La innovación se plasma de muchas maneras, desde los descubrimientos tecnológicos brillantes en Silicon Valley, en California, Estados Unidos, hasta avances menos llamativos, como una forma más sencilla para entregar productos esenciales. En muchos casos, incluso una innovación poco tecnológica puede mejorar la atención de la salud de manera que cambie la vida de las personas. Solo se necesita una nueva perspectiva para un problema antiguo. 

Mark Dybul, Director Ejecutivo del Fondo Mundial
Mark Dybul, Director Ejecutivo del Fondo Mundial

Así es como Project Last Mile (“Proyecto La Última Milla”) fue posible. El Fondo Mundial –con una inversión de casi U$S 4.000 millones por año para acelerar el fin del sida, la tuberculosis y la malaria– se formuló una pregunta desconcertante: si es posible entregar una botella de Coca-Cola virtualmente en cualquier lugar del mundo, ¿no debería ser factible también hacer llegar medicinas que salven vidas a donde fuera necesario?

Para ello, se creó una alianza entre Coca-Cola, el Fondo Mundial y la Fundación de Bill y Melinda Gates y, luego, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) se unió al proyecto. Aprovechando la cadena de suministro de Coca-Cola, su distribución, logística y experiencia en marketing, los países africanos acceden a una mejor gestión para cubrir la"última milla" que acerca medicamentos vitales a las comunidades remotas. No se trata de agregar medicamentos en el fondo de un camión de Coca-Cola, sino de una gestión calificada.

El proyecto empezó en Tanzania y ahora se ha expandido en diferentes etapas de desarrollo a Mozambique, Ghana y Nigeria.

Los resultados en el mundo real son significativos. En Tanzania, por ejemplo, la exactitud de la previsión ha mejorado, y esto llevó a un menor número de faltantes del stock de medicamentos y suministros médicos. En Ghana, la experiencia de Coca-Cola en reparación de refrigeración ha sido aprovechado para mejorar los sistemas de mantenimiento de almacenamiento de medicina. En Mozambique, trabajar con la iniciativa de acceso a la salud de la Fundación Clinton ha sentado las bases para un nuevo proyecto de la cadena de suministro que tiene como objetivo mejorar la eficiencia y la fiabilidad de la entrega de medicamentos desde los almacenes provinciales a los centros de salud.

El Proyecto Last Mile es solo un ejemplo de la aproximación del Fondo Mundial a la innovación. Ahora tratamos de construir un pensamiento innovador entre nuestros flujos de trabajo diarios, para que sea una norma, más que una excepción. Las mentes más brillantes trabajan en la asociación del Fondo Mundial: activistas de acceso a la salud, médicos, enfermeras, gerentes financieros y científicos. A través de nuestro nuevo centro de innovación, nos esforzamos para reunir los hilos de ideas innovadoras y tejerlos en avances tangibles que puedan salvar más vidas.

En Kenia, el Fondo Mundial ha trabajado con PharmAccess Foundation y Safaricom para crear una “billetera” de salud móvil. Esto le permite a alguien que, por ejemplo, visite una clínica por un examen de malaria, pagarla desde su teléfono celular usando un proveedor de dinero móvil, como M-Pesa. La clínica entonces usa un software especial para recolectar información como la edad, sexo, tipo de prueba y resultado. Los datos recolectados proveen información demográfica poderosa para la elaboración de la políticas.

Quizás la innovación más excitante para el Fondo Mundial es nuestro mercado electrónico. Esta plataforma web permitirá el intercambio de medicamentos y otros elementos médicos, proveyendo productos accesibles y de gran calidad a los asociados del Fondo Mundial y generando ahorros sustanciales. Estimamos que esto puede agregar U$S 100 por año en ahorros adicionales para 2020. A través de un mayor acceso y transparencia esperamos ver un mejor mercado para la salud pública; un beneficio para todos.

Somos muy conscientes de las ganancias excepcionales de eficiencia que promete la innovación. Cuando estás invirtiendo el dinero del mundo para luchar contra las enfermedades, tenés que esforzarte constantemente para hacer que cada dólar, libra, euro o yen vaya tan lejos como pueda. La innovación tiene que ser más que una palabra de moda y debe significar más que comodidad para el usuario. Necesitamos movilizar a los genios y terminar con las epidemias.

Mark Dybul es el Director Ejecutivo de El Fondo Mundial, una asociación concebida para acelerar el final de las epidemias de SIDA, tuberculosis y malaria.