Imaginemos que por un minuto podemos hacer un viaje hacia un pasado no muy lejano y llegamos a un hogar durante la hora de la cena. Es muy probable que en la mesa familiar el consumo de alimentos y bebidas sea muy diferente al de la actualidad. ¿Por qué? Sencillamente porque nuestras elecciones fueron cambiando con el tiempo. A diferencia de lo que pasaba años atrás, hoy un gran número de consumidores –en su mayoría de entre 20 y 29 años– a nivel global se están volcando hacia un estilo de vida natural, que les brinde un alto grado de satisfacción. Y como las nuevas tendencias se traducen en comportamientos de compra, a la hora de comer buscan alimentos que los ayuden en estas elecciones. Son consumidores muy críticos, que investigan una marca antes de comprarla.

“La salud es la nueva aspiracionalidad”. Desde una pantalla gigante, la frase, que resume lo que está ocurriendo en cuanto al consumo alimenticio, presidió el relanzamiento de AdeS mientras Florencia Mangini, de la consultora de tendencias Visiones, hacía su presentación sobre los nuevos perfiles de consumidores. “Actualmente se habla de tres tipos diferentes: los outsiders; los eco-conscientes; y los wealth prophets (profetas de la salud). Cada uno de ellos tiene características diferenciales, pero hay algo que los une: todos quieren poseer menos bienes materiales e invertir su dinero en ser felices, estar tranquilos y tener rutinas saludables”, señaló Florencia. Y destacó una caída en el interés por poseer ropa y objetos, en pos de un aumento de la preocupación por un estilo de vida más saludable.

Según Florencia, los outsiders toman a la naturaleza como un lugar de escape. No sólo disfrutan del aire libre –ferias y campamentos–, sino que además buscan experiencias gastronómicas beneficiosas. Los eco-conscientes le dan mucha importancia al cuidado del medio ambiente e, incluso, tienen en cuenta el proceso de producción de lo que están comprando. Por último, los  wealth prophets priorizan los beneficios para su salud de todo lo que ingieren.

“Suena curioso lo que voy a decir, pero los consumidores combinan el bienestar con la acción primaria de conexión-desconexión. Nos preocupamos por nuestra salud y queremos que nuestra mente descanse ante tanto estímulo”, agregó Florencia, quien resaltó que los consumidores buscan alimentos éticos y sustentables, al tiempo que eligen fórmulas para ahorrar tiempo y dinero.

AdeS, nuevo aliado para el bienestar

“Nuestro negocio tiene que partir de la pasión por entender lo que quieren los consumidores y darles precisamente eso... así de simple. Si la gente quiere bebidas con menos azúcar, más ingredientes orgánicos o envases completamente reciclables, eso debe ser el corazón de nuestra estrategia para tener éxito”, graficó hace poco James Quincey, Presidente y CEO de la Compañía Coca-Cola.

En ese sentido, y en línea con su compromiso de acompañar el gusto cambiante de las personas, en 2017 Coca-Cola incorporó AdeS, la marca nacida en Argentina en 1988, a su portafolio global de productos. Ahora presentó las variantes Chocolatada a base de soja y Almendras, para ofrecer nuevas opciones a quienes apuestan por una alimentación más natural. La soja, por ejemplo, es fuente de proteína de alto valor biológico, aporta numerosas vitaminas y no contiene lactosa, además de ser rica en ácidos grasos esenciales. Por su parte, la almendra es uno de los frutos secos con mayor cantidad de vitamina E, fuente de calcio y alto contenido de fibra.

Los alimentos de semillas como AdeS son, sin dudas, una alternativa cada vez más valorada por sus beneficios para la salud, algo que priorizan los consumidores del siglo XXI.

Si querés conocer la historia del creador de AdeS, leé esta nota