“Se debe hablar del tema en las escuelas, en los hogares, en los comercios, en los hospitales, en los tribunales y en las universidades: cuando finalmente se comprenda la envergadura de esta realidad y se implementen leyes adecuadas para cambiar la situación, habremos terminado con las desigualdades de género”. Quien señala la importancia de que el tema sea debatido es Clara Santamarina, abogada en la Cámara Federal de Casación Penal y coordinadora en la Asociación Civil La Casa del Encuentro, que trabaja por los derechos de las mujeres en la Argentina.  

Cinco años atrás, Clara se unió a La Casa del Encuentro, espacio que busca construir un mundo basado en la igualdad de derechos, oportunidades y trato para mujeres y varones. La Asociación elabora periódicamente el Informe de Femicidios en Argentina y orienta, informa y asiste a mujeres que se encuentran en situaciones de violencia sexista, explotación y trata con fines de prostitución, y genera acciones de prevención e información en la sociedad. Entre las tareas de Clara también se incluye la coordinación de visitas a sindicatos, empresas y  organismos públicos para impartir talleres de concientización, perspectiva de género y posibles casos de violencia.

Por un mundo mejor

Por su excepcional aporte a la comunidad, Clara fue seleccionada como miembro de la comunidad Global Shapers, una red internacional impulsada por el Foro Económico Mundial y apoyada a nivel global por La Compañía Coca-Cola. “Empecé con una reunión y de golpe estaba ya en la etapa de inscripciones. Me anoté, me aprobaron, tuvimos una entrevista y ahí recién me entusiasmé con este grupo tan heterogéneo y ávido de aprender”, relata Clara. Sus cerca de 20 compañeros del hub (núcleo) Buenos Aires pertenecen a diferentes ramas profesionales, pero todos se mostraron abiertos a escuchar su perspectiva de género. 

“Por ahí la arquitecta nunca se planteó la cuestión de género en su profesión, por ahí el ingeniero tampoco y yo creo que la problemática atraviesa cada una de las decisiones que tomamos en nuestra vida”, explica Clara. Su objetivo  es que sus pares, que tienen influencia en sus respectivos campos, sean conscientes de las desigualdades que existen e incorporen actitudes para cambiar la situación.

“Lamentablemente vivimos en una sociedad en donde lo masculino está por encima de lo femenino y los hombres también quedan atrapados en esta desigualdad porque se les dice cómo se es hombre”, define Clara, quien alerta que las desigualdades no se dan solo en el ámbito laboral, sino también en el de la salud, judicial e incluso familiar.

La solución, asegura la joven abogada, consiste en actuar en el plano formativo: educar para terminar con las desigualdades de género de aquellos que ya son o serán médicos, taxistas,  abogados, jueces, policías, psicólogos, maestros o vendedores; es decir, de la sociedad en su conjunto. Una meta que sólo se alcanzará cuando cada uno asuma la existencia del problema.

Si querés saber más sobre cómo Coca-Cola ayuda a empoderar a las mujeres, mirá esta nota.

Si querés saber por qué Coca-Cola apoya la comunidad de Global Shapers, mirá esta nota.