Son las seis de la mañana del 11 de marzo, un sábado estival que se anticipa tórrido pero como el sol todavía no asoma, una fresca brisa recorre las calles de Buenos Aires. En el microcentro de la ciudad, un grupo de ciclistas ingresa a la sede de Coca-Cola: son trabajadores de la Compañía que se aprestan a recorrer en bicicleta, el primer tramo de los 1.350 kilómetros  que unen la ciudad porteña con Santiago de Chile.

La iniciativa, llamada One Team, One Love (Un equipo, Un amor), forma parte de las actividades organizadas por el 75° aniversario de Coca-Cola en el país. El recorrido, del que participan empleados de Argentina, Chile , Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay, busca estrechar lazos entre compañeros de trabajo y generar una diferencia positiva en diversas comunidades que se planean visitar durante el recorrido.

Cuando finalice la aventura, la Compañía habrá sido pionera en conectar en bicicleta las dos capitales sudamericanas. Está previsto que la travesía se complete el sábado 18 de marzo en el Colegio Santa Cruz de Chicureo, en la comuna chilena de Colina. Cada día una posta distinta, en la que se irán renovando los equipos de participantes.

"Es una súper buena idea para afianzar el vínculo entre las diferentes oficinas, entre la gente. Tenemos un objetivo loco, difícil, pero si lo hacemos entre todos lo alcanzamos", explica Esteban Socorro, Vicepresidente de Posicionamiento estratégico de Coca-Cola South Latin Argentina y uno de los impulsores del proyecto.

Oscar García acompañará a los equipos durante todo el trayecto. Junto a otros técnicos, se asegurará de que no haya contratiempos. La preparación de los cerca de 100 ciclistas participantes incluyó varias charlas de formación y seguridad vial. También recibieron consejos sobre cómo mantener el ritmo y para evitar separarse del pelotón, ya que el éxito de la travesía radica en emprender la aventura como un trabajo de equipo.  "El recorrido es en ocho etapas, que vamos a pedalear en tramos de 10 a 20 kilómetros aproximadamente", introduce Oscar. “La clave es mantener un ritmo constante de marcha", dice.

Los ciclistas irán acompañados por dos camionetas que abrirán y cerrarán su paso. "El equipo es fundamental. Les va a dar el apoyo, el aliento. Cuando uno no tenga ganas de pedalear van a estar los compañeros para alentar y que siga adelante", concluye Oscar, ciclista con 25 años de experiencia.

A minutos de la largada

Dentro de la sede de Coca-Cola se organizan mochilas y víveres. Una vez concluida la tarea, el primer equipo, de ocho ciclistas, se dirige al icónico obelisco de la Avenida 9 de julio, lugar oficial de la largada. Ellos pedalearán hasta Arrecifes, la primera parada, a 180 kilómetros de distancia.

Denise Picot, Gerente de Marketing de Productos de Agua de Coca-Cola South Latin, integra este grupo inaugural. Aunque su fuerte es la natación y no el ciclismo, asegura estar entusiasmada con el desafío y promete dar lo mejor de sí misma.

También es consciente de que esta actividad va ayudar a  "integrar mucho más" al equipo de compañeros. "Cuando volvamos a casa creo nuestra mirada será distinta. Esta es una experiencia diferente”, dice y añade con una amplia sonrisa: “En la noche vamos a acampar. Eso hace que sea más auténtico, más fuera de todo tipo de cargos, así que va a ser interesante".

La segunda etapa, recorrida por otro grupo de ciclistas, concluirá en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Allí, en el marco del Proyecto Agua Segura –del que participa Coca-Cola-, llevarán filtros de agua a dos escuelas rurales de las localidades de Runciman y Christophensen, que reciben a más de 80 niños. También enseñarán a usar correctamente los filtros y darán charlas sobre la importancia de lavarse las manos.

La siguiente parada será en Río Cuarto, provincia de Córdoba, donde el equipo recorrerá la Reserva La Calera para visitar el proyecto de conservación del bosque nativo.  Este espacio natural cuenta con el apoyo directo de Coca-Cola, que,  junto a la organización El Cuenco, realizan actividades de prevención y lucha contra incendios, revegetación, monitoreo y control ambiental.

Las siguientes etapas serán en Potrero de los Funes, en la provincia de San Luis, y Guaymallén, en la provincia de Mendoza, penúltimo tramo del recorrido antes de cruzar la cordillera de los Andes. Allí el equipo de ciclistas visitará las Lagunas de Guanacache, uno de los puntos del país donde Coca-Cola puso en marcha un proyecto de reabastecimiento de agua en alianza con la Fundación Humedales. Los voluntarios conocerán el trabajo de restauración y conservación del Sitio Ramsar, que se realiza mediante la construcción de represas y humedales que facilitan el acceso al agua para la comunidad y el ganado.

Gerardo Beramendi, Director de Finanzas de South Latin de Coca-Cola, participará en la sexta etapa del viaje y recalca lo “espectacular” que resulta estar presente en la largada. “Es una movida impresionante. Es algo único y uno se siente parte de eso”, define. Ciclista habitual, aunque reconoce que no está acostumbrado al ritmo que impondrá la travesía. 

La última escala en la Argentina es la ciudad de Uspallata, también en Mendoza, desde donde se cruzarán los andes por Parque Aconcagua en la última jornada para llegar a Santiago de Chile.

“Este año, en línea con nuestra filosofía de construir comunidades más fuertes desde adentro y hacia afuera de la organización, impulsamos esta iniciativa de trabajo en equipo que tiene un doble objetivo: continuar fortaleciendo los vínculos entre todos los que integramos la gran familia que es Coca-Cola y, al mismo tiempo, crear entre todos valor compartido con la sociedad”, explica Florencia Díaz, Gerente de Recursos Humanos de Coca-Cola de Argentina. “Es por eso que alineamos esta iniciativa de Recursos Humanos con la plataforma de Sustentabilidad de la Compañía, generando una nueva oportunidad para hacer una diferencia positiva y duradera en las comunidades donde desarrollamos nuestras operaciones”, agrega.

Ahora sí, ya amaneció. Los ciclistas están preparados y mentalizados. Entre silbidos, aplausos y vítores comienzan la travesía. Ocho días, ocho etapas, 1.350 kilómetros y un equipo.