Nota del editor: En los registros de Coca-Cola hay un archivo bastante grande sobre las modelos que participaron en las publicidades que se hicieron a principios y mediados de siglo XX para la Compañía. Sin embargo, los fotógrafos con los que trabajó Coca-Cola no siempre obtuvieron las autorizaciones por escrito de parte de las modelos, y la poca documentación que se conservaba no siempre se pasaba a la Compañía. Recientemente, Alice Jean Anderson, de 98 años de edad, compartió con nosotros la inspiradora historia de su vida como bailarina, artista y modelo para Coca-Cola. Esperamos que la disfrutes.

Un día, a finales de la década del ´30, Alice Jean Anderson, de 21 años de edad, bajó de un tren en la ciudad de Nueva York y vió que una cara que le era familiar la miraba fijamente.

"Había un enorme cartel publicitario. En el cartel estaba yo, con traje de baño azul, y el cartel titilaba intermitentemente. ¡Me quedé ahí y no podía creer lo que estaba pasando!", recuerda Anderson, ahora de 98 años, durante una entrevista telefónica.

Pronto, la sensación se volvió familiar para ella, cuyo rostro deslumbrante adornó los carteles publicitarios, pósters, colectivos y productos de Coca-Cola en todo el mundo desde 1930 hasta la década del ´50. El camino de esta modelo hacia el estrellato comenzó hace casi un siglo, cuando su madre la inscribió en una escuela de baile a los tres años. Ella sobresalió inmediatamente y obtuvo una beca para seguir estudiando.

Cuando era una adolescente se mudó a Nueva York para continuar su carrera. En esa época, realizaba más de 20 shows a la semana en el Teatro Fox, en Brooklyn, Nueva York. Fue en este mismo teatro donde conoció a su futuro marido, un concertista de piano y director de orquesta.

Cuando Anderson tenía 18 años, se unió a los legendarios Rockettes (N. de R.: reconocida compañía de baile del Radio City Music Hall en Manhattan) para su debut en Nueva York. En ese momento, el grupo era conocido como The Roxyettes y se presentaba en el Teatro Roxy.

Como una artista consumada, Anderson pasó a Broadway para debutar en el musical "Oh Say Can You Sing". Al mismo tiempo, ella modelaba para una variedad de marcas, desde compañías aéreas hasta champús y cremas dentales.

Pronto, Anderson se unió a las filas de los modelos de Coca-Cola y llegó rápidamente a la cima. Haddon Sundblom, que se hizo famoso por haber creado la imagen moderna de Papá Noel para una serie de anuncios de Coca-Cola, comenzó a trabajar exhaustivamente con Anderson. Ella pasaba horas posando para fotos, que Sundblom convertía en pinturas distintivas. Estas ilustraciones pronto se extendieron por todo el mundo a medida que Anderson adornaba una variedad de carteles de Coca-Cola. Hoy en día, los coleccionistas aún la buscan para que les autografíe sus icónicas imágenes.

El hecho de trabajar con Sundblom despertó en Anderson otra ambición artística que continúa hoy en día: la pintura. Esta madre de dos hijos aceptó el reto y tomó clases de pintura al óleo y al pastel en el Instituto de Arte de Chicago y en la Academia de Bellas Artes de Chicago.

Anderson ahora vive en Apalachicola, Florida. En broma, ella dice que fue "de Coca-Cola a Apalachi-cola". Sus pinturas se han exhibido en importantes galerías en Florida y tiene su propia galería de arte local llamada On The Waterfront.

Todos los jueves, Anderson pinta con un grupo de amigos cercanos, continuando una vida llena de belleza y arte. Esta artista de toda una vida continúa luciendo una sonrisa digna de aparecer en publicidades y siempre está lista para cantar una canción. Su hija, Lynn Wilson, la describe como "una joven de 98 años; ella se mantiene dinámica y activa ¡y toma Coca-Cola!."

Fuente: Canal de Youtube Scott Wilson