En Fundación Ruta 40 no estamos ajenos a los alarmantes números que indican que las enfermedades transmitidas por el agua matan a un niño cada 90 segundos. La falta de acceso a agua segura es un flagelo que puede combatirse y creemos que, para hacerlo, hay que empezarpor las escuelas.

Esta creencia combina a la perfección con nuestro propósito como fundación, que es apuntalar la educación a lo largo de la columna vertebral del país para lograr que los alumnos de las escuelas rurales tengan una educación de calidad y puedan forjar su propio futuro. Para ello trabajamos endiferentes focos y programas –uno de los cuales la promoción de la salud y el cuidado del medioambiente– y nos vinculamos con otros actores sociales como asociaciones, fundaciones, personas y empresas que trabajan para el bien común.

La escuela es el centro alrededor del cual gira el desarrollo personal del niño y esto se da, más que en cualquier otra circunstancia, en el caso de las escuelas rurales. En nuestro país, el 46% de los establecimientos primarios son rurales y, debido a sus características y funciones, son también un pilar fundamental para las comunidades, por más alejados que se encuentren de los centros urbanos.

Es que las escuelas rurales –de difícil acceso, enraizadas en lugares inhóspitos, bravíos y desérticos de la geografía nacional– son mucho más que el lugar donde los chicos van a estudiar. Muchas funcionan con modalidad de albergue, es decir, que los alumnos duermen allí toda la semana para evitar las grandes distancias que tienen que recorrer entre su casa y la escuela. Otras son tradicionales y plurigrado, donde un docente tiene que trabajar con alumnos de diferentes edadesen la misma clase, además de ser el responsable de prepararles el desayuno y el almuerzo.

Los docentes educan en el medio de la soledad rural, enseñan con escasos recursos y luchan contra las distintas problemáticas con las que cargan los alumnos: abandono, mala alimentación, adicciones, violencia. Son muchos los factores que afectan la calidad educativa como la alta incidencia de aulas con plurigrado, ausencia de oferta educativa para chicos con necesidades especiales, falta de capacitación y perfeccionamiento docente, problemas de infraestructura, aislamiento de directivos y docentes, alta carga de trabajo docentes que debe desempeñarse en múltiples tareas, y enfermedades causadas por la falta de acceso a agua potable, entre otros.

Respecto de este último tema, en la fundación apuntamos a implementar junto a Proyecto Agua Segura –y con el apoyo de Coca-Cola– un programa que busca prevenir enfermedades transmitidas por el agua, a través de la instalación de filtros de alta tecnología que permiten brindar agua libre de bacterias, parásitos y virus. Ya hemos instalado más de 40 filtros en las escuelas que acompañamos.

La instalación es acompañada de actividades y capacitaciones sobre el lavado de manos, lavado ycocción de alimentos, higiene y saneamiento de lugares comunes y consumo de agua segura, con la certeza de que es la educación a los chicos, padres, directores y maestros la que asegura que los resultados se mantengan en el tiempo.

Soledad García Cabello es la responsable de Programas de Fundación Ruta 40. 

Fundación Ruta 40 actualmente acompaña a 44 escuelas rurales en 11 provincias a lo largo del país, beneficiando a más de 300 docentes, 3.500 alumnos, sus padres y las comunidades.