Sprite, la popular bebida de lima-limón ha usado el color verde desde hace más de 50 años.

De la misma manera en que Coca-Cola y Fanta están ligadas al color rojo y el naranja, respectivamente, Sprite es “dueño” del verde desde 1961, cuando debutó en el mercado. El verde ha sido el color primario de la gaseosa en sus publicidades, en su packaging, merchandising y demás.

Tom Farrel, Director Global Senior de Coca-Cola, cree que tener un color propio es central para ayudar a los consumidores a elegir sus productos. Dice que dentro del “ruido visual” que hay dentro de un negocio, “Sprite se hace notar a través de su poderoso bloqueo de color”.

Por su parte, Raphael Abreu, uno de los Directores Globales de Diseño de la Compañía, añade: “Así como el verde es un ícono del Día de San Patricio, el color también remite inmediatamente a Sprite.”

Un color refrescante

El verde es clásico y moderno, y naturalmente fresco y transparente. Según Abreu, “es un color frío en la paleta de colores, y esto significa que es visualmente refrescante”. Nunca es agresivo o aburrido, y siempre es canchero y fresco como el sabor lima-limón, exactamente como una Sprite.

“Sprite es una bebida de lima-limón canchera, revitalizante, transparente, y su sabor único y delicioso calma la sed”, asegura Bobby Oliver, Director de Sprite y Marcas de Cítricos en Coca-Cola Norteamérica. “El color verde fresco que usamos en el packaging realmente destaca esos atributos clave y además atrae a nuestros fans.”

A pesar de ser un color frío, el verde también es caliente. El Instituto de Color Pantone (N. de la  R.: ayuda a las empresas a tomar decisiones en la elección de tonos para sus marcas y productos) eligió el verde como el color del año 2013 (Esmeralda 17-5641). “Es la tonalidad más abundante en la naturaleza, y los ojos humanos ven más verde que cualquier otro color en el espectro”, explica Leatrice Eiseman, Directora Ejecutiva de la institución.

Al seguir usando el verde en todo, desde el merchandising a las máquinas expendedoras, el packaging y la publicidad, Sprite sigue construyendo lo que los gurúes del diseño llaman “valor de marca”, mientras sorprende y deleita a los fans alrededor del mundo.

Estos estándares de diseño de los años ‘60 y ‘70 fueron usados para “mantener la uniformidad dentro del sistema de diseño creado por Sprite”, explica Ted Ryan, archivista e historiador de Coca-Cola.

Los orígenes

El status de Sprite entre las marcas más reconocidas del mundo se puede atribuir, en gran medida, a su emblemática botella verde. Su forma definida y las características “burbujas” en su superficie la convierten en unos de los envases más únicos y atractivos del mercado. Sobre ellas, Abreu dice que “son una representación de su proceso de efervescencia. Ves el movimiento de las burbujas que ascienden en la botella”. Estos elementos gráficos, en conjunto con el verde, refuerzan en Sprite lo que él llama “un golpe de frescura”.

En los años ‘60, los diseñadores e ingenieros de la Compañía reaizaron una investigación profunda antes de dar con los estándares de diseño para Sprite. Después de tomar en consideración las especificaciones del envase, las imágenes de marca y el target de consumidores, el departamento de arte de Coca-Cola creó etiquetas verdes, diseños para envases y publicidades para la marca. Se analizaron docenas de diseños para la botella verde, que fue cuidadosamente ideada, tomando en cuenta las mismas especificaciones de calidad que se aplicaron para la icónica botella Contour de Coca-Cola.   

En 1967, mientras Sprite continuaba cobrando impulso en el mercado y estaba disponible para el 85% de la población de Estados Unidos –y para consumidores de 38 países–, el equipo de la marca contrató a una agencia de Nueva York para que creara un nuevo envase y diseños de etiquetas para un relanzamiento del packaging. Su objetivo era comunicar la frescura de Sprite y ayudar a la marca a destacarse en las góndolas con un look que llamara la atención.

Al año siguiente la novedad llegó al mercado. La revista The Coca-Cola Bottler lo describió como “un estudio en tonos contrastantes de verde”, y predijo que los diseños “destacarían a Sprite de entre la multitud como nunca antes”.

La larga historia de la bebida lima-limón con el color verde, según Farrell, infunde a la bebida de un legado que resuena en los consumidores.