemos Abiertos hacé click acá.