Aunque sigue siendo una asignatura pendiente para muchos, el reciclaje gana voz en el camino de la sustentabilidad. Básicamente, se trata de poner en práctica acciones simples que mejoran el mundo en el que vivimos hoy y en el que vivirán las generaciones futuras.  Algunas veces, para poder reciclar es necesario reciclarse: bajo esa premisa transcurrió la presentación del programa Reciclo de Coca-Cola de Argentina, la nueva plataforma de la Compañía para agrupar sus proyectos de sustentabilidad, darles difusión y sumar voluntades.

El acto de lanzamiento se distinguió por su originalidad: sin sillas ni estrado, el escenario en realidad eran los tres pisos del local de Paraguay 675, en el microcentro porteño.

Con la ayuda del colectivo artístico PYXZ, liderado por el fotógrafo Luis Abadi, el espacio, inicialmente abandonado, pasó a ser una obra de arte reciclada. El artista explicó que convirtió el local vacío (de ocupantes y de significado) en un espacio de reflexión sobre las acciones cotidianas, que invita a tomar una postura: decidir si se tomará el camino de la sustentabilidad o el de la contaminación sin remordimientos.

El director de Asuntos Públicos y Comunicación de Coca-Cola, Cristian Pérez, se ocupó de poner  nombre y apellido a la campaña de Reciclo: “Reciclo es integración, es trabajo articulado y también es una invitación a que, juntos, sigamos avanzando” por la sustentabilidad.

Residuos que se transforman en oportunidades

Pero el testimonio más fuerte y claro de la necesidad de reciclar(se) quedó en manos de la cordobesa Lorena Griselda Castaño, Directora de la Cooperativa Los Carreros. Bajo la atenta mirada de una de sus hijas, Lorena explicó cómo tras una ardua formación y lucha, su compañía de reciclado logra recolectar PET, cartón y vidrio para reciclaje.

"Me costó muchas lágrimas, mucho sufrimiento y sacrificio, pero ahora veo los frutos. Veo que todo este esfuerzo no fue en vano”, aseguró Lorena, quien aprendió a leer y a escribir para poder formar la cooperativa de sus sueños, aquella que su madre, años atrás, había intentado comenzar.  

“Desde que empezó este sueño con la Fundación Avina, con Andina y con Coca-Cola me puse a estudiar para que la cooperativa estuviera en regla”, aclaró. Con la ayuda de estas instituciones el proyecto vio la luz y en poco más de un año lograron normalizar el funcionamiento de Los Carreros y de su planta modelo de reciclado, con la que da trabajo a los vecinos.

Como para trabajar necesitan recibir los residuos separados, es fundamental el compromiso de la comunidad. "Me duele mucho cada vez que veo que el camión va a enterrar residuos, porque allí se van nuestros sueños, nuestro futuro. Entiendan: no es basura sino nuestro ingreso económico, nuestra ilusión, nuestro progreso. Entierran los residuos y contaminan nuestro planeta, dañan y contaminan nuestro futuro", clamó Lorena frente al público que la escuchaba con emoción.

Esta batalladora, llegada a Buenos Aires en su primer viaje en avión, reconoció estar nerviosa por querer representar de la forma correcta a todos sus compañeros, aquellos que sacando fuerzas de cualquier lugar la habían ayudado a alcanzar su sueño. "Tenemos de todo pero nos falta conciencia, nos falta amor por nuestro planeta, nos falta que seamos más humanos y vivamos, reciclemos, aportemos, ayudemos. Si no lo sabemos hacer, debemos aprender cómo. No solamente ayudamos al planeta, estamos dando trabajo, vida y dignidad. Estamos dando futuro porque con reciclar le doy un trabajo a mis hijos, escuela, educación", concluyó.

Durante la presentación, Lorena conoció otros proyectos que impulsa Coca-Cola de Argentina. Los Cascos Verdes, por ejemplo, le explicaron el funcionamiento de los Ecollect para compactar residuos plásticos y miembros de la Asociación Brotes, le mostraron como crear objetos con plástico compactado.  Entre los asistentes, Catalina Portela, miembro de la Fundación Vida Silvestre, celebraba la iniciativa.

Reciclo organiza sus iniciativas bajo tres pilares: un análisis de los envases que Coca-Cola pone en el mercado para que sean lo menos contaminantes posibles y que se puedan recuperar; la concientización de la población sobre la importancia del reciclado y la articulación con otras instituciones para alcanzar un modo de vida más sustentable. “La sustentabilidad tiene que ver con lo que hacemos, que está en el centro de nuestras operaciones, que tiene que ver con cómo contribuimos con el bienestar de las comunidades, desarrollando un portafolio de opciones cada vez más amplio y más diverso con distintas opciones de empaque y de tamaños”,  resumió Cristian.