Miembro de una de las dinastías del polo argentino, Miguel Novillo Astrada fue el primero de su familia en alcanzar un 10 de hándicap, luego de ser elegido el jugador más valioso de la final del Abierto de Palermo, en 2003.

Ese mismo año La Aguada, el equipo de los hermanos Novillo Astrada, conquistó la Triple Corona (ganó el Abierto de Tortugas, de Hurlingham y de Palermo); un logro que sólo cinco equipos consiguieron. Miguel ganó entonces el Olimpia de Plata al mejor polista de 2003.

Tras una temporada de descanso, volvió a jugar en familia en 2016 en el equipo La Aguada Las Monjitas.

Fanático de Fanta, Miguel charló con Journey de su pasión por la bebida que disfruta desde la infancia, y de su vida como uno de los polistas de élite de la Argentina.

Jugar en un equipo integrado por hermanos es un privilegio y también un desafío, ¿qué valores considerás fundamentales para mantener sana la relación deportiva y fraternal con ellos?

Es exactamente así, un privilegio; pero a veces entre hermanos es difícil ponerse de acuerdo. Lo importante es que uno aprende y se da cuenta que la prioridad es el equipo por sobre todas las cosas. Por eso el respeto y la unión son valores fundamentales. Después viene el plus, que tenemos todos la misma sangre, y eso hace que en las dificultades y adversidades nos unamos más y luchemos siempre juntos.

Aunque el perro es el mejor amigo del hombre, para un polista tal vez lo sea el caballo. ¿Esto es así?

Para el polista el caballo es su mejor amigo y parte de su cuerpo. Esto lo digo porque cuando uno juega, el caballo viene a ser una prolongación de las piernas del polista. Una buena conexión entre el jugador y el caballo mejora el rendimiento de ambos. Para esto se necesitan muchas horas de entrenamiento juntos, lo que genera un vínculo muy especial.  Nos encariñamos mucho con ellos, mucho más cuando los criamos.  Los caballos son atletas, como nosotros y son parte fundamental del equipo.

Pasás buena parte del año fuera del país ¿en qué lugar del mundo te sentís más a gusto?

Fuera de Argentina, donde me siento más cómodo es en Palm Beach.

Sabemos que tu bebida favorita es la Fanta, ¿cuál es tu momento preferido para disfrutarla?

Cuando hace mucho calor. Me encanta tomarla en verano bien fría. Y también me encanta mezclarla con cerveza fría.

¿Cuándo nació está predilección?

Desde chico siempre preferí la Fanta. Me acuerdo que la tomaba en botella de vidrio y con pajita.

¿Alguna anécdota asociada a la Fanta que te gustaría compartir con Journey?

A una yegua que yo crié le puse como nombre @Fanta, y terminó ganando un premio en un torneo muy importante de Estados Unidos.

¿Cuál es tu versión preferida de Fanta?

Naranja, la más clásica.

¿Alguna otra versión hayas probado en el exterior y que te haya gustado especialmente?

A mí me encantó la de uva que probé en Estados Unidos, y a mis hijos les encanta la de ananá. 

La yegua @Fanta, bautizada así por Miguel en honor a su bebida favorita, fue premiada en Palm Beach. Foto gentileza Miguel Novillo Astrada.