Esta vez los protagonistas no están en la pantalla sino en las butacas. En la sala de cine, 21 jóvenes esperan con ansiedad que comience la ceremonia: unos se muerden las uñas, otros se alisan el peinado y algunos cuchichean entre risas con sus compañeros. Son los flamantes egresados de la 13° promoción de la Escuela Taller Pescar Village Coca-Cola y se aprestan a recibir el diploma que acredita su participación en la capacitación que los ayudará a insertarse en el mundo laboral.

Organizados por la Fundación Pescar Argentina, Village Cines y Coca-Cola de Argentina, los talleres les facilitaron adquirir “habilidades técnicas” y “blandas”, que incluyen aprender a generar un CV,  trabajar en equipo, presentarse a entrevistas y mantener una cultura de trabajo, entre otras temáticas. Fueron nueve meses de intenso trabajo, que los chicos compaginaron junto al último año de colegio secundario.

Un orgullo para sus maestros

Silvia Uranga, Presidenta de Proyecto Pescar de Argentina, sólo tiene palabras de halago para este grupo, cuyos participantes contarán con apoyo de la Fundación durante dos años y pasarán a integrar la red de jóvenes capacitados bajo esta modalidad: sólo este año, Pescar Argentina capacitará a 1.048 estudiantes en alguno de los 20 centros que operan en Argentina bajo la premisa de “si quieres quitar el hambre a un hombre, dale un pez; pero si quieres que no vuelva a tener hambre, enséñale a pescar”.

Con ese objetivo en mente, 2017 es un año para celebrar: 6 de cada 10 participantes de los talleres consiguieron trabajo y 4 de cada 10 trabaja y estudia en simultáneo, indica Eduardo Novillo Astrada presidente de Village Cines, durante el acto. 

Alcanzar esta cifra no habría sido posible sin las empresas que acompañan el proyecto, entre las que destaca Coca-Cola de Argentina por ser de las primeras que apostó por este modelo de enseñanza. “Estamos acá gracias a que desde el primer día tenemos alianza estratégica con Coca-Cola y manejamos esta escuela en conjunto”, destaca Eduardo.

En eso coincide Silvia Uranga, quien ve en las empresas un papel “fundamental” para “capacitar para la empleabilidad”. “Sino, no hay cambio en la Argentina porque necesitamos generar no solo cultura del trabajo sino competencias para ser empleable”, añade.

Finalmente, los chicos suben al estrado a recibir los diplomas. Heidi Thanner, una de las “egresadas”, destaca que los talleres harán “más fácil buscar y conseguir un trabajo”. Todo se dio en un “ambiente familiar en el que encontramos amistades, creamos nuevos proyectos, nos sentimos escuchados y aprendimos a reconocer nuestras aptitudes y habilidades", explica Heidi, orgullosa del  esfuerzo que le permitió conseguir el diploma y pararse de otra manera a la hora de buscar empleo.