La billetera virtual de Wabi tiene un rol fundamental en la implementación de la ayuda económica de “Estemos Abiertos”, el programa con el que Coca-Cola Argentina, en alianza con Solidagro, apoya a los dueños de kioscos, almacenes y autoservicios afectados por la pandemia. Los beneficiarios del programa recibirán la transferencia del dinero en su cuenta de Wabipay, donde además tendrán acceso a nuevas herramientas de pago y canales de venta.

Toda buena iniciativa necesita de una bajada a tierra, con una resolución práctica, para hacerse realidad. En el caso de la ayuda económica que integra el paquete de beneficios de Estemos Abiertos”, el programa con el que Coca-Cola Argentina, en alianza con Solidagro, busca ayudar a la reactivación de unos 500 pequeños comerciantes que se vieron afectados por la pandemia, los desafíos eran muchos: hacer llegar el dinero a almaceneros y kiosqueros de las afueras de Córdoba, Salta, el Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires; que todos  pudieran acceder a él y usarlo de manera rápida, sin riesgos a la hora del traslado; y que no quedaran excluidos quienes no tuvieran acceso al sistema bancario. La respuesta llegó de la mano de Wabipay, la billetera virtual de Wabi, la aplicación gratuita con la que kioscos y almacenes pueden venden sus productos a sus vecinos de forma fácil y segura, y sin necesidad de pagar comisiones.

“Estuvimos involucrados en el proyecto desde el inicio. Enseguida supimos que había que poner nuestro sistema a disposición para que esto tomara forma”, cuenta Federico Galli, General Manager de Wabipay. En momentos en que las billeteras virtuales ganan cada vez más clientes y confianza –en el caso puntual de Wabipay, el número de usuarios se multiplicó por cinco en los últimos cuatro meses–, la alternativa de recurrir a una que además está enfocada en las necesidades de kioscos y otros comercios fue un acierto.

Así como Solidagro asumió la tarea de contactar a los almaceneros y kiosqueros preseleccionados por los socios embotelladores de Coca-Cola en el país, entregar y recibir los formularios de inscripción y hacer las transferencias económicas, Wabi es responsable de que cada uno de ellos tenga una cuenta en la que recibir el dinero de manera rápida y efectiva. Acercarse a comerciantes que no tienen experiencia previa en el uso de este tipo de tecnologías fue uno de los desafíos que la aplicación desarrollada por YOPDev, con el apoyo de Coca-Cola, abrazó desde su origen. “Queríamos que Wabi fuera sencilla y fácil de usar: con un botón de pago que diga ‘pagar’ y uno de compra que diga ‘comprar’, que no hubiera que estar adivinando”, resalta Federico. Y agrega: “No hay mejor ayuda para un comerciante que la inversión en capital de trabajo; creo que es lo mejor que se puede hacer por él. Es ayudarlo a ponerse de pie para que pueda seguir trabajando”.

Esa confianza en la iniciativa y las ganas de sumar fueron las que hicieron que además de crearles una cuenta en Wapipay para que cada beneficiario recibiera allí la transferencia de la ayuda económica de “Estemos Abiertos”, se los diera de alta como “cobradores” en la aplicación. Así, en el momento en que se acredita la ayuda los comerciantes pasarán a tener a su disposición –y de manera gratuita– todos los medios de pago para ofrecer en sus negocios.

“Nuestra idea es ayudar a que la persona pueda usar lo que recibe de la mejor manera posible. Si necesita re-stockearse puede hacerlo a través de Wabi2b, donde accede a las mejores marcas en un solo lugar; si quiere sumar clientes para vender esa mercadería puede registrarse en Wabi; y si decide que va a emplear el dinero para comprar herramientas que le permitan sumar el delivery a su comercio puede transferirlo a una cuenta y retirarlo en efectivo”, explica Federico. Que se priorizara una wallet en lugar de un banco responde también a una apuesta por la digitalización, “algo que aunque suene futurista, hoy es indispensable”, agrega el responsable de Wabipay.

Acercarse al usuario

“Nadie conoce mejor el trabajo y las necesidades de los comerciantes que ellos mismos y lo que hoy perciben es que la gente ya no se maneja más con efectivo; que necesitan la opción de cobrar con tarjeta porque si no se les caen las ventas”, asegura Federico. El hecho de que la aplicación haya crecido tanto en cuatro meses de cuarentena es una clara señal de que el modo de adquirir productos cambió, incluso en las compras más básicas.

Al sumarse a “Estemos Abiertos”, programa que también incluye la entrega de elementos de bioseguridad a los comercios, Wabi cumple con la doble función de garantizar que la ayuda económica llegue de manera rápida y segura, y de incentivar a los pequeños comerciantes a acercarse a una herramienta muy valiosa, que puede ser clave en el futuro de sus negocios. Con más compradores, más formas de pago y nuevos proveedores las posibilidades de salir adelante se multiplican.

Si querés saber cómo está conformado el sector de kioscos y almacenes en el país y el impacto que tuvo la pandemia, leé esta nota