Una Galería de cultura Pop, un teatro 4 D y la bóveda que alberga la fórmula secreta de la bebida son sólo algunas de las atracciones del World of Coca-Cola, el museo de la Compañía en Atlanta y donde se exhibe una infinita cantidad de objetos de la marca, capaces de sorprender a cualquier fanático.

Entre los tesoros del museo aparece uno que destaca por su tamaño, color y exotismo: el primer camión de reparto de Coca-Cola que se utilizó en Argentina. Se trata de un Chevrolet modelo 1939, que fue destinado a la distribución de Coca-Cola en 1942, cuando la bebida comenzó a comercializarse en Argentina.

En esa época el camión cubría grandes distancias, ya que para los trayectos más cortos se utilizaban triciclos. En cada viaje cargaba un máximo de 40 cajones de 24 botellas cada uno.  Durante la década del ´60 la Compañía empezó a distribuir la bebida a lo largo de todo el territorio y el vehículo, propiedad de la embotelladora Reginald Lee S.A, se transformó en un símbolo de la empresa, cuyos productos podían disfrutarse desde Usuahia hasta La Quiaca.

En impecable estado de conservación, el camión lleva en su carrocería la inscripción “Buenos Aires” y fue donado por la embotelladora en 2006 como parte de los festejos por los 120 años de la Compañía.

“Es un gran orgullo poder devolver a Coca-Cola algo que es tan significativo e importante para nosotros. Este camión fue por muchos años la cara de la marca en Argentina y estuvo en nuestra Compañía desde los inicios del negocio. Yo crecí en el Sistema Coca-Cola y trabajé toda mi vida en la Compañía, que para mí es una gran familia. Por eso quién mejor para tener esta reliquia que el ´Mundo Coca-Cola´”, declaró David Lee al oficializar la donación.

El vehículo, que se convirtió en uno de los atractivos más importantes para los turistas que visitan el museo de Atlanta, encierra además un gran valor afectivo para quienes trabajan en Coca-Cola. Incluso Muhtar Kent, CEO de The Coca-Cola Company, le tiene un cariño especial. En su última visita a la Argentina, en septiembre de 2016, Kent relataba a los ejecutivos que los escuchaban en el Foro de Inversión y Negocios lo siguiente: “En nuestro museo en Atlanta se exhibe uno de los primeros camiones distribuidores de Coca-Cola; es argentino y está en perfecto estado. En ese entonces eran amarillos. David Lee nos lo regaló para integrar la colección del museo y que los 1,2 millones de personas que cada año lo visitan puedan admirarlo. Siempre agradecimos ese regalo con el corazón, es realmente muy especial”.

Verdadero destino de celebridad para este camión amarillo que, desde hace 75 años, sigue cautivando: provocó la admiración de los argentinos cuando recorría las calles y rutas del país, y hoy se luce ante los millones de visitantes que recorren el museo de Coca-Cola.