“Todo es mini en nuestra vida”, cantaba el francés Jacques Dutronc en 1966. Más de medio siglo después, la tendencia no varió, sino que, en verdad, está cobrando mayor fuerza de la mano de marcas como de The Coca-Cola Company, cuyos envases adoptaron el formato “mini”.

En 2007, The Coca-Cola Company lanzó el formato ‘mini’ y rápidamente los pequeños envases dieron muy buenos resultados. Hoy ya representan más del 15% de las ventas de las gaseosas en toda la región.

Argentina no escapa a esta tendencia, donde las mini latas individuales de 250 ml renovaron la experiencia de la tradicional botella “Contour”. Coca-Cola, Fanta y Sprite se sumaron a la movida “mini” que ahora dicta los códigos de los nuevos hábitos de consumo en muchos países.

Pero esta innovación evolutiva no sólo aplica a los envases de bebidas, sino que también se puede ver en la cocina de casa con los recipientes mini de vidrio o plástico para almacenar alimentos, o en las mini ollas en las que se cocina a diario.

Nuevos hábitos

Siempre adelante con la innovación, Japón fue el país que promovió esta tendencia. Los nipones buscan miniaturizar e individualizar cada vez más su consumo, alcanzando a imponer la cultura “tiny food".

El éxito es tan grande que existen videos con recetas que tienen más de 10 millones de visitas y se han convertido en un fenómeno viral, independiente al resto de las recetas que se suben a YouTube.

Variadas y creativas propuestas culinarias de apenas escasos centímetros (incluyen tortas, pizzas y hasta flan) son realizados en cocinas con utensilios mínimos, y cada vez son más las personas que suman a este hábito que revaloriza la relación entre el consumidor y la cocina de todos los días.

El placer de tener el control

Los “mini” envases dan mayor valor a los productos que contienen. Poder probar de todo un poco con estas propuestas de formato miniatura favorece a la mezcla de sabores y el tener acceso a diversas opciones. Ya no se necesita ir a un restaurante para comer variado. Se puede ser original, crear y almacenar en casa un menú de degustación en pequeñas cantidades para el día a día o para una reunión con amigos.

En una entrevista con la revista estadounidense Slate, Alice Julier, Directora de Estudios sobre la Alimentación de la Universidad de Chatham (EE.UU.) asemeja esta tendencia a la búsqueda que hace la gente para tener control sobre su consumo. “Las personas sienten que no tienen conexión con su comida. Estas ideas mini les devuelven cierto control sobre la forma de alimentarse, cuánto y qué probar”.

La promesa de disfrutar instantes de placer junto a  la posibilidad de poder controlar las calorías consumidas es una ventaja de estas mini latas que ya se pueden disfrutar en la Argentina.

Si querés saber más sobre lo que hace Coca-Cola para mejorar sus productos, leé más acá.