El programa que llevan adelante Proyecto Agua Segura y Coca-Cola Argentina continúa lo iniciado en 2020, acercando conocimiento y tecnología a distintos puntos del país para mitigar el impacto del coronavirus y otras enfermedades.

Prácticamente al pie de la pista del Aeropuerto Internacional Ástor Piazzolla de Mar del Plata, en el humilde barrio de Las Dalias, Olga Cárdenas lleva adelante junto a sus dos hermanas menores un comedor que cada mediodía le ofrece el almuerzo a más de 20 familias que viven en situación de extrema pobreza. Un trabajo que les ocupa buena parte del día y de sus vidas, pero que hacen con alegría porque sienten que la solidaridad está en sus genes: al fin y al cabo, ellas tomaron la posta de su madre, quien comenzó el proyecto hace 26 años.

“A su alrededor había mucha gente que necesitaba algo de comer, así que se puso la mochila al hombro y le dio para adelante”, relata Olga. Por eso es que tras su muerte, hace casi una década, no dudaron en continuar con su legado y mantuvieron el espacio abierto. “Pero tuvimos que empezar de cero porque ella ni siquiera usaba libretas telefónicas: todos los contactos para conseguir alimentos y ayuda los tenía bien guardados en su cabeza”, recuerda.

Según Olga, los quehaceres del comedor tienen mucho de “salir a pelearla a la calle”: para hacerse de provisiones, para la infraestructura y hasta para acceder a servicios básicos: “Todo el tiempo tengo que comunicarme con conocidos de conocidos para ver si nos pueden dar una mano. No sólo para llenar la olla, sino también para conseguir garrafas que nos permitan cocinar”, explica. Y agrega: “A pesar de que lo hacemos desde hace 10 años, todavía es muy difícil, cuesta mucho”.

Pero 2021 empezó con una buena noticia y ahora una parte importante de sus problemas están solucionados. A fines de enero el comedor recibió un filtro de agua que les garantiza mejores condiciones para cocinar y la posibilidad de ofrecer una alternativa de hidratación segura a los vecinos que se acercan a buscar sus viandas: debido a la pandemia tuvieron que cerrar el salón comedor, pero la gente se lleva la comida a sus casas. “Es algo muy novedoso para nosotros, me gusta mucho. Ahora todos van a poder venir con sus botellas y cargar un poco de agua para sus familias. Es perfecto”, describe Olga.

El filtro que recibió el comedor de Olga Cárdena tiene una vida útil de 100.000 litros.

Esa ilusión les dio un nuevo impulso a estas tres hermanas que se turnan para cocinar una semana cada una y que, más allá de las dificultades, saben que son las responsables de una pieza clave de la comunidad en la que viven: “Muchas de las mamás que hoy vienen al comedor con sus hijos ya lo hacían de chiquitas, de la mano de sus madres”, recuerda Olga, emocionada, y completa: “Pasaron muchos años, pero sus caras de felicidad cuando reciben las viandas son las mismas que en aquel entonces”.

En todo el país

La instalación del filtro en el comedor de Las Dalias forma parte del programa “Higiene activa”, con el que Proyecto Agua Segura (PAS) y Coca-Cola Argentina brindaron asistencia en todo el país para mitigar la crisis sanitaria del coronavirus, a partir de la instalación de filtros de agua y capacitaciones como una forma de prevenir el contagio de esta y otras enfermedades.

Bajo ese marco, que en 2020 alcanzó a más de 23.000 personas de 15 provincias de nuestro país, la iniciativa también llegó a Colonia Nueva Esperanza, una comunidad rural ubicada a pocos minutos de la ciudad de Neuquén. Allí, en articulación con la Municipalidad de la capital provincial y la socia embotelladora de la Compañía en la región, Coca-Cola Andina, “Higiene activa” permitió la instalación de 140 filtros familiares, unidades más pequeñas que la que recibió el comedor marplatense que servirán para que los hogares del poblado puedan tener su propio punto de acceso a agua segura, un paliativo hasta que concluyan las obras públicas que les acercará el servicio de red de agua potable.

“El trabajo articulado nos ayudó en un año tan complejo a seguir llegando a donde más se necesita con tecnología innovadora y talleres sobre agua e higiene”, destaca Lía Renzini, Directora de Proyectos de PAS. Por eso el programa, que apuntó a trabajar con mucha dedicación en el año que pasó, no tuvo un punto final en diciembre sino que arrancó con la misma fuerza este 2021; las problemáticas que afectan la salud de las poblaciones más vulnerables de la Argentina, en definitiva, no se terminan con el cambio de página en el calendario.

Si querés conocer el trabajo que hicimos con Proyecto Agua Segura para proteger vertientes naturales en Misiones hacé click acá.