En un evento en Buenos Aires anunciaron la estrategia para hacer frente al avance de la enfermedad HLB en Argentina.

Buenos Aires, 24 de mayo de 2017. - La Asociación de Citricultores de Concordia, Entre Ríos, anunció en el hotel NH City de Buenos Aires su estrategia de trabajo, políticas y acciones para prevenir el Huanglongbing (HLB), la enfermedad que ya destruyó el 30% de la producción citrícola mundial. Estas acciones cuentan con el acompañamiento de Coca-Cola de Argentina, que invirtió $7 millones para su desarrollo.

Estuvieron presentes en el evento funcionarios de gobierno y representantes de instituciones del sector, como el Intendente de Concordia, Enrique Cresto, la diputada nacional por Entre Ríos Yanina Gayol, el Director de la Estación Experimental Agropecuaria de INTA Concordia, Guillermo Meier, el Vicepresidente de SENASA, Guillermo Rossi, y autoridades de la Asociación de Citricultores de Concordia y Coca-Cola de Argentina.

La capacidad destructiva del HLB mantiene en vilo al sector citrícola mundial. En Argentina, la Asociación de Citricultores de Concordia trabaja intensamente en la prevención de la enfermedad para resguardar la actividad económica más importante del noreste entrerriano. Esa tarea preventiva se vio potenciada gracias a una alianza estratégica con Coca-Cola de Argentina, que permitió la capacitación de monitores en terreno y la adquisición de equipamiento específico para el INTA Concordia.

“Lo que pusimos en marcha en Entre Ríos gracias a Coca-Cola es uno de los primeros  trabajos a gran escala que se  hacen en el mundo para prevenir el HLB”, celebró Cecil Taylor, Vicepresidente de la Asociación de Citricultores de Concordia.

El Director Técnico de la Asociación de Citricultores de Concordia, Juan Verliac, explicó que una de las principales estrategias para lograrlo consiste en articular las labores de monitoreo con los productores de las áreas de Concordia, Federación y el resto de la provincia, colaborando con la cobertura total de las explotaciones para garantizar la inexistencia de la enfermedad y en el caso de que surgiera, aumentar las posibilidades de detección temprana de las plantas y el vector. Al respecto, señaló: “La pérdida mundial de citricultura producto del HLB alcanza al 30% de la producción. Alguien le va a tener que vender naranjas al mundo y debemos aprovechar esta oportunidad”.

“Nuestra cadena de valor empieza en el sector agrícola y estamos orgullosos de participar en este proyecto. Coca-Cola compra anualmente 250 millones de dólares en jugos y derivados y el 60% de la producción nacional de jugo de naranja de la Argentina. En este sentido, destacamos que más allá de esto, lo importante son las familias, sueños y proyectos de vida que seguimos apoyando a partir de nuestro compromiso con las economías regionales”, destacó Cristian Pérez, Gerente de Asuntos Públicos de Coca-Cola de Argentina.

En referencia al sistema de agricultura familiar, Julio Jaime, Tesorero de la Asociación de Citricultores de Concordia, sentenció que se encuentra “descapitalizado”, y explicó: “Casi el 90% de la producción de cítricos proviene de parcelas de entre 20 y 50 hectáreas. Este acuerdo excede el marco abstracto: Coca-Cola aparece con fuerza e invierte 7 millones de pesos para permitir que el sector siga produciendo y mantenga la esencia de inclusión social que caracteriza a la citricultura”.

Acerca del vínculo de Coca-Cola de Argentina con la industria citrícola

Anualmente, Coca-Cola más de 6.000 toneladas de jugo de naranja y derivados por año y planea llegar a las 18.000 toneladas para el 2025. Además de jugo concentrado de naranjas, la Compañía compra a productores locales jugos de limones, pomelos, manzanas, uvas, peras y duraznos de gran calidad que se producen en el NEA, NOA, Alto Valle y Cuyo. En total, Coca-Cola adquirió 42.000 toneladas de esos productos el año pasado. El 82% se destina a exportación para producir bases de distintas bebidas en 21 países que, a su vez, terminan abasteciendo globalmente al Sistema Coca-Cola. Por otro lado, Coca-Cola reafirmó su compromiso de cooperación con la estación experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Concordia para colaborar con la reconversión parcial de la producción de naranjas con el objetivo de fomentar variedades más aptas para uso industrial y, así, generar juntos un mayor valor agregado a la citricultura local.